miércoles, 1 de diciembre de 2010

INMIGRACIÓN ¿QUÉ INMIGRACIÓN?


Al eliminar el Ministerio de Inmigración, creado a raíz de una promesa electoral en la campaña a las elecciones en el 2007, Sarkozy admitió que para él solo era una herramienta diseñada para neutralizar el discurso del Frente Nacional a sus electores. Herramienta que, como se vio, funcionó perfectamente para los objetivos de Sarkozy, esto es, ser elegido. Lo que evidentemente era su única preocupación.

Realmente la inmigración es, de hecho, la menor de sus preocupaciones. Sobre todo porque él mismo es, por sus orígenes familiares, un inmigrante....

El ministerio de Inmigración es en realidad un ministerio fallido. "De hecho, el ministerio de inmigración ha tenido a menudo la apariencia de una cáscara vacía, siempre débil, tanto en su administración como en su presupuesto" (Le Monde 17 de Noviembre de 2010). Sin embrago, cuando Le Monde pública "El fin del Ministerio de Inmigración, un símbolo”, tiene cierta razón. Es un símbolo que resume la política de estafa consagrada por Sarkozy.

Vimos el debate sobre la llamada Identidad Nacional, la base de la misma, esto es, el factor étnico, ha sido sistemáticamente eliminada. Es cierto, desde la extrema izquierda hasta Marine Le Pen el planteamiento de la cuestión ha enojado a todos. Dicha cuestión, el factor étnico, es objeto de tabú y nadie dentro del sistema (incluyendo FN) se atreve a cuestionarlo.

Mientras que el único enfoque relista, eficaz y honesto para hacer frente a la cuestión de la inmigración no sea llamado por su nombre (así como algunos africanos ya están comenzando a entender) no habra nada que hacer. Por supuesto nosotros no nos cansaremos de decirlo, UNA TIERRA, UN PUEBLO.

Cada uno en su casa y a trabajar por su pueblo. Las relaciones entre los distintos pueblos solo pueden llegar a ser normales, dentro del respeto de la identidad de cada cual. De lo contrario solo se llegará a una progresiva dramatización de la situación.

Pierre Vial



lunes, 29 de noviembre de 2010

ERIC CANTONA, UN PASO AL FRENTE


La rebeldía de la sociedad empieza a ser palpable y enfocada hacia quienes de verdad son los culpables de la situación de pobreza y desesperación que viven muchos españoles, por ello desde aquí todo nuestro apoyo a esta iniciativa.
¿Hartos de pagar impuestos usureros?
¿De hipotecas, subidas, facturas, y sueldos miserables?
Vemos en la postura que ha tomado el futbolista Eric Cantona y su posterior difusión mediática un símbolo que puede dar origen a una corriente contra los postulados del sistema imperante actual. Por lo cual, desde este blog nos sumamos a esta iniciativa a la que debemos de ir aportando desde el campo socialidentitario otras que demolerán las estructuras del poder actual.



miércoles, 24 de noviembre de 2010

JORNADAS IDENTITARIAS



Los camaradas de Zona Cero os invitan a las Jornadas Identitarias que se celebrarán los días 3, 4 y 5 de Diciembre en una localidad del norte de la provincia de Castellón.
El alojamiento será en un refugio cubierto y bien acondicionado y se realizarán actividades deportivas, lúdicas y culturales.
Para tener mas información, no dejéis de visitar su blog

martes, 9 de noviembre de 2010

NUEVE DE NOVIEMBRE



JURAMENTO
Yo hijo del fuego escojo ser mi mismo, individuo absoluto, amar mi propia tristeza, mi propio orgullo, mi propia soledad, amar el Destino, la Alegría y la Muerte.
Escojo la belleza, todo aquello que es difícil, el orden natural de las cosas, la superación de todo aquello que en mí es todavía demasiado humano, el símbolo solar de una impersonalidad activa, la intransigencia y la inquebrantabilidad cristalina de una forma interior más allá del bien y del mal, el desprecio de todo aquello que es pequeño, mezquino, servil, feo, temeroso, conformista, bajo, vil, normal y poder medirme con el mundo para vencerlo, la obediencia total a mi libre código de honor y lanzar una sonrisa retante mirando a la cara la moral, a la ley del pueblo, a la gente y a su manera de ser.
Escojo la acción y el reto, el ser heroico, libre, aristocrático, la militancia nacional-revolucionaria, por la construcción de una Europa Socialista, Corporativa, Imperial, Pagana, Libre y Guerrera. Pagando con mí persona si fuera necesario. La lucha con la vida, la vida como un juego, el juego como una lucha.

Escojo vivir en la idea, Ser la idea misma.

Mi honor se llama fidelidad.

lunes, 8 de noviembre de 2010

DIEZ ESTRATEGIAS DE MANIPULACIÓN

El lingüista norteamericano Noam Chomsky elaboró la lista de las ‘Diez Estrategias de Manipulación’ a través de los medios de comunicación masiva, que reproducimos aquí y que van desde la estrategia de la distracción, pasando por la estrategia de la gradualidad hasta mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.




1. La estrategia de la distracción


El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3. La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4. La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad”.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.



Autor: Noam Chomsky- Fecha: 2010-11-08


jueves, 4 de noviembre de 2010

HIMNO A NÉMESIS


Todos reconocemos que la música llega al alma. Es capaz de acercarnos a lo Divino y llenarnos de gozo o arrastrarnos hasta lo mas bajo de nuestro ser.
  Desempeña entre las manifestaciones del espíritu una función elevada, única e insustituible que cuando esta realmente inspirada nos habla incluso más que todas las demás artes, tocando las fibras mas sensibles de nuestra espiritualidad, porque es ahí, en lo más recóndito de nuestro interior donde efectivamente actúa.
  Abrimos modestamente desde esta página, un espacio que nos ayude a evocar la memoria de nuestra estirpe a través de la música en todas sus manifestaciones. Sagrada, Popular, Étnica y Cultural.
  Queremos comenzar esta serie con un Himno a Némesis obra de Mesomedes de Creta. El himno es uno de los más antiguos que conservan una notación musical sobre el texto. La melodía nos parece gratamente evocadora y el texto de una gran belleza.








HIMNO A NÉMESIS

Némesis, alado equilibrio de la vida,
diosa de oscuros ojos, hija de la Justicia,
tú que dominas la vana arrogancia de los mortales
con inquebrantable brida
y condenando la dañina vanidad, la negra envidia eliminas.

Bajo tu sempiterna rueda intangible
vira la fortuna de los hombres.

Sigilosa acechas y la insolencia vences;
con tu vara siempre mides nuestras horas
y ceñuda vigilas nuestros pensamientos,
sosteniendo en tu mano la balanza.

¡Apiádate de nosotros, dichosa, alada Némesis,
justo equilibrio de la vida!

¡Alabada diosa Némesis inmortal,
vehemente victoria de alas extendidas, infalible,
tú que nos muestras el alto pedestal de la Justicia;
tú que quebrantas la soberbia humana
y a los hombres arrojas al Tártaro!

miércoles, 27 de octubre de 2010

SAMHAIN, EL AÑO NUEVO CELTA.


El 1 de noviembre todo el mundo se acuerda de sus familiares muertos y acude a los cementerios a ponerles flores, mientras la víspera los niños se disfrazan y piden dulces por el vecindario, mientras las casas se decoran con calabazas vacías iluminadas por dentro. Sin duda este es uno de los mejores ejemplos de tradiciones de ida y vuelta: la festividad de las ánimas de origen celta, presente en prácticamente toda Europa, viajó a América de la mano de las sucesivas diásporas europeas y hoy retorna al viejo continente envuelta en el consumo y el terror cinematográfico que caracterizan a la sociedad norteamericana. El Halloween que nos venden en la actualidad desde Estados Unidos es en realidad la vieja fiesta celta de Samhain (pronúnciese ‘sawen’ o algo así) pero debidamente maquillada por el marketing consumista de nuestro tiempo.

Para los celtas, que sólo distinguían entre dos estaciones (verano e invierno), Samhain (que significa etimológicamente ‘el final del verano’) representaba el comienzo del invierno. Se acababa el tiempo de las cosechas y a partir de entonces los días iban a ser más cortos y las noches más largas. Por eso, los celtas celebraban importantes festivales para dar la bienvenida al Año Nuevo. Al anochecer de cada 31 de octubre (ya 1 de noviembre para los celtas, pues el nuevo día arrancaba con la puesta del sol), la costumbre era dejar comida y dulces fuera de sus casas y encender velas para ayudar a las almas de los muertos a encontrar el camino hacia la luz y el descanso junto al dios Sol, en las Tierras del Verano. En la noche de Samhain los vivos y los muertos podían comunicarse. Las barreras que los separaban desaparecían en aquel momento mágico. Lo bueno era que los espíritus de los antepasados podían aconsejar a los vivos sobre el futuro, pero lo malo era que también se convocaban a los espíritus maléficos. Por eso, los druidas ordenaban encender hogueras para ahuyentar a estos últimos.

Con la romanización de los pueblos celtas (y la evangelización de los nunca romanizados, como Irlanda), la religión de los druidas llegó a desaparecer, pero el primitivo ‘Samhain’ pudo sobrevivir al paso del tiempo conservando gran parte de su espíritu y algunos de sus ritos. Con el Cristianismo, esta vigilia pasó a llamarse ‘de Todos los Santos’ (en inglés, “All Hallow´s Eve”, de donde va a derivar la expresión actual ‘Hallowe’en’).

En el Halloween moderno se ha mantenido la vieja tradición de dejar comida para los muertos, hoy representada en los niños que, disfrazados, van de casa en casa, pidiendo dulces, con la frase ‘trick or treat’ (trato o truco). Parece ser que los druidas celtas recogían alimentos por las casas para realizar ofrendas a la divinidad (se habla también de posibles sacrificios humanos) y que llevaban consigo una gran calabaza con carbones encendidos dentro, representando al espíritu que les daba poder. A finales del siglo XIX, los irlandeses introdujeron esta fiesta en América y bautizaron a la calabaza como “Jack el que vive en la lámpara” o, como se conoce actualmente, “Jack O’Lantern”.

Hoy Halloween es una fiesta internacional, que carece de todo sentido religioso y cuyo origen es ignorado por la mayoría. Nada tiene que ver ya con los rituales de los druidas ni con los pueblos celtas que dominaron la mayor parte del oeste y centro de Europa durante el primer milenio a.C. Se trata sólo de una excusa más para el negocio, el consumo o la industria del cine.

Sin embargo, en Irlanda se conserva la referencia de Samhain: no sólo es el nombre en gaélico irlandés del mes de noviembre, sino que todavía hoy durante la noche de Samhain se prenden grandes hogueras en las que el vecindario arroja los trastos viejos que acumula en sus casas. Esa es la forma actual en la que los irlandeses reciben el año nuevo celta.

Oíche Shamhna shona!
Que pases una buena noche de Samhain.


Articulo cedido por Innisfree. Un blog sobre Irlanda, de Chesús Yuste.

http://innisfree1916.wordpress.com/





sábado, 23 de octubre de 2010

Una canción para el Samaín. Loreena McKennitt - All Souls Night





Letra Original.


Bonfires dot the rolling hills
Figures dance around and around
To drums that pulse out echoes of darkness
Moving to the pagan sound.


Somewhere in a hidden memory
Images float before my eyes
Of fragrant nights of straw and of bonfires
And dancing till the next sunrise.


I can see lights in the distance
Trembling in the dark cloak of night
Candles and lanterns are dancing, dancing
A waltz on All Souls Night.


Figures of cornstalks bend in the shadows
Held up tall as the flames leap high
The green knight holds the holly bush
To mark where the old year passes by.


Bonfires dot the rolling hillsides
Figures dance around and around
To drums that pulse out echoes of darkness
And moving to the pagan sound.


Standing on the bridge that crosses
The river that goes out to the sea
The wind is full of a thousand voices
They pass by the bridge and me.


I can see lights in the distance
Trembling in the dark cloak of night
Candles and lanterns are dancing, dancing
A waltz on All Souls Night.


Figures of cornstalks bend in the shadows
Held up tall as the flames leap high
The green knight holds the holly bush
To mark where the old year passes by.


Texto en castellano.


Hogueras de las laderas rodeando,
Las figuras de la danza alrededor y alrededor,
Con los tambores que a pulso hacen eco en la oscuridad.
Del movimiento con el sonido pagano.


En algún lugar de la oculta memoria,
Las imágenes flotan ante mis ojos.
Con las fragantes noches de paja y hogueras,
Bailando hasta el siguiente amanecer.


Puedo ver las luces a distancia,
El temblor en el manto oscuro de la noche,
Las velas y los faroles están bailando, bailando,
Un vals durante toda la noche de las almas.


Las figuras de los tallos de maíz aparecen en las sombras,
Elevando alto como las llamas saltando alto,
El caballero verde posee el acebo,
Para marcar el año viejo que pasa. (x2)


Hogueras de las laderas rodeando,
Las figuras de la danza alrededor y alrededor,
Con los tambores que a pulso hacen eco en la oscuridad.
Del movimiento con el sonido pagano.


Permanentemente sobre el puente que cruza,
El río que fluye hacia el mar,
El viento está lleno de miles de voces,
Que pasan entre el puente y yo.


Puedo ver las luces a distancia,
El temblor en el manto oscuro de la noche,
Las velas y los faroles están bailando, bailando,
Un vals durante toda la noche de las almas.


Las figuras de los tallos de maíz aparecen en las sombras,
Elevando alto como las llamas saltando alto,
El caballero verde posee el acebo,
Para marcar el año viejo que pasa. (x2)

miércoles, 13 de octubre de 2010

CAMPAMENTO IDENTITARIO, DIAS 2 Y 3 DE OCTUBRE


Los días 2 y 3 de octubre tuvo lugar este primer campamento identitario en el que se han dado cita y han colaborado diversas agrupaciones del ámbito territorial de la Comunidad Valenciana, tales como la Asociación Pensamiento y Acción Ecologista (PAE), Asociación Cultural Tierra y Pueblo, miembros de Zona Cero (Castellón), Editorial Camzo, así como demás compañeros que a titulo personal han contribuido en la organización y el desarrollo de estas jornadas.

Han participado en total sobre una treintena de personas, contando que algunos asistían con su pareja y niños, ya que se ha pretendido crear un ambiente de comunidad popular, abriéndonos a la participación de todas las edades. Este evento no es más que el comienzo de un sinfín de actividades a desarrollar por nuestra comunidad popular identitaria.

En un paraje cercano a la localidad de Moixent, se instaló el campamento. En la primera jornada siguiendo con la programación de actividades, y después de recibir a los asistentes, se inició un ascenso en ruta de senderismo hacia la cumbre donde se hallan las ruinas del castillo de la localidad de Vallada.

Posteriormente algunos decidieron prolongar la ruta, y prosiguieron hasta alcanzar el conocido peñón del águila, desde donde disfrutamos de unas magníficas vistas del interior de la comarca valenciana de la Costera.

En la bajada de la montaña nos desviamos para visitar la “sima del sumidero”, considerada una de las cavidades mas profundas del planeta, y a la que accedimos mínimamente hasta donde pudimos. Finalizamos la ruta de senderismo regresando para comer en los merenderos de la ermita de Vallada.

Por la tarde realizamos una visita guiada por los organizadores al castillo de Montesa, sede de la orden de caballería homónima, heredera de la Orden del Temple.

Tras estas actividades se procedió a establecer el campamento en un paraje cercano al yacimiento ibero de La Bastida de les Alcusses.

Ya entrada la noche tuvo lugar una magnifica cena de hermandad entre todos los asistentes. Tras la cena y como colofón a una jornada repleta de actividades nos amenizo el representante de la editorial CAMZO con una presentación de los últimos títulos publicados.

Al día siguiente, a primera hora de la mañana, los más pequeños se dedicaron a recrear a través de juegos y actividades un pequeño campamento vikingo. Incluida una sesión de tiro con arco organizada por los camaradas de Zona Cero.

A continuación iniciamos una ascensión a la montaña para dirigirnos a visitar el yacimiento arqueológico de la Bastida. Tras una marcha que se prolongo unos 7 u 8 kilómetros más de lo que habíamos pensado, los más valientes llegaron al punto convenido, donde un guía local les introdujo en la historia, usos y costumbres de nuestros antepasados íberos.

Finalmente concluimos las jornadas con una comida típica (paella) despidiéndonos hasta la próxima.
Desde estas líneas animamos a todos los colectivos Identitarios a colaborar entre nosotros y participar de todas las actividades que realicen estos grupos para formar una verdadera comunidad popular.

Si hay Voluntad hay un Camino.

En la cima del Peñon del Aguila.

Entrando en el castillo de Montesa.

Charla informativa en el interior del castillo.

Los mas pequeños en la sala capitular del castillo.

El campamento una vez instalado.

Organizando juegos para nuestros pequeños barbaros.

Subiendo hacia la montaña.

En ruta hacia la Bastida de les Alcusses.

El yacimiento arqueologico del poblado de les Alcusses.


jueves, 7 de octubre de 2010

Blog Montaña y Tradición



Es la hora de las alturas solares y de la gran soledad.

Después de estas largas horas, en las cuales una voluntad tenaz se ha impuesto a la fatiga, a la inercia, al oscuro miedo del cuerpo, no sólo se desvanece como el sueño vano el recuerdo de todos los afanes y trabajos de la llanura, sino que también se realiza un sentido cambiado de sí mismo, se percibe la imposibilidad de definirse a uno mismo como algo rígido, cerrado y efímero, como lo que, en el fondo, para unos pocos, es el «yo»". (Julius Evola, Meditaciones de las cumbres).

 

http://meditacionesdelascumbres.blogspot.com/

 

Colabora, cuenta tu experiencia en la montaña, escribe tus sensaciones, mándanos el artículo o el capítulo de un libro, que en su día te impresionó. Y sobretodo practica el excursionismo y el alpinismo con nosotros.




viernes, 1 de octubre de 2010

EL VIAJE




Nunca en la historia de la humanidad se ha conocido el constante trajín actual de individuos que sola o colectivamente se ha desplazado voluntariamente por el medio geográfico.

A lo largo de los tiempos hemos visto que a causa de cambios climáticos, guerras, hambrunas, catástrofes naturales, etc. Grupos humanos han sido impelidos a trasladarse en busca de horizontes que asegurasen su subsistencia, todos ellos lo hacían pues de una manera forzosa.

Estos apuntes van dirigidos a realizar un breve análisis de la forma actual de entender el viaje y como, modestamente, entendemos podríamos darle una perspectiva diferente.

Desde el principio de nuestra creación estamos moviéndonos continuamente, viajando, el viaje de la concepción, el viaje del nacimiento, a través de la vida, más allá de la muerte. El movimiento es una fuerza natural de la vida, un instinto básico, necesitamos movernos, explorar, satisfacer nuestra curiosidad, requerimos el estímulo y la inspiración que proporciona el viaje.

Ya de niños alimentamos nuestras aspiraciones de viajar, a través de la literatura o del cine, lugares misteriosos y lejanos cautivan nuestra mente, viajamos con nuestra cabeza y nuestro corazón antes de conocer el lugar soñado físicamente y así poder vivir lo imaginado.

Viajamos por muchos motivos, para escapar del tedio cotidiano, para descansar, por prestigio social, para hacer negocios, para conocer gente, para aprender un idioma, porque lo hacen todos.... pero también lo hacemos para buscar el verdadero sentido de la aventura, para reflexionar, para cumplir con un peregrinaje religioso o espiritual, para descubrir nuestras raíces, para escalar una montaña, para tener la sensación de dirección, para probarnos....

Entonces nos libramos de todas las razones para no ir. Dinero. Familia. Trabajo. Carrera. Obligaciones y responsabilidades, ya no vale poner excusas, el impulso de nuestra inminente partida se intensifica y nos rendimos ante la frontera buscada, viajamos hacía nuestras posibilidades, hacía nuestras potencialidades, abandonamos lo cotidiano, vamos allí donde nos conmovemos más profundamente; el océano, el desierto, las montañas, el camino.

Es entonces cuando nos inspeccionamos, nos cuestionamos, miramos nuestro interior después de mirar hacía el exterior y así descubrimos la fortaleza, la belleza, la alegría, la perspectiva, porque hemos cambiado sin saberlo nuestra forma de pensar, hemos confrontado nuestros valores y creencias y reconsideramos ciertas opiniones antes inamovibles.

Solos o con amigos, llamémonos como nos llamemos, somos viajeros, aventureros, turistas, veraneantes, mochileros, vagamundos, peregrinos...

Así pues, consideramos en principio todo viaje de un modo positivo, pero pensamos que se puede cambiar el horizonte del mismo más allá del modo imperante, en su mayoría, de casi todas las formas masivas de viaje dirigidas por un sistema al que lo único que le interesa es el beneficio económico y la alienación del individuo. Por tanto frente al viaje de corte consumista y ocioso se debería buscar aquel que aporte beneficios tangibles al viajero ya sean espirituales o formativos.

Frente a los paquetes turísticos de los hoy en día eufemísticamente llamados Parques Temáticos (ayer meramente parques de atracciones) donde nuestros hijos se van a ver inmersos en un mundo irreal y de pastel, debemos reivindicar para ellos la pertenencia a los todavía existentes grupos escultistas o meramente excursionistas donde van a conocer la integración en el grupo y la naturaleza de una manera real y directa.

Frente a los paquetes multiaventuras y de deportes de riesgo que nos conducen a un frenesí, a veces peligroso y de excitación que conlleva una actuación en lo espiritual de carácter descendente reivindicar la conquista de la montaña o la mera contemplación de la naturaleza que nos abre un camino de sacrificio y verticalidad espiritual.

Frente al abúlico sistema de sol y playa que nos abandona a un estado perezoso de merendero, tumbona y siesta reivindicamos el interés activo en la zona visitada, llegando a conocer a sus habitantes, paisaje, cultura e historia.

Frente a viajes maratonianos a puntos exóticos del planeta donde eres estabulado en un paraíso perdido y siempre controlado para que el entorno no té “choque” demasiado reivindicamos el viaje por nuestra patria, Europa, y no solo a sus capitales turísticas sino a sus pueblos, regiones, gentes que nos lleven a conocer nuestras raíces y nuestro destino común.

Y así podríamos seguir con otros diversos sistemas de viaje con los que en la actualidad el sistema controla nuestro ocio para dejarnos al finalizar el viaje espiritualmente estériles y el bolsillo vacío.

Busquemos pues otro tipo de viaje, aquel que revele aspectos desconocidos de nuestro carácter, nuestro coraje, nuestra perseverancia y así ver como nos transformamos, nos fuimos con curiosidad, dudas y temor y volvemos con audacia, valentía y sabiduría.

Quitémonos los residuos de pereza mental que nos ahogan, esforcémonos en enseñarnos a ver y no nos conformemos con solo mirar y así podremos decir que hemos visto más de lo que recordamos y recordamos más de lo que hemos visto.



La vida que no se examina, no vale la pena ser vivida

Platón



lunes, 20 de septiembre de 2010

DONDE HAY UNA VOLUNTAD HAY UN CAMINO...



FANNY TRUILHÉ y MATHILDE GIBELIN son dos jóvenes amigas que forman parte del movimiento scout identitario juvenil EUROPE~JEUNESSE; fundado, entre otros, por Pierre VIAL, Jean MABIRE y Jean~Claude VALLA en Francia en 1973.

FANNY y MATHILDE emprendieron una gran aventura el 21 de Septiembre de 2009 y la concluyeron, diez meses después, el 30 de Julio de 2010: LA VUELTA A EUROPA A PIE, a lo largo de 5.000 kilómetros y siguiendo las huellas de las leyendas europeas, para, según ellas, mostrar su voluntad en aras de una Europa, nuestra gran patria, fuerte y orgullosa de su cultura y de sus tradiciones.

No cabe duda, pues, que FANNY y MATHILDE son dos dignas y fieles hijas de Europa, ejemplo vivo de que con jóvenes hombres y mujeres como ellas todo es posible... Pues nadie negará que, a través de su estimulante empresa, es fácil llegar al convencimiento de que Europa vivirá... Eternamente...

Y ya se sabe, como dijera F. W. Nietzsche:

DONDE HAY UNA VOLUNTAD HAY UN CAMINO...

domingo, 12 de septiembre de 2010

LOS INDOEUROPEOS de Jean Haudry





LOS INDOEUROPEOS por Jean Haudry:   Antiguamente editado en la colección "¿Que se yo?" ya no editado (adivinar por qué)...

Jean Haudry  y Editions 
La Foret (Ediciones del Bosque) se complacen en presentar esta edición, actualizada y ampliada por el autor. (Actualizado en los últimos conocimientos y descubrimientos arqueológicos)

Mientras que el mundo moderno quiere borrar nuestra historia, y formatear nuestras memorias, este libro es esencial para la comprensión de cuales fueron los orígenes de los europeos.

Todo joven Identitario debe leer  este libro, que nos recuerda cuales son nuestras raíces, nuestros valores; en definitiva lo que nos hace diferentes a los europeos del resto de los pueblos.

El precio es de  21 euros + 4 euros por el envío postal.

Para  pedir el libro de Jean Handry: Los Indoeuropeos.

Para contactar con la editorial:

lunes, 12 de julio de 2010

MARS ULTOR. LA AGENDA DE LAS VANGUARDIAS



Una guerra puede perderse. Una guerra desafortunada nunca es definitiva. La paz más dura jamás es irrevocable. Pero una revolución debe ganarse. Una revolución es irrepetible. Una revolución no es un asunto que un pueblo dirime con otro. Una revolución es el asunto más específicamente propio de una nación, que el pueblo en cuestión ha llevado adelante sólo consigo mismo y de cuyos puntos de partida depende el camino a seguir». Esto fue escrito por Moeller van den Bruck hace ya más de medio siglo. No pueden ser más actuales las palabras de este gran profeta y visionario. Sí. «Necesitamos luchadores que sientan la necesidad de la ideas pero también de la acción, es decir, partisanos del espíritu que busquen el sentido de la vida, y a un mismo tiempo, berseker de la voluntad que ansíen comprender el sentido más profundo de la acción política. Y para ello necesitamos ideas, que movilicen, que profundicen, que agiten: ideas que revolucionen, que nos lleven más allá de los caminos trillados, que nos catapulten más allá de los compromisos con este sistema enfermizo. Sí, ideas que anuncien el gran amanecer de un despertar para la vanguardia de toda posteridad. Porque las ideas llegan más lejos que los cañones, es un presupuesto ineludible no pescar nada en ningún recipiente de tibia agua bendita judeocristiana sino forjar en el ardiente yunque de Merlín, de Dionisos o de Wotan». (Fragmento de la conferencia dictada en Dortmund por Pierre Krebs en 2008), por esta razón la Revolución cultural es el tema central de Mars Ultor 2010. El profesor Dr. Schröcke, el profesor Dr. Pierre Vial, el Dr. Carlos Dufour, la joven suiza Denise Friederich y Jürgen Rieger revolucionan la cultura en los ámbitos de la Prehistoria, la Historia, la Identidad, el Sexo y la Estrategia.
     Son muchas las voces de la ciencia y el pensamiento que pueden oírse de nuevo en Mars Ultor que proporcionan nuevos impulsos a la voluntad de renacimiento y nuevos argumentos al espíritu. El profesor Dr. Otto Huth, el gran investigador en el campo de la religión y el simbolismo, en tiempos colaborador de la Ahnenerbe, se une a la gran lista de personalidades de la ciencia y la cultura popular cuya biografía y bibliografía se puede encontrar en Mars Ultor.
     Rectificaciones sobre sucesos históricos, información sobre importantes acciones de la «Nueva Cultura» en toda Europa, citas, libros recomendados y documentos sobre política, cultura y economía proporcionan también este año una importante fuente de informaciones que son indispensables si se quiere tomar parte bien preparado en este combate a vida o muerte de Europa.
     Este año se han reproducido obras del artista ruso Boris Olschanski. Sus impresionantes pinturas hablan de los mitos, la vida y la lucha de nuestro pueblo hermano ruso.
     Nos une el saber de la cultura y la voluntad de revolución por la cual finalmente –y sobre los fundamentos de una genopolítica de vanguardia aparejada a una etnoreligiosidad que abra caminos nuevos– se producirá el renacimiento de Europa.
Dr. Pierre Krebs  

jueves, 1 de julio de 2010

SOLSTICIO DE VERANO





Asumiendo las pautas de renovación que nos habíamos planteado, un grupo de  de militantes de Tierra y Pueblo se han sumado el pasado fin de semana a la celebración del Solsticio de Verano convocados por un nutrido grupo de camaradas de la región de Levante.
Nosotros, que intentamos ser herederos  de las formas que durante siglos alentaron al hombre europeo a conjuntar su ser más profundo con el ciclo anual de la naturaleza, celebramos durante un instante el triunfo del Astro Rey y el símbolo que representa.
Lo hacemos en franca camaradería, en torno al fuego ritual para mas tarde, comer, beber y reír si  lo que se busca es la sana alegría, no solo con aquellos que luchan de algún modo por el triunfo de nuestra concepción del mundo, sino también con sus amigos y familias haciendo del Solsticio de Verano una celebración natural, colectiva y divertida.
Durante esta jornada nos reencontramos con antiguos camaradas y conocimos nuevos, revivimos momentos perdidos y nos reafirmamos en la necesidad de la convergencia con  todas las sensibilidades del movimiento de resistencia Identitario.
Sirvan estas líneas para confirmar nuestro compromiso con los camaradas allí presentes, así como una nueva luz de esperanza en las generaciones que van tomando el testigo en la lucha.



martes, 22 de junio de 2010

LA BATALLA IDENTITARIA




La batalla identitaria; o más bien, nuestro «Frente del Ser», contra el no ser de la homogenización, del desarraigo, de la disolución en el mefítico bodrio occidental.

Lucha por existir y resistir, batalla por la autoafirmación y la autodefensa, institución de un proyecto histórico y puesta en marcha de una comunidad de destino. En la época en la que los pueblos europeos están amenazados en su misma supervivencia física, después de haber ya cedido el alma al demonio mundialista, la lucha por la defensa de nuestra identidad, el despertar de nuestra consciencia nacional y la regeneración de nuestra forma étnica adquiere una importancia decisiva, crucial. Pero, sobre todo, ¿qué se entiende con el término «identidad»? Podemos definirlo como el resultante de tres factores: naturaleza, cultura y voluntad (1). De la naturaleza forman parte las características más estrictamente físicas, biológicas y raciales de un pueblo, su esencia más concreta, la «materia humana». La cultura representa el modo único y original con el que cada pueblo percibe el mundo y su manera de orientarse en él, alcanzando la autoconciencia a través de una confrontación (y/o un enfrentamiento) con la otra parte de sí mismo; también, cultura son las tradiciones, las usanzas, los hábitos, la memoria histórica, las referencias míticas etc. El lado volitivo está constituido por la puesta en marcha de las otras dos primeras, es la plena asunción del dato físico y del dato cultural en un horizonte de sentido determinado por una decisión creadora y fundadora. Voluntad, por lo tanto, es hacerse cargo de la propia identidad bio-cultural, proyectando en el futuro la propia memoria transmutada en proyecto. Este punto en fundamental. Siempre es la voluntad lo que hace la historia, un pueblo que está desprovisto de tal no es nada más que una población, un mero conjunto de individuos sin historia, un simple dato estadístico-demográfico. Nacer en un determinado estado, tener los padres de una cierta nacionalidad, poseer característicos rasgos somáticos, aprender en el colegio determinadas nociones, hablar una cierta lengua, comer determinadas pitanzas; todo ello constituye una identidad sólo en potencia. No basta que se haya pasado el testigo; es necesario quererlo recibir y tener la intención de pasarlo a quien viene después. La elección contraria es muy posible; a tal propósito se pueden ver a tantos intelectuales, políticos, estrellas del show business que escogen conscientemente la vía del cosmopolitismo, del mundialismo, del etnomasoquismo, del desarraigo. Éstos son italianos y europeos tanto como nosotros, pero quieren rechazar esta pertenencia en nombre de una retórica «hermandad universal». La identidad, por lo tanto, puede muy bien ser rechazada. Por otra parte hoy es la elección mayoritaria. Esto es posible porque la apertura de nuestra historia, consecuente con la fundamental libertad humana, consiente también la opción de la salida de la misma historia, lo que equivale a decir la elección de la entropía étnica, cultural, social, ecológica etc. Frente a tal libertad existencial, será entonces nuestro deber escoger la vía identitaria.

Un nuevo nacionalismo

Para hacer esto es sin embargo necesario no caer en viejos errores ni decaer en fórmulas caducas. Debe ser superada, en particular, la creencia típicamente reaccionaria según la cual una lucha identitaria deba simplemente defender la presunta virginidad de un conjunto de valores todavía no contaminados de los males de la modernidad. En absoluto es así. La identidad no es un concepto estático, una experiencia pura a preservar de los trastornos de la historia; es precisamente en la historia, es más, ésta es perennemente generada y regenerada, en un proceso continuo, sin pausa. La identidad es un proyecto en el devenir, una autoconciencia que eternamente se reformula y se recrea. No existen simplemente valores a conservar, sino toda una serie de mitos, de tradiciones, de memorias a escoger, seleccionar y re-interpretar, con formas siempre nuevas y originarias en base al futuro que se haya escogido. Es el proyecto que da un sentido a la memoria, no lo contrario; es esto, aquello que entendía Giovanni Gentile [alias] cuando afirmaba que la nación es una realidad espiritual que «nunca existe, es necesario siempre crearla de nuevo». Esta concepción dinámica de la batalla identitaria, dirigida más hacia el futuro que al pasado, se nutre por lo tanto de una forma nueva y «post-moderna» de nacionalismo. Hablamos de un nacionalismo impregnado de sensibilidad imperial y grande-europea, ya no a la merced de un obtuso y provincial orgullo chauvinista; un ideal popular y comunitario, en la convicción de que una comunidad nacional existe verdaderamente tal sólo sí en su interior se reconoce la total dignidad social a cada uno, contra todo dominio oligárquico e intereses de logias. Contra la idea regresiva, reaccionaria y tradicionalista es necesario proponer en oposición un espíritu innovador, revolucionario y futurista; contra el nacionalismo meramente defensivo, refugiado en el conservadurismo estéril de una memoria momificada y en la preservación beata de cuanto, en el hoy, persiste del ayer, nosotros queremos un nacionalismo agresivo, determinado por lo tanto a agredir la modernidad moribunda y su fracasado «proyecto incumplido» para destruirla, subvertirla, superarla en una época tan nueva, y sin embargo con fascinaciones tan arcaicas. Nunca más al culto inmóvil de los «viejos y buenos valores de un tiempo» ni al machacamiento masturbatorio del folclore empolvado: en su lugar, una voluntad de poder deflagrante y revolucionaria fundadora de una nueva civilización. Pensar o actuar en modo diverso significaría permanecer atrasado por lo menos de un siglo, permanecer parados, al estilo de la vieja derecha liberal, clasista y conservadora eliminada por las vanguardias nietszcheanas, futuristas, dannunzianas y belicistas que al inicio del siglo veinte inflamaron el mundo. Es desde estas sugestiones de donde debemos partir de nuevo, articulando un pensamiento plenamente nacional-revolucionario, arqueofuturista, descendiente directo del sobrehumanismo fascista.

Muerte y regeneración de la patria

Por otra parte, incluso queriendo, no sabríamos sinceramente sobre qué bases fundar un patriotismo pequeño-burgués de tipo conservador, no por otra cosa que por la elemental razón que no hay nada más que conservar. Puesto que, por favor, ¿donde estaría hoy la patria? ¿Quizá esté escondida en alguna parte en los discursos rezumantes de banalidad e hipocresía de un Presidente de la República antes partisano y usurócrata, dispuesto recientemente a reivindicar, para la Italia de hoy, la actualidad de los valores... del 8 de septiembre (¡!)? ¿O quizá en los desfiles militares tan de moda últimamente, tan pomposos tanto como patéticos con el tentativo penoso de enmascarar la realidad del verdadero papel de hoy, del ejército italiano, ascazo servil del patrón de más allá del océano? O quizás, más modestamente, «patria» es hoy el equipo nacional de fútbol, cuya afición es sólo una miserable simulación de pertenencia, casi el único «ideal» por el cual a estas alturas se consiga emocionarnos. ¿Por esto deberíamos luchar? ¿Desde las «tierras irredentas» al tridente Vieri/Totti/Del Piero? No, es necesario adquirir la consciencia que hoy la patria está muerta, por lo menos como postura. Por el contrario subsiste todavía, en potencia, como un conjunto de valores y sensibilidades inconscientes a reactivar de forma radicalmente nueva. Es necesario tomar consciencia de la dimensión fundamentalmente nihilista de la era presente, del vacío absoluto en el que nos encontramos, vacío que es la fuente de desplazamiento y de angustia, pero que puede ser también la ocasión de la reconquista para quien lo sepa llenar. Debemos acoger la nada que nos rodea como la condición de posibilidad de un nuevo inicio, como la ocasión que se nos abre frente a quien posea una voluntad histórica de autoafirmación. De frente al avance del desierto, es necesario ser «fundadores de ciudades». Sólo habría que intentar estar a la altura de tal tarea, re-evocando nuestra más antigua memoria para proyectarla en el más lejano futuro contra la desolación del más alucinante de los presentes. El Fascismo no hizo nada de diverso: renegó de todas las enmohecidas tradiciones entonces existentes para evocar directamente un pasado remoto, arcaico, mítico, poniéndolo al mismo tiempo en la base de un proyecto político y metapolítico que miraba hacia un futuro milenario (2); por esto fue y sigue siendo odiado por los conservadores de ayer y de hoy. Haciéndonos cargo plenamente y conscientemente de nuestra libertad histórica, debemos asumir la tarea schmittiana de una decisión superior que establezca qué queremos ser, sobre la base – evidente – del dato bio-cultural, pero con un espíritu voluntarístico y heroico donde el mero «dato» es sólo la materia bruta de una obra de autocreación en un continuo devenir. No se trata, lo repetimos de nuevo, de «descubrir» aquello que se es; se trata, nietzscheanamente, de querer llegar a ser. Es el concreto querer-ser-así contrapuesto al anhelo hacia lo indistinto, hacia lo indeterminado, hacia lo genérico típico de la tradición igualitaria, que además es una voluntad-de-no-ser enmascarada de un querer-ser-todo (da aquí el elogio del cosmopolitismo: nos ilusiona con tener raíces por doquier cuando en realidad no se tienen en ninguna parte). Al dominio de lo informe proponemos en oposición la voluntad de la forma, iniciando de nuestra forma étnica (3), contra los monstruosos proyectos de quien querría de-formarla por medio de la «muerte tibia» del consumismo global o a través del alucinante diseño multirracialista.

El futuro de los pueblos europeos

Esta tarea de tutela, defensa, afirmación y regeneración de nuestra forma étnica es, a día de hoy, lo más blasfemo que pueda existir. De hecho, para un europeo es un pecado mortal reivindicar el derecho a la propia especificidad cultural, derecho que al menos en línea de máxima se está siempre listo a reconocer a cualquier otro pueblo. Tiene perfectamente razón Francois Dancourt cuando, en un sitio identitario francés, hace notar como en Francia (y en Europa) no está en absoluto prohibido ser racista, con la condición sin embargo que el racista se autocertifique como «antirracista» reconocido y que la raza por él subestimada sea la europea. Es la lógica alienante de lo políticamente correcto, que en la culpabilización y en la desvirilización de los europeos encuentra la propia razón de ser. Nosotros, por lo que nos respecta, consideramos que cada pueblo, comenzando por el nuestro, debe poder cultivar las propias tradiciones, gozar de la propia independencia y soberanía, desarrollar el propio original modo de ser en el mundo. Estamos fundamentalmente de acuerdo con quien, como Alain De Benoist, sostiene que la identidad debe ser defendida «en sí misma y no por sí misma», por consiguiente para todas las etnias y las culturas; concordamos también con quien, como Marcello Veneziani, retiene que «quien defiende su pueblo defiende también el mío»; consideramos, sin embargo, que sea siempre y en cualquier caso de nosotros mismos que se deba partir (4). Son los europeos los primeros a sufrir los efectos perversos del desarraigamiento; es sólo en Europa, no en otra parte, donde se experimentan las suicidas políticas inmigracionistas, la xenofilia masoquista, la acogida indiscriminada; es en nuestra casa donde la sociedad multirracial, el dominio de la religión de los derechos humanos, la americanización de las mentes, la barbarización de las costumbres, el igualitarismo más salvaje se están triunfalmente afirmando.

El primer pueblo en peligro es el nuestro.

Por lo tanto sólo comenzando por defender la identidad «para mí mismo» podré defenderla «en sí misma». Es afirmando por encima de todo mis especificidades culturales que defiendo también las tuyas. De esta manera podemos evitar las incoherencias hipócritas de muchos europeos, intelectuales «empeñados», siempre listos a defender la más exótica y lejana de las causas para después predicar en patria el cosmopolitismo, el suicidio étnico, el humanitarismo decadente, el olvido de las raíces y la destrucción de las tradiciones. Sólo éste puede ser el sentido de un reencontrado etnocentrismo imperial europeo. Etnocentrismo ya no filo-imperialista, impregnado de mesianismo cristiano y universalismo iluminista, sino serena y radical afirmación del propio papel en la historia por parte de los europeos finalmente libres de complejos de culpabilidad y otros complejos varios. Etnocentrismo como conciencia étnica, toma de conciencia de ser un único pueblo, en la unidad inseparable de los antepasados y de los descendientes. Etnocentrismo como orgullo, dignidad, patriotismo, fidelidad a sí mismo, voluntad de perpetuarse biológicamente y culturalmente. Sólo siendo nosotros mismos podremos contribuir a la salvación del Otro. Sólo una Europa libre, etnocentrada, poderosa y orgullosa de la propia identidad podrá un mañana representar la vanguardia mundial de la causa de los pueblos -de todos los pueblos-. Una Europa sierva, impotente, presa del caos étnico y del etnomasoquismo podrá solo representar el trágico monumento viviente del triunfo del mundialismo.

Adriano Scianca


Artículo original publicado en el número 229 de la revista Orion, octubre de 2003. Posteriormente publicado en el número 15 de la revista Tierra y Pueblo, abril de 2007



Notas:

1. Pierre Vial, Une terre, un peuple, Editions Terre et Peuple, París 2000

2. Para una exposición, sintética pero profunda, de los aspectos del Fascismo puestos aquí de relieve consultar Giorgio Locchi, «Espressione politica e repressione del principio sovrumanista», en L’Uomo libero n° 53, marzo 2002, y además las Notas de Stefano Vaj que preceden tal texto.

3. Para el concepto de «forma étnica» ver Franco Freda, I lupi azzurri, Edizione de Ar, Padua 2000.

4. Sobre este punto y los precedentes ha insistido recientemente Guillaume Faye. Para un lúcido examen de las tesis del último Faye y para otras inteligentes reflexiones acerca de la idea identitaria, sobre el tema de la inmigración, sobre el etnocentrismo europeo etc. Consultar el excelente ensayo de Stefano Vaj, «Per l’autodifesa etnica totale», en L’Uomo Libero n. 51, mayo 2001.