martes, 3 de mayo de 2011

¿HACIA DONDE NOS LLEVA LA ECONOMÍA?



La economía ha cobrado hoy día una importancia poco usual en otras épocas. Mírese cualquier gran urbe y se comprobará que las principales calles y plazas están ocupadas por bancos. Esto no es sino una consecuencia de la visión economicista del mundo que hoy impera en todo el globo. Como ha recordado el politólogo John Gray en el diario La Razón, «tanto el marxismo como el neoliberalismo son herederos del dogma central del positivismo, que afirma que por medio del crecimiento del conocimiento científico la humanidad podrá liberarse de los inmemoriales males de la guerra y la escasez y alcanzar un mundo sin conflicto. Naturalmente, el primero pretende alcanzar este estadio mediante la planificación económica y el segundo por el mercado libre, pero ambos coinciden en su determinismo tecnológico, en su desprecio de valores como la religión o la nación, que no consideran significativos, en su perspectiva dominadora de la naturaleza...»(1).

A este respecto, la caída del muro de Berlín ha conseguido subsumir en un mismo proyecto ambivalente las ideas fuerza del proyecto marxista y del proyecto neoliberal de los que habla Gray. El supuesto previo es que el hombre, como criatura enteramente material tiene necesidades exclusivamente materiales. En consecuencia, la satisfacción de esas necesidades materiales pasa por la conquista de la naturaleza y su sometimiento al hombre. Ésta es la base del actual proyecto político e ideológico de Occidente. Así, mientras que el bienestar material es irrenunciable, la dimensión espiritual o es negada tajantemente o se relega a una mera función de los condicionantes materiales del momento. A lo sumo, queda en una mera apreciación subjetiva, sólo reivindicable en la esfera de lo privado que, precisamente por ello, pierde todo prestigio a la hora de intentar influir en la sociedad. La visión materialista, por el contrario, es considerada como tácitamente «evidente» en todo el ámbito político y social.

Es necesario recalcar que no todos los modelos económicos son posibles bajo cualquier paradigma antropológico y cultural; más bien, el modelo económico actual es consistente con una cierta visión del mundo. Sentado este supuesto, hoy sería impensable, por ejemplo, un modelo que implicara vivir más modestamente para no incurrir en el dogma del crecimiento ilimitado o para que la gente fuera menos dependiente de la posesión de bienes materiales. Muy al contrario, la «emancipación» ilustrada, libre de los condicionantes de la trascendencia y del orden cultural, histórico e incluso nacional, concibe un individuo al que nada está vedado. La libertad sin restricciones de un individuo es determinable sólo por el grado de bienestar material, e implica que, en primer lugar, cualquier estrategia dentro de la ley –no de la moral- es legítima para alcanzar ese bienestar y, en segundo lugar, que es necesario que todos los hombres se integren en esta doble perspectiva de libertad sin restricciones y progreso económico.

Ahora bien, surgen algunas preguntas inevitables: en primer lugar ¿cómo funciona el aparato económico del proyecto occidental?; en segundo lugar, ¿cuáles son sus consecuencias?, y por último ¿cuáles son sus alternativas si es que realmente las hay? Estas son las cuestiones que vamos a intentar dilucidar en las páginas siguientes.

La doble naturaleza del dinero.

Hasta casi principios del siglo XX, la humanidad vivió dependiente de las riquezas naturales –concretamente del oro- como medio único de prosperidad. El oro era el respaldo natural de la moneda y ésta era lo que hacía la riqueza de un país. A principios de los años 30, por razones que escapan a este artículo, desaparece el patrón oro y se inicia una de las mayores revoluciones de todos los tiempos. La idea misma de «dinero» había de cambiar profundamente. A partir de entonces, la doble naturaleza del dinero sería un concepto fundamental sobre el que se edifica toda la construcción del aparato técnico de la economía moderna: el dinero como dato y el dinero como variable. Como dato, el dinero sirve a la mayoría de la gente que gana un sueldo. Cuanto más gane en relación a una unidad de trabajo mejor le irá. Cuando el dinero se comporta como variable la situación es otra: un billete de cinco euros que sale de la Unión Europea y viaja a Tokio vale diferente que si el viaje es, por ejemplo, a la República Sudafricana. Pese a que el euro es una moneda fuerte apreciada en todo el mundo, en algunas partes del mundo es más apreciada que en otros y, por lo tanto, en los sitios donde es más apreciada su valor es mayor. Como explica el economista Manuel Funes Robert, uno de los pocos heterodoxos en la nomenclatura monolítica de la economía actual, «hasta los años 30, la moneda era una cantidad de oro con un nombre dado, acuñada en cada país, y con convertibilidad asegurada por la naturaleza de esa cosa, de cuya naturaleza derivaba una aceptabilidad sin coacción. Hoy, como moneda papel, vale esta definición: ‘Denominación que se incorpora a un documento que se fabrica por decreto, y que contiene una orden de pago con cargo al producto social’. No es cosa, y menos valiosa: si la esencia es la orden de pago, a nadie se le ocurrirá poner condiciones al papel o materia en la que se redacta una orden. Lo esencial para que el documento ‘valga’ es que la orden se cumpla. El cumplimento se asegura por el orden coactivo del Estado que impone el curso a la aceptabilidad forzosa de esas órdenes (del Estado... no de los demás estados). Vista la moneda como orden, el respaldo carece de sentido. Pero la orden plantea el tema del alcance de la misma: de la frontera no puede pasar esa validez, al menos en términos literales. Lo que desde el interior se ve como orden, desde el exterior, por no ser obligatorio cumplir con la misma, se verá como cosa. En el orden internacional se refugia y reaparece –es idea fuerza de este libro- el dinero como cosa, con un valor nacido del que tiene allí donde la orden puede ser efectiva. Un valor... variable: éste es el gran problema»(2).

Esta doble naturaleza del dinero implicaba en su origen, al menos en potencia, que un pueblo no se vería condenado a la pobreza por el hecho de no disponer de reservas de oro. Bastaba con que su gobierno, a través de su Banco Central emisor, manejara hábilmente la capacidad de imprimir el dinero que la comunidad necesitaba para efectuar sus intercambios. Si el respaldo en oro carece de sentido desde los años 30 y queda a la capacidad discrecional de los Estados el controlar la masa monetaria en circulación, es evidente que la actividad económica no puede darse si dicha masa monetaria no es suficientemente abundante. Del mismo modo, una masa monetaria abundante es capaz de solucionar los problemas de escasez y pobreza que secularmente afligían al género humano. Desgraciadamente, esta disyuntiva iba a resolverse por el camino equivocado. Sin embargo tuvo un efecto cierto: dividió el mundo entre dos colectivos irreconciliables, los que viven del dinero como objeto de comercio –para tener y mover dinero- y los que viven del dinero como medio de cambio por bienes y servicios en la economía real. Los que viven de las monedas –cuantas más mejor- y los que viven de la moneda en abstracto, es decir, los que necesitan que el dinero sea caro y escaso para que el que ellos tienen valga más.

El primer grupo, francamente minoritario, han comenzado desde entonces una lucha por la hegemonía planetaria.

La batalla de las ideas.

Con la caída del patrón oro la clave de la economía iba a ser la lucha por la política monetaria. Los Estados modernos podían adoptar dos estrategias diferentes: bien proporcionar suficiente financiación para garantizar el crecimiento económico general y que todos los miembros de la comunidad se incorporasen a la producción económica, o bien convertir el dinero en un factor escaso y caro. Tras la Segunda Guerra Mundial, la reconstrucción europea se pudo llevar a cabo merced a un programa de abundante oferta monetaria, bajos tipos de interés y fuertes inversiones del Estado, que proporcionaban financiación abundante en sectores estratégicos del crecimiento económico. A partir de 1973 y de la crisis del petróleo, por motivos estrictamente políticos e ideológicos, fue adueñándose de los centros económicos un discurso que hoy no admite fisuras. Este discurso, de apariencia económica pero poco discutido en sus planteamientos económicos reales, descansa en unas cuantas afirmaciones no cuestionadas. Así, la razón de ser de la política económica consiste en controlar la estabilidad de los precios, como declara hoy abiertamente, por ejemplo, el propio Banco Central Europeo. El mal fundamental que produce inestabilidad en los precios es la inflación. Por eso el Estado debe de abstenerse de inyectar dinero en el sistema, dado que, si bien no puede restringir la libertad económica de bancos, cajas y agentes financieros, el dinero del Estado es la principal causa de inflación. Así las cosas, la financiación debe venir exclusivamente del ahorro o de la inversión extranjera. No hay alternativas. Por lo tanto, es necesario que el Estado no gaste más de lo que recibe y, por si sufriera la tentación de cambiar de idea a este respecto, es necesario que el Banco Central, esto es, la propia soberanía monetaria, quede en manos «independientes». Bajo este nuevo escenario, cuando el Estado pide dinero a su Banco Central ya no se lo está pidiendo a sí mismo –de manera que el concepto de «deuda» carezca de sentido- sino que se lo pide a un órgano al margen del control político –y en realidad democrático- que pase lo que pase vela por el mantenimiento de la estabilidad de los precios y, en consecuencia, vela también por un déficit público igual a cero y por la ausencia de inflación. Para mantener este escenario es necesario que el dinero sea escaso y caro y en consecuencia, es necesario que la masa monetaria se restrinja a todo trance, bien mediante instrumentos como alzas de los tipos de interés, de los impuestos o bien sencillamente no emitiendo dinero.

Por último, la «flexibilización» del mercado de trabajo vendría a juzgarse imprescindible para lograr el pleno empleo, de manera que «estabilidad de los precios», «déficits presupuestarios nulos» y «flexibilidad laboral» constituyen la trilogía irrenunciable del fundamentalismo liberal hoy.

Pero en este planteamiento no hay una sola idea acertada. En primer lugar la inflación –medida a través del IPC- no es siempre negativa pese a que nuestros economistas consideran que debe ser combatida permanentemente. El IPC mide el poder adquisitivo de las monedas cuando lo que interesa es el de las personas, capacidades que no sólo se mueven paralelamente sino que lo hacen en sentido contrario: hace 30 años la mayor parte de la población tenía un único coche que valía mucho menos que hoy día, cuando la mayor parte de las familias tienen dos y hasta tres coches. Envileciéndose secularmente la capacidad de las monedas, crece secularmente la capacidad de compra de las personas. Además, la restricción monetaria por medio de la subida de tipos de interés –lo más habitual- o de cualquier otro dinero a fin de «combatir la inflación» y por ende para reestablecer los precios, puede producir exactamente lo contrario de lo previsto. En un escenario expansivo en el que la gente dispone de mucho dinero para adquirir lo que desea, la demanda puede crecer por encima de la oferta real y generar inflación. Únicamente en este escenario, y sólo en éste, una subida de tipos puede efectivamente restringir el gasto de las personas.

Sin embargo, si la situación no es expansiva porque la masa monetaria está restringida, la subida de tipos conseguirá que la gente se vea en apuros para conseguir productos de primera necesidad de manera que bajará la demanda general hasta que los vendedores, para asegurarse beneficios que a lo mejor no llegan y amortizar las inversiones rápidamente, suben los precios uno tras otro. Los que prestan dinero suben así mismo los intereses para reducir los riesgos inherentes a la falta de líquido en manos del público. Los que necesiten dinero para comprar lo realmente necesario seguirán pidiendo préstamos aunque les cuesten más pero repercutirán a su vez ese aumento de los costos en su propia producción o en su propia mano de obra. He aquí un escenario de inflación en el que el alza de tipos de interés y la escasez monetaria contribuyen, no a bajar, sino a disparar la inflación.

Inflación-expansión e inflación-recesión son cosas, como se ve, enteramente distintas y además con una salvedad esencial. La disminución de la masa monetaria en relación a la producción, dentro de un escenario de inflación recesión, acaba generando más inflación tal y como hemos visto pero también la concentración de capital en manos de prestamistas y la derivación del dinero hacia los circuitos especulativos, ya que solo en éstos es posible, en época de carestía del dinero, obtener beneficios.

Respecto a los «déficits» públicos, son combatidos con razones plenamente convergentes con el ideal de hacer el dinero escaso y caro, en beneficio de los que buscan esa escasez y esa carestía. La financiación creciente de la sociedad, en el pasado imposible, es hoy una realidad que ha quedado congelada con argumentos como los que aquí combatimos. Así, la razón de ser de los Institutos Emisores es la de crear dinero de la nada, que es el origen del dinero moderno. Este dinero aparecerá como «déficit» si se adopta la contabilidad privada para algo que es esencialmente sector público. En la contabilidad privada no se pueden crear activos sin contrapartida de manera que la condena de los supuestos «déficits» congela la oferta monetaria e impide la posibilidad de financiar crecientemente la sociedad. La ideología dominante, como ya hemos dicho, se ha cerciorado de que esto sea efectivamente así, concediendo a los bancos centrales la independencia respecto del poder político. Pero nuevamente todo esto es una decisión política, no económico-técnica.

Así mismo, la «flexibilidad» se basa en el mismo fin inconfesable de servir a los que viven del dinero como objeto y no como medio. El argumento liberal es que el empresario no creará puestos de trabajo si no hay flexibilidad y, en el caso de que las cosas vayan mal o el trabajador no responda, no pueda volver sobre sus propios pasos. Así, a más flexibilidad mayor creación de empleo. Sin embargo, en una economía interrelacionada, cada despido es un despido del cliente del de al lado. La congelación salarial que muchos empresarios reclaman produce el mismo efecto, al detraer potencial de compra al cliente del empresario de al lado. La flexibilidad produce una guerra encubierta por quitar clientes a los demás, de manera que sería más útil conseguir que el empresario no tuviese ningún deseo de despedir antes que intentar resolver sus problemas despidiendo a todos. ¿Cómo suprimir ese deseo? Mediante el principio de financiación creciente –financiación barata y abundante- que, como dice el mencionado economista Manuel Funes Robert, es en general condición necesaria y suficiente para la marcha de una economía basada en el consumo. A este respecto, cuando se aduce que en los Estados Unidos se da la mayor flexibilidad y la mayor creación de empleo, no se repara en que la flexibilidad es consecuencia de la creación de empleo y no al revés.

En conclusión, los tres soportes del fundamentalismo liberal convergen en el apoyo a una elite que ha privatizado a nivel mundial la función económica. Hacia esta situación ha evolucionado el escenario de la economía occidental tras la Segunda Guerra Mundial, siempre gracias al discurso económico ortodoxo. Un discurso económico ortodoxo que tiene por función principal asegurar la concentración de capitales en manos de prestamistas y especuladores, entendiendo por «especuladores» no sólo las actividades de trasvase de capitales a través de las fronteras, sino también las actividades de deslocalización de fuerza-trabajo que practican las grandes empresas multinacionales.

El triunfo del capital especulativo.


La economía moderna descansa en el supuesto de que los Estados no deben nunca emitir dinero, influyendo así sobre la masa monetaria en circulación o, lo que es lo mismo, en una gigantesca privatización de la emisión de dinero. De este modo, con una masa monetaria artificialmente contenida, puede incluso compatibilizarse un escenario de tipos de interés relativamente bajos, en los que la inflación y la recesión sean de por sí suficientes para bombear capital a manos de prestamistas y especuladores. Ahora bien ¿Qué debe entenderse por «capital especulativo»? ¿Qué relación guarda con el «capital prestamista»?

Por «capital especulativo» se ha entendido tradicionalmente aquel dinero que produce beneficio sin pasar por ningún elemento productivo. Un ejemplo claro de este fenómeno es la célebre expulsión de la libra esterlina del Sistema Monetario Europeo por el multimillonario George Soros. La idea era sencilla: en septiembre de 1992 Soros se percató de la tendencia bajista de la libra esterlina frente al marco y decidió aumentar dicha tendencia al vender libras esterlinas para comprar marcos. Los analistas recogieron una tendencia bajista acrecentada por la maniobra de Soros y el pánico se desató. Cuando la libra había bajado tanto que resultó expulsada del Sistema Monetario Europeo entonces en vigor, Soros vendió sus francos suizos, sus dólares y sus marcos para comprar millones de libras esterlinas. Con ello ganó una fortuna colosal. Soros repitió la acción en la segunda mitad de 2003 pero esta vez contra el dólar estadounidense y con la ayuda de su amigo Warren Buffet, de la sociedad de inversiones Berkshire Hathaway.

Sin embargo, no es ésta la única manera de especular. La naturaleza del capitalismo transnacional ha conseguido hacer del propio trabajo un elemento más del ciclo especulativo. No podía ser de otro modo: una vez considerado el trabajo como una simple mercancía, es lógico querer obtener el máximo de beneficio por su venta. A fecha de hoy, la economía mundial se ha vuelto más dependiente del precio de la mano de obra que del precio del petróleo. Esto lo demuestra el hecho de que el precio del barril de petróleo a 70 dólares no ha disparado la inflación en todo el mundo. Por consiguiente las grandes multinacionales buscan abaratar los costos de la hora de mano de obra así como otros costos relacionados como la seguridad social o las indemnizaciones por despido. La denominada «deslocalización» –en inglés «outsourcing»- implica una exportación de horas de trabajo que, al cruzar la frontera multiplican por cinco o por diez su valor. Esta especulación sobre el trabajo –y más concretamente contra el trabajo de los trabajadores del primer mundo- se instala en nuestras sociedades poco a poco, ejerciendo una verdadera extorsión sobre los asalariados y sobre la propia política social diseñada por el Estado.

Por ejemplo, a finales de noviembre de 2005, la célebre empresa Delphi Corporation, fabricante de componentes para la industria automovilística, planteó a sus trabajadores la reducción de sus salarios en dos terceras partes, consiguiendo así una de las concesiones salariales más radicales que se haya jamás solicitado a trabajadores sindicados. Casi de manera simultánea, los trabajadores de la General Motors aceptaron financiar «provisionalmente» de sus bolsillos miles de dólares relacionados con sus coberturas de salud y los empleados de Ford y Daimler Benz se enfrentaron a similares exigencias. Los recortes vienen acompañados de reducciones en derechos adquiridos. A este respecto, la Kaiser Family Foundation y el Health Research and Educational Trust informaron a finales de 2005 de que en los Estados Unidos solamente un 60% de las empresas ofrecen a sus empleados una cobertura de salud, un retroceso evidente comparado con el 66% del 2003 y el 69% del 2000. Los empleadores requieren mayor productividad de los trabajadores con el mismo salario.

Incluso cosas como el derecho de huelga están quedando cada vez más en entredicho: cuando en el verano de 2005 los mecánicos de la estadounidense Northwest Airlines Corporation hicieron huelga preventiva para bloquear la baja de sus salarios en un 25%, la compañía los reemplazó inmediatamente(3).

La erosión de las políticas sociales –o «flexibilización» en el argot del discurso dominante- equivale en realidad a la destrucción de la esfera competencial del Estado como expresión genuina de su soberanía y de su razón de ser. Esta lucha contra los Estados-nación como valladar esencial contra la agresión del capital global, ha sido puesta de manifiesto por autores que colaboran en publicaciones del máximo nivel. Michael Mandel y Richard S. Dunham escribieron un trascendente artículo en BussinessWeek titulado «¿Quién puede dirigir esta economía?» y lo subtitularon «las fuerzas de la globalización han tomado el control de la economía. Y el gobierno, independientemente del partido, tendrá menos influencia que nunca». Según estos autores, desde enero de 2004 hasta noviembre de 2006, la Reserva Federal de los Estados Unidos ha subido los tipos de interés 17 veces con la esperanza de «cohibir» las compras de inmuebles y disminuir así la burbuja inmobiliaria en aquel país. Pero según Mandel y Dunham, aunque el célebre Fed intentara recortar la disponibilidad de dinero, «el comercio exterior es quién marca la diferencia»(4). El resultado es que los bonos del gobierno a 10 años quedaron, tras las 17 subidas, al 4.6%, exactamente el mismo precio en que estaban en enero de 2004. Y es que «en el mundo feliz de la economía global», ni las enormes reducciones fiscales del presidente Bush, ni la bajada de los tipos de interés, ni siquiera la inversión en investigación y desarrollo –un mantra repetido ad nauseam por la nomenclatura liberal- pueden compensar la progresiva disminución de los salarios que supone la deslocalización de capitales a China e India. En palabras de Robert S. Shapiro, ex asesor económico del presidente Clinton y hoy consejero de una consultora económica de Washington «las políticas tradicionales macro ya no son tan efectivas como solían» y añade: Ya no sabemos cómo asegurar la creación de puestos de trabajo y el aumento de los salarios».

La situación es tan trágica que incluso aparecen liberales sensatos como Jeff Faux, del así mismo liberal Instituto de Política Económica, que nos dice que «la era en que dábamos por supuesto que el aumento en la inversión en I+D generaba automáticamente un crecimiento en la economía doméstica se ha acabado». Mandel y Dunham ponen un buen ejemplo: «A pesar del desembolso norteamericano de 125.000 millones de dólares para investigación médica durante los últimos 5 años, los EEUU mantienen un déficit comercial enorme y creciente en bienes médicos y biotecnológicos avanzados».

Ya ni siquiera el ahorro sirve para asegurar el crecimiento económico doméstico. Según James S. Poterba, un economista del MIT nombrado por el presidente Bush para su comisión de reformas fiscales de 2005, «si Joe en Pittsburg ahorra, no podemos decir que con ello beneficiamos a esta fábrica de Harrisburg. Los empleos que generemos pueden estar en otro lugar». Por ejemplo en el sudeste asiático.

Como se desprende de todo esto, el auge del capital especulativo en todo el globo ha rebasado desde hace tiempo su masa crítica en el sentido de que ya está en condiciones de disputar el poder sobre las decisiones económicas a los Estados-nación. Según afirma el profesor Eduardo García Cuenca, catedrático de economía aplicada de la Universidad de Granada, la globalización del capital financiero, que «ha despertado un flujo constante de capital financiero de carácter especulativo que se mueve de un país a otro en plazos muy cortos, aprovechándose de los cambios constantes del precio de la moneda». Este autor estima que en cuatro días de transferencias bancarias internacionales, resultado de las transacciones de divisas, se manipula más dinero que toda la producción creada por la economía de Estados Unidos en un año o por la economía mundial en un mes(5).

La lucha contra el Estado-nación.


El principal enemigo de ese capital internacional apátrida, expresión paradigmática de una economía totalmente subvertida, son los Estados-nación. En plena coherencia con los intereses del capital, el modelo occidental ideal aspira a la plena movilidad de capitales, mercancías y personas, aún por encima del poder de los estados. Estas tres movilidades son –nos dicen- la consecuencia lógica de la libertad, de manera que al imponerse la libertad en todo el globo, como aspiración legítima de todo el género humano, dichas libertades deberían imponerse consecuentemente a nivel planetario. Esta triple libertad es, en consecuencia, plenamente coherente con el modelo mundializador. No olvidemos que el proyecto occidental es un proyecto planetario derivado del ideario Ilustrado del siglo XVIII que consideraba una racionalidad única para toda la humanidad.

Sin embargo, a fecha de hoy, el Estado-nación, que por esencia mantiene unas fronteras y una soberanía cuyo fin único es teóricamente el bien común, conserva aún parte de su poder, de manera que es del máximo interés para el capital global que el Estado-nación se erosione. Como además el Estado-nación está vinculado en mayor o menor medida a realidades de carácter étnico, histórico, lingüístico o religioso, el capital global, como vanguardia del proyecto Ilustrado, tiene interés esencial en destruir y nivelar estos factores que dificultan la estrategia de imposición del mercado global. De ahí que en todo el mundo, las fuerzas de la globalización lleven aparejadas un proceso de «desnacionalización» de los pueblos.

No queremos, sin embargo, que el lector interprete esta afirmación en clave marxista, como si la lucha ideológica por la desnacionalización fuera la superestructura de la correspondiente infraestructura económica. Muy al contrario, la nueva economía global es una expresión más de la visión del mundo ilustrada. Tras la visión económica de la modernidad subyace toda una antropología que niega al hombre la trascendencia y que, precisamente por eso, se enfrenta a la idea del mundo como orden -kosmos- que el hombre debe respetar pero nunca interpretar para amoldar a sus intereses exclusivos. La «desnacionalización» impulsada por el proyecto globalizador es sólo la expresión de los esfuerzos por imponer la «emancipación» del hombre –el «dogma central del positivismo» del que hablaba Gray al principio de este artículo- a todo el planeta, pero lo nuclear es la cosmovisión, no los «intereses de clase». La discrepancia esencial entre nuestra crítica y la marxista es el rechazo o la aceptación de la visión económica y material del hombre.

Un ejemplo paradigmático de los esfuerzos del capital global lo constituye la inmigración. Con el fin de la Segunda Guerra Mundial y la «descolonización» se inició un proceso de inmigración de gentes venidas de las excolonias a la metrópoli. Esto ha sucedido en todos los antiguos imperios pero la presencia de inmigración en países como EEUU o Alemania, sin un pasado colonial al estilo británico, muestra que la inmigración es más bien un producto de una determinada concepción económica. España no es una excepción y se ha puesto al nivel de los demás países europeos en tan solo 10 años. Según el último padrón municipal del Instituto Nacional de Estadística de abril de 2006, España tiene 43,97 millones de habitantes, de los cuales 3,69 millones son extranjeros, lo que supone el 8,4 por ciento del total de empadronados. En los últimos 7 años, España ha multiplicado por 5 el número de extranjeros. ¿Qué repercusiones tiene esto en la economía nacional? Según el discurso ortodoxo, resulta positivo en extremo, ya que los inmigrantes suponen un tanto por ciento creciente del PIB interior.

En realidad, la inmigración supone una colosal agresión al Estado de bienestar construido por las generaciones anteriores. Según explica el neoliberal Juan José Toribio «desde hace una década, todo gobierno europeo que se precie, viene indicando su voluntad de flexibilizar las estructuras del mercado de trabajo en el territorio de su jurisdicción. Después no hacen casi nada al respecto, salvo algunos pequeños retoques legislativos, de cara a la prensa, y que inmediatamente suscitan protesta de las cúpulas sindicales, tan cómodamente instaladas en los subsidios del Fondo Social Europeo. Todo según una liturgia política preestablecida. Pero, guste o no al nacionalista, sindicatos u otros colectivos de regresión social, se viene produciendo en toda la UE una auténtica revolución liberalizadora de los mercados laborales, que progresa, no a golpe de decreto, sino merced al impulso que recibe de un imparable flujo migratorio. Bienvenida sea, pues, una inmigración que así nos despierta»(6).

Además, según concluyó el pasado mes de octubre el estudio España 2020: un mestizaje ineludible del Instituto de Estudios Autonómicos de la Generalitat de Cataluña, España requerirá al menos cuatro millones de inmigrantes más en edad laboral -entre 16 y 64 años- en 2020. Para el director del proyecto, Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), ésta es la cifra mínima de inmigrantes necesarios si la economía continúa evolucionando como ha hecho en la última década.

De estos dos autores se deduce, primero, que el flujo inmigratorio supone una «flexibilización» del mercado de trabajo y, segundo, que esta erosión del mercado de trabajo va a continuar con la llegada de más inmigrantes. Sólo el cinismo puede presentar como una «necesidad de inmigrantes» lo que no es más que una estrategia de dominio del capital global. Pero ¿es cierta la gran contribución de los inmigrantes al PIB? Indudablemente, todo el que trabaja, produce y cotiza a la Seguridad Social contribuye en uno u otro modo al PIB. Si embargo, puede ocurrir –como sucede con mucha frecuencia- que la aportación del inmigrante a un puesto de trabajo sea claramente rentable no sólo por el trabajo en sí, sino también por la reducción del salario. No digamos ya en el caso de inmigrantes ilegales que no disfrutan de prestaciones sociales.

A este respecto, el informe del Servicio de Estudios Económicos de la fundación BBVA sobre inmigración y transformación social en España explica que la mano de obra inmigrante «favorece la moderación salarial», por exceso de oferta, y «facilita la contención de precios»(7). Pero además, no todo el salario que ganan los inmigrantes se queda en el país de acogida. Los trabajos de los inmigrantes son menos rentables de lo que parece para la economía nacional porque buena parte de los salarios que podrían incorporarse al consumo interno se van fuera de nuestras fronteras. En el caso de España, según puede leerse en El País, «las remesas de los inmigrantes se han convertido en un pilar de varias economías latinoamericanas, hasta representar una quinta parte del PIB de Haití, El Salvador o Nicaragua, y una media del 2,5% de la economía del subcontinente»(8). El Real Instituto Elcano, en su Anuario de América Latina 2004-2005, dice que las remesas hacia Latinoamérica se han multiplicado por 20 desde 1985 y son «el elemento más dinámico» de la región(9). Según este mismo informe, este fenómeno, que hace años era exclusivo de los inmigrantes mejicanos en los Estados Unidos, se ha generalizado a toda América con la excepción de las economías de Chile y Venezuela.

Sorprendentemente, la inmigración como herramienta de sostenimiento del mercado de trabajo es complementaria de otro fenómeno casi exclusivamente occidental: el invierno demográfico. Con la caída de la tasa de natalidad y el dogma discutible –pero nunca discutido- de que la economía debe estar en perpetuo crecimiento, hace falta mano de obra que sostenga dicho crecimiento. El resultado es que, quiérase o no, la inmigración viene a sustituir a los nativos que jamás se incorporaron –por no haber nacido- al mercado de trabajo. Naturalmente los recién llegados no lo hacen en las mismas condiciones de prestaciones sociales que sus colegas nativos.

Este patrón, que relaciona la política de natalidad con la inmigración, ha podido inferirse a partir de la propia experiencia estadounidense. Según explica Steven W. Mosher, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan, dijo ante el Congreso, el 17 de febrero del 2000, que deseaba aumentar la cuota anual de la inmigración en 130.000 personas(10). Decía Greenspan que, «debido a que hemos creado una economía cada vez más compleja, sofisticada y acelerada, creo que sería una política relevante la necesidad de tener la habilidad de traer recursos y personas del extranjero para mantenerla funcionando». Greenspan temía que una aguda escasez de trabajadores de alta tecnología entorpeciera la economía, impidiendo un ulterior crecimiento. Pero la escasez de trabajadores en Estados Unidos fue creada en parte por las políticas antinatalistas puestas en marcha a finales de los años 60. Hacia 1970, los medios de comunicación norteamericanos afirmaban que el problema más urgente del planeta era la sobrepoblación. John D. Rockefeller, Presidente de la Comisión sobre el Crecimiento Demográfico y el Futuro de Estados Unidos, consiguió que el gobierno del presidente Nixon actuara para reducir la tasa de crecimiento de la población estadounidense. El Congreso aprobó la Ley de Servicios de Planificación Familiar, que autorizó el suministro de $382 millones para los programas de planificación familiar y que más tarde Nixon convirtió en ley con su firma.

El principal argumento de Rockefeller era que toda tasa de natalidad por encima del reemplazo demográfico constituía una amenaza para «la vitalidad de las empresas»(11). En 1977 la tasa de natalidad de Estados Unidos estaba ya por debajo del reemplazo demográfico y la escasez de trabajadores era ya un hecho, pese a lo cual continuó la campaña antinatalista auspiciada por el congreso(12).

Así mismo, en plena coherencia con el proceso de desnacionalización que el capital necesita, se encuentra la campaña mundial para desacreditar las diferencias genéticas entre los humanos como carácter distintivo de los pueblos, que cuenta con el amparo de ciertos medios de comunicación(13). Otras estrategias como la propaganda a favor del «mestizaje» o la «diversidad» son plenamente coherentes con el proceso de desnacionalización como estrategia de dominio, del que venimos hablando en este epígrafe.

Algunas ideas como solución.

La economía sin restricciones conduce paradójicamente a la esclavitud, como hemos visto más arriba, y el resultado es el dominio de una pequeña elite cuya fraseología democrática contrasta vivamente con su papel distante del pueblo.

En una época donde hasta para elegir una comisión de padres en un colegio de pueblo se recurre a la «democracia» y donde el propio término «democracia» se ha transformado en una palabra tótem de cuya bondad no es posible dudar, ciertas elites construyen una telaraña de poder al margen de cualquier control democrático imaginable.

No nos cansaremos de repetir que este fenómeno, de tintes auténticamente siniestros, es la manifestación de una determinada visión del ser humano, cuyos efectos han de ser contrarrestados desde otra visión de signo contrario. A este respecto, los parches y los compromisos traerán a medio y largo plazo más de lo mismo.

Así las cosas, un pequeño artículo no es el lugar adecuado para tratar un tema tan complejo, pero sí podemos decir algunas directrices de carácter general que deberán respetarse so pena de convertir en inútil cualquier esfuerzo. En primer lugar, sólo una visión trascendente del ser humano puede fundamentar la existencia de un orden que debe ser respetado y en el que hay que insertarse. No existe razón ni está escrito en ningún sitio que un sistema económico deba crecer siempre –menos aún si lo recursos de los que el mundo dispone son limitados- ni tampoco la razón principal de la economía es el lucro del capital transnacional o el beneficio del capital prestamista o especulador. La única razón de ser de la economía es garantizar al pueblo los medios de vida materiales suficientes para que sus miembros puedan llevar una rica vida espiritual. La economía como garantía del puro hedonismo no es un objetivo recomendable.

Es necesario antes que nada establecer los fines últimos del sistema económico antes de adoptar las medidas necesarias para revertir la situación a su justo lugar. Nada debería emprenderse antes de acometer esta tarea. La prédica marxista, virulentamente anticapitalista pero poseída en su raíz de la misma concepción economicista del hombre, conduce a situaciones muy semejantes pese a partir de supuestos aparentemente distintos.

En el orden exclusivamente práctico, algunas medidas son irrenunciables a efectos de acabar con la siniestra terna liberal de «estabilidad de los precios», «déficits presupuestarios nulos» y «flexibilidad laboral».

Así, resulta imprescindible retomar el control político de los bancos centrales y ponerlos al servicio de una política monetaria que no sea ni expansiva ni justo lo contrario, sino a medida de las decisiones de orden político que se consideren de acuerdo con el fin más arriba expresado. En general, una política de financiación barata y abundante es condición necesaria y suficiente para asegurar un nivel saludable de actividad económica, único parámetro macroeconómico verdaderamente relevante. Es necesario asumir que la emisión de dinero por parte del Estado es una decisión exclusivamente política.

Así, inflación y déficit deben verse como efecto y no como causa de un aumento del PIB. La espiral ascendente precios-salarios repercute más en la moneda que en las personas pero la espiral descendente producción-empleo repercute más en las personas que en los precios.

Debe acabarse ya con el libre comercio sin restricciones, que extorsiona a los Estados y a los trabajadores y manipula los precios, e implementar una política abiertamente proteccionista que persiga el bienestar de la nación antes que el lucro de consorcios oscuros. Téngase presente que los países del sudeste asiático, que hoy día crecen a tasas tres y cuatro veces superiores a las de los países occidentales, lo hacen merced a medidas económicas que en el Occidente liberal se considerarían heréticas. Lógicamente ¿por qué esos países deberían elegir un modelo fracasado?

Es necesario desafiar abiertamente a los mercados, si es que los Estados no acuerdan restringir la libertad de movimientos de capitales como fuente de erosión de las conquistas de los Estados-nación, con impuesto disuasorios del tipo de la célebre «tasa Tobin». Un 0.1% de dólar por cada transacción supondría un efecto disuasorio y una vuelta a los circuitos de la economía real de una cantidad ingente de ingresos.

Por último, es necesario que siempre quede muy claro que la existencia del pueblo no puede ser función del orden económico sino que garantizar dicha existencia es condición y presupuesto para que un cierto modelo sea o no aceptado. Es preferible «crecer» menos antes que, por ejemplo, fomentar la invasión del país por extranjeros inasimilables aduciendo razones de tipo macroeconómico o arruinar las condiciones de vida de los trabajadores en aras de una mayor «flexibilización» del mercado de trabajo.

Pero no creemos que la referencia a la inmigración tenga que ser constante; tan sólo es una manifestación más del proceso en el que estamos sumergidos. En realidad el caos ocasionado por la economía moderna puede verse en todos los ámbitos de la vida. Como dijera Creus Vidal, «nuestras ciudades, donde edificios particulares dominan la Catedral (que concreción de los Sobrenatural, debía dominarlo todo), son altamente irracionales y demuestran, con su desorden exterior, el desorden de las almas. Pero es aún más irracional el aspecto exterior de los exponentes característicos de una ciudad moderna. En todas partes, pero sobre todo en las principales plazas, encontramos, no edificios religiosos o sociales (vida sobrenatural y aspectos superiores de la natural) sino grandes establecimientos que ofrecen y muestran, en dorados escaparates, comidas y objetos en medio de una inundación de luz y anuncios ¿Es que en la vida son lo principal los productos del cerdo que se expenden en la charcuterías, los bombones, los zapatos, los relojes, las drogas, los trajes? Así lo creería cualquier habitante de otro planeta que cayese en las plazas y avenidas de las modernas ciudades. Toda la vida moderna consiste en luchar desesperadamente para vivir, trabajar para trabajar, ni siquiera aún para gozar, en medio de una exposición de cosas bonitas que a menudo tienen el carácter de chuchería»(14).

Este mundo-bazar del que nos habla Creus Vidal es el mundo-hormiguero al que conduce una antropología basada solamente en presupuestos de puro lucro material. No es sólo que el género humano haya elegido la vía del error y la estupidez, sino que, mucho más siniestro, un grupo de hombres han escogido conscientemente, como herramienta de dominio, la denigración del ser humano hasta convertir a la inmensa mayoría de sus congéneres en puros y simples consumidores.

Los hombres llamados a revertir esta situación deberán tener, junto al conocimiento técnico necesario, una fe inquebrantable en la capacidad del espíritu para regenerar el caos y devolver a la vida a tantos «consumidores» que no son en realidad más que verdaderos muertos vivientes. Como siempre recordamos, la vida se hace de dentro hacia fuera, y en consecuencia son las almas y los corazones lo primero que hay que conquistar.


José Luis Pardo

Articulo aparecido en la revista Tierra y Pueblo nº 15.



Notas:

1. La Razón, 25 de marzo de 2007, p. 6.

2. Funes Robert M. (1997) La lucha de clases en el siglo XXI. ESIC Editorial, Madrid, p. 65.

3. Streitfel D, «U.S. Labor is in retreat as global forces squeeze pay and benefits», Los Angeles Times, 18.10.2005.

4. Mandel M, Dunham RS, «Can anyone steer this economy?» BussinessWeek, 20.11.2006.

5. García Cuenca E. (2004) Organización Económica Internacional, Pearson D.L., Madrid.

6. Toribio JJ, Inmigración y mercado de trabajo», Expansión, 27.8.2002.

7. Informe sobre inmigración y transformación social en España. Servicio de Estudios Económicos de la fundación BBVA, 3.3.2005.

8. Taillac M., «El dinero de los emigrantes sostiene las economías de América Latina». El País, 31.1.2006.

9. Real Instituto Elcano, Anuario de América Latina 2004-2005, Marcial Pons, Barcelona, 2005.

10. Mosher S. M., «Robbing the Poor: Underpopulation Strikes America», PRI's Weekly Briefing, 3 de marzo del 2000. Vol. 2. No. 5.

11. Rockefeller J. D., Letter to the President and Congress, transmitting the final report of the Commission on Population Growth and the American Future, 27 de marzo de 1972.

12. Kasun J., The War Against Population, San Francisco: Ignatius Press, 1988, pp.163-166

13. Angier N., «Do Races Differ? Not Really, Genes Show», New York Times, August 23. 08. 2000.

14. Creus Vidal L., Paganismo y cristianismo en la economía. Ediciones antisectarios, Burgos, 1937, p. 376.


martes, 19 de abril de 2011

CONCENTRACIÓN EN VALENCIA: LIBERTAD PARA PEDRO VARELA


Convocado a titulo personal por un grupo de camaradas, el pasado domingo día 17 se celebró un acto de protesta en la Feria del Libro de la ciudad de Valencia. El mismo consistió en la colocación de una mesa informativa acompañado por un reparto de folletos explicativos de la situación actual de Pedro Varela.

Durante toda la mañana se repartieron las octavillas, informando a su vez a todas aquellas personas que se acercaron a la mesa de lo ocurrido a Varela. La gente nos preguntaba con extrañeza, pues no se acababan de creer que en este país existiese tal censura y persecución hacia ciertos editores y libreros por el mero hecho de discrepar con la manera de pensar políticamente correcta del sistema.


Denunciamos la absoluta falta de libertad de expresión a la que se ha visto sometida la Librería Europa en la figura de su dueño Pedro Varela así como también la editorial Ediciones Nueva Republica en su representante Juan Antonio Llopart.


En un ambiente de absoluta cordialidad con una ausencia total de incidentes, se culmino la mañana con una pequeña concentración espontánea a la que se sumaron algunas de las personas que pasaron por allí. Una vez acabado el acto entre todos los presentes se debatió la necesidad de seguir con este tipo de actividades para que Varela no quede en el olvido, además de emplazarnos nuevamente para volver a realizar actividades conjuntas en el futuro.


Destacar la participación en este acto reivindicativo a titulo personal de miembros de las asociaciones Pensamiento y Acción Ecologista, Tierra y Pueblo, Zona Cero, Respuesta Estudiantil, así como de los partidos políticos Democracia Nacional y Movimiento Social Republicano. Se demuestra una vez mas que si hay voluntad, hay un camino.


lunes, 18 de abril de 2011

VICTORIA MORAL EN FINLANDIA



Como ya pronosticamos recientemente, en lo que constituyó el mayor avance de un partido político en la historia de Finlandia, los nacionalistas del partido Verdaderos Finlandeses quintuplicaron ayer en las elecciones parlamentarias sus votos respecto de los comicios de 2007.
Si bien obtuvieron en tercer lugar, con el 19,1% de los sufragios, estuvieron a décimas del triunfo, dado que el Partido Conservador, del ministro de Finanzas Jyrki Katainen, logró el primer puesto con el 19,8% de los sufragios y el Partido Socialdemócrata obtuvo el 19,2% de los votos.
De este modo, la opción nacionalista obtuvo 39 legisladores, ocho veces más que en 2007. Se trata del mayor avance de un partido político en la historia de Finlandia. Los conservadores, en tanto, lograron 43 legisladores y los socialdemócratas, 42.
Los grandes vencedores de la jornada, fueron los Verdaderos Finlandeses, un partido contrario a la eurozona que podría integrar la próxima coalición de gobierno en Finlandia, un hecho que alimentó la inquietud en el bloque europeo. "Esta es una gran victoria, es el triunfo del sentido común de los finlandeses, que no quieren seguir gobernados por los mismos viejos partidos que llevan décadas en el poder", afirmó Timo Soini, el líder de la formación identitaria.
En cambio, los votantes castigaron con dureza al gobernante Partido de Centro de la primera ministra, Mari Kiviniemi, que retrocedió siete puntos y logró 35 escaños, 17 menos que en las anteriores elecciones.
Kiviniemi reconoció su derrota y afirmó que el verdadero ganador en los comicios fue el partido de Soini, el único con representación en el Parlamento de Helsinki que no perdió apoyo.
"Los Verdaderos Finlandeses son los vencedores hoy, y tenemos que felicitarlos porque el pueblo se ha puesto de su lado", afirmó Kiviniemi.
La participación fue del 70,4 por ciento, 2,5 puntos más que en las anteriores legislativas.
Reiterar desde este blog nuestras felicitaciones a los Finlandeses que han dado al resto de los europeos una señal de hacia donde se puede dirigir el voto para reconducir nuestro futuro como pueblo, al margen de los mercados y de los designios de la alta finanza.

sábado, 16 de abril de 2011

PUNTO DE INFLEXIÓN; VERGÜENZA NACIONAL

En este país, lo peor que a uno le puede pasar es pisar accidentalmente a un inmigrante, porque acto seguido ya es un puto racista de mierda, xenófobo, nazi convencido, ultraderechista, cabrón de cuidado, criminal de guerra, genocida, asesino de mujeres y niños e intolerante. Y cuando un inmigrante le da una paliza a un español para quitarle cien euros en un cajero, viola a una mujer por ser española o asesina a un taxista para robarle los 20 euros de caja, es un pobre chiquillo con problemas de inadaptación y excluido socialmente. Esto ya es el colmo.
El video "punto de inflexión", de West Barna, fué dirigido y montado por Joaquim López y Gerald Vega (dominicano y ecuatoriano). Lo que la gente desconoce, es que ambos han sido alumnos del UACE, Centro de estudios de las artes cinematográficas y escénicas de Barcelona, subvencionado integramente por el ayuntamiento de Barcelona: http://estudiarcine.com/?p=44 es decir, con el bolsillo del contribuyente español se financian "proyectos" de inmigrantes mordiendo la mano que les da de comer.
Pero claro, a la autoridad competente (y eso de competente sólo es un formalismo) le interesa promover actitudes de santificación del inmigrante y envilecimiento del español. Supongo que más de uno se habrá quedado hoy bien a gusto en los despachos cuando ha visto el acto institucional patrocinado por el exterrorista Esteban Ibarra junto a algunos raperos. Según los mercenarios de la escritura vinculados a "Movimiento contra la intolerancia", subvencionados con dinero público, "España es racista":

http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/latrinchera/2011/04/11/espana-es-racista....

Ahora sí que queda claro, a la vista de lo rastreros que están siendo algunos periolistos, tildando a todo un país de "racista", que el pueblo no responde como esperan. El pueblo pasa de todo esto, porque el pueblo está harto de mentiras, harto de manipulación, harto de bipartidismo inútil, harto de políticos traidores, harto de delincuencia y harto de favoritismos hacia cualquiera que sea extranjero, a nuestra costa. Es más, el pueblo reacciona de manera contraria a la que los manipuladores esperan con todos estos montajes para que la audiencia piense que todo el mundo está amenazado por esa "ultraderecha" agresiva y violenta que protagoniza "agresiones racistas" y que empieza a sacar votos en las urnas.
Pues lamento decepcionarles, estimados señores manipuladores, pero yo me siento mucho más amenazado por los delincuentes inmigrantes que protagonizan centenares de miles de agresiones contra los españoles. Es fácil cruzarse con alguno de estos por la calle a diario. Más fácil que cruzarse con una banda de agresivos cabezas rapadas. Y también me siento amenazado por una horda de progres y vividores que no dudan en difamar a cualquiera que no piense como ellos calificándole de neonazi, racista y xenófobo, aunque sea mezclando términos que nada tienen que ver. Una cosa es el movimiento neonazi, minoritario y violento, y otra muy distinta el movimiento del sentido común, que se opone a una inmigración convertida en invasión, que se opone a la adaptación forzosa de los habitantes de este país a costumbres ajenas a él, y que se opone a ser tildado de racista y demás disparates por defender sus derechos como pueblo.
El próximo reportaje o acto institucional que hagan los raperos junto al ex-terrorista del FRAP, podría versar sobre la delincuencia que han importado muchos de los inmigrantes que se han asentado en España. Os aseguro que los testimonios de quienes la han sufrido serán tan lacrimógenos como los de los extranjeros que han sido victimizados en ese acto.
Hace poco en Barcelona cosieron a tres chicos a navajazos. A uno de ellos tuvieron que extirparle un riñón y una de las puñaladas le afectó al corazón. Los autores, según testigos oculares, amerindios sudamericanos de estética pandillera. La Generalitat creyó que legalizar estas bandas criminales en forma de "asociaciónes culturales, deportivas y musicales" permitiría controlarlas, pero periódicamente se pueden leer noticias como ésta:

http://www.larazon.es/noticia/2500-barcelona-tiene-un-problema-con-las-bandas...

Debería de existir una política común estatal de la misma forma que existen leyes antiterroristas que no pueden aplicarse de distinta forma por cada comunidad autónoma, y sin duda subvencionar a bandas de delincuentes no es la vía para acabar con su violencia. Aunque como todo lo relacionado con los problemas que conlleva la inmigración, habría que ir directo a la fuente del mal y preguntarse por qué se ha dejado entrar en España a gentes de esa calaña, capaces de integrarse en hordas depredadoras y movidos por un profundo sentimiento antiespañol, declaradamente racistas, y con la idea inculcada en sus mentes que los españoles son el origen y la causa de todos sus males.




Articulo original de: http://alianza-identitaria.blogspot.com/

viernes, 15 de abril de 2011

POSIBLE AVANCE DE VERDADEROS FINLANDESES



Finlandia dará probablemente un fuerte giro en las legislativas del domingo, al pronosticar las encuestas un espectacular avance de la opción nacionalista representada por Los Verdaderos Finlandeses.
El jefe de la Coalición Nacional (conservadores) Jyrki Katainen, ministro de Finanzas saliente, es el favorito para suceder a Mari Kiviniemi (Centro) para encabezar el gobierno. Su partido domina las encuestas desde hace meses y tiene 21,2% de las intenciones de voto, según el último sondeo publicado el jueves, informó AFP.
Pero el Ejecutivo finlandés, actualmente de centro-derecha con una participación de los Verdes y del partido del Pueblo sueco, estará seguramente bajo influencia de Los Verdaderos Finlandeses, dirigidos por el populista y carismático Timo Soini.
Los Verdaderos Finlandeses disponen de seis escaños en el Parlamento saliente, pero según las últimas encuestas, podrían obtener entre 15,4% y 18,4% de los votos, o sea potencialmente 37 diputados en 200.
El miércoles, 31,2% de los cuatro millones de electores (cerca de 1,3 millones de ciudadanos) ya habían depositado su voto, según un procedimiento de votación anticipada.
Los Verdaderos Finlandeses, algunos de cuyos candidatos son miembros del movimiento ultranacionalista mucho más radical Suomen Sisu, fueron acusados de xenofobia, populismo y falta de experiencia.
Pero el discurso euroescéptico y nacionalista resumido en la consigna "los Finlandeses primero", acompañado además de una política socio-económica más bien de izquierda, a lo que se agrega la simpatía de Timo Soini, al parecer han convencido.
Sin embargo, el éxito anunciado de Los Verdaderos Finlandeses se debe a que atrae a un electorado muy variado y por eso Soini "podría tener grandes dificultades" después para tener unidas a esas tendencias despues de las elecciones, considera el politólogo Pasi Saukkonen, del Centro de investigación sobre las relaciones étnicas de Helsinki.
Además, hay que ver si muchos de los abstencionistas que se mostraron dispuestos a votar esta vez por Los Verdaderos Finlandeses irán efectivamente a las urnas el domingo, subrayó.
Esperemos pues, un significativo avance de la formación nacionalista este próximo domingo.

martes, 12 de abril de 2011

JORNADA DE SYNTHÈSE NATIONALE

Como ya anunciamos en nuestro blog informativo, el pasado fin de semana se celebro en París un simposium sobre las consecuencias de la Ley de reagrupación familiar para los inmigrantes en Francia. Organizado por Synthèse Nationale, participaron distintos colectivos y partidos identitarios franceses, entre ellos, Terre et Peuple (Tierra y Pueblo). En esta jornada además de debatir acerca de las graves consecuencias de la invasión extraeuropea en Francia, se reafirmo la postura tercerista de los identitarios frente a aquellos que alentaron las posturas de acercamiento al sistema a través de los grupos pro-sionistas.


De izquierda a derecha: André Gandillon, Pierre Vial, Helio Roland, Véronique Bouzou Robert Spieler.
Veronique Bouzou, profesora y autora de varios libros sobre educación, valiente en su notable discurso.
Andre Gandillon, Director de Militant y presidente de Amigos de Rivarol, elaboró ​​un balance sobre la política de inmigración orquestada por el sistema.
Pierre Vial de la Universidad de Lyon, Presidente de Tierra y Pueblo, y miembro de la dirección nacional del NPD analizó las razones históricas de este genocidio por sustitución.
17 h 00, segunda parte: Annick Martin, presentó una serie de propuestas concretas y viables para acabar con la invasión y recuperar Francia para los franceses.
Carl Lang, Presidente del Partido de Francia, muy combativo, explicó las razones de que no se dé por vencido. Entusiasmo a la sala cuando comento acerca de la identidad nacional y de los seudoidentitarios que sólo sueñan con ir a la adoración en Israel: ¡Yo no hice el viaje a Teherán, no voy a hacer el viaje a Tel Aviv !
Durante su discurso muy político, Carl Lang, insistió en la necesidad de que las fuerzas nacionales e identitarias se unieran  para tener una estructura unitaria y crear una ofensiva federal en los próximos meses para preparar las elecciones para  2012 y en el futuro. 
 Robert Spieler, en su discurso final, denunció enérgicamente la ventaja eterna de la cooperación para la invasión que, desde 1976 hasta hoy, alienta la política de inmigración. Recordó que la lucha contra el islamismo no está en Afganistán, no en  Libia, no en Palestina, no Israel, pero si aquí en nuestra tierra, Francia y Europa. Hubo un largo aplauso cuando exclamó: !Nuestros soldados no están destinados a morir por Washington o Tel Aviv! 
Robert Spieler dio su pleno apoyo a la propuesta de Carl Lang  a reclamar nuestro espacio político y liberar a Francia, frente a los que ya la consideran como una tierra colonizada.
Desde este blog, alentamos a los grupos identitarios españoles a tomar ejemplo de los camaradas franceses.

TERRE ET PEUPLE Nº47: EL RETO DEMOGRÁFICO.



domingo, 10 de abril de 2011

LA LECCIÓN DEL PUEBLO ISLANDES


Si alguien piensa que no hay censura en la actualidad, que nos expliquen por qué así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto y en el resto de los países árabes, por qué los periódicos no han dicho casi nada sobre lo que ha pasado en Islandia:
En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se creo una asamblea popular para reescribir su constitución.

Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años:

 ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:

 2008. Se nacionaliza el principal banco del país. La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota.

 2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.
Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a GB y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.

 2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. 
En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
 En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.
 A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.
 En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.
 Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. 
La asamblea constitucional comenzó su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.
 Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
 Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos.
 ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?
 ¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?
 ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.

 El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

viernes, 8 de abril de 2011

CONCENTRACIÓN EN DEFENSA DE LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN



En la ciudad de Sevilla tendrá lugar una concentración en defensa de la libertad de expresión el domingo 10 de abril a las 12:30h en la Plaza Nueva.

Tras la encarcelación de Pedro Varela por vender libros prohibidos por el sistema que se dice democrático, son muchas las voces que se alzan en protesta por este nuevo atropello a la libertad de expresión y de información, cada uno es libre de leer el libro que le apetezca y saber lo que desee saber.

Defiende tu libertad ¡acude!

Remitido por :



martes, 5 de abril de 2011

ASCENSO DEL ANETO. AQUILA ADALBERTI



El grupo identitario de montaña Aquila Adalberti organiza para este proximo fín de semana una ascensión al pico Aneto. Si te gusta la montaña esta es una buena ocasión de disfrutarla en medio de un buen ambiente de camaraderia.

Para más información contactar:





DEBATE: 35º ANIVERSARIO DE LA REUNIFICACIÓN FAMILIAR DE LOS INMIGRANTES EN FRANCIA


SYNTHÈSE NATIONAL (SINTESIS NACIONAL)

SABADO, 9 de ABRIL
15 h 00 a 18 h 00

DEBATE: 35º ANIVERSARIO DE LA REUNIFICACIÓN FAMILIAR DE LOS INMIGRANTES EN FRANCIA

Centro de Conferencias
8 bis, rue de la Fontaine au Roi 75011 Paris
République o Goncourt

Intervendran:

■ Véronique Bouzou, profesora, escritora
■ Annick Martin, vicepresidente del MNR
■ Andrew Gandillon, Presidente de Amigos de Rivarol, director de la revista Militante
■ Pierre Vial, presidente de Tierra y Pueblo
■ Carl Lang, Presidente del Partido de Francia
■ Robert Spieler, Representante Principal de la Nueva Derecha Popular
■ Helio Roland, Director Nacional de Síntesis

viernes, 1 de abril de 2011

NUMERO ESPECIAL DE LE FIGARO DEDICADO A CÉLINE


El periódico Le Figaro ha publicado un número especial dedicado a Céline. A pesar del escándalo y la maldición que le rodea, parece ser que la redacción del rotativo ha llegado a un acuerdo para no disputar acerca de las ideas de Céline y ha prevalecido la  magnitud de su genio literario.

martes, 29 de marzo de 2011

CONCENTRACIÓN UNITARIA EN PARÍS



CONCENTRACIÓN UNITARIA

Concentración unitaria (C9M, Troisième Voie, J.N.R., N.D.P., Terre et Peuple, R.F., G.U.D.) en memoria de nuestro Camarada Sébastien Dézieu.

Domingo, 8 de Mayo de 2010, a las 10h.00’, en la Plaza de la Madeleine de París, gran manifestación nacionalista unitaria «Francia regresa. ¡Todos unidos contra el Mundialismo!». Desfile hasta la estatua de Juana de Arco (en la Plaza de las Pirámides).

Tomarán la palabra Pierre Vial, Robert Spieler y los responsables de las demás organizaciones presentes.

Asistirán desde España sendas delegaciones de Tierra y Pueblo y el M.S.R. así como veteranos militantes patriotas como Alberto Torresano.


JEAN MABIRE, EL ESCRITOR SOLDADO




Hoy, 29 de Marzo de 2011, se cumplen ya cinco años desde que Jean Mabire(1), el incombustible activista y militante normando y vikingo, europeo; el genial escritor y periodista; el erudito y riguroso historiador; el iniciado y gran cantor del Norte; el hijo guerrero de Thule; el Presidente de Honor de Terre et Peuple ~ Tierra y Pueblo; sencillamente, el siempre recordado amigo y camarada, emprendió su último viaje, regresando al sagrado lugar del que viniera, la luminosa Estrella Polar, para seguir, desde allí, nuestra eterna Lucha común. Razón por la que los militantes de Tierra y Pueblo, a la par que alumbramos una sencilla vela en su memoria, queremos recordar al ejemplar maestro con estas líneas, recientemente publicadas por nuestros amigos y camaradas galos. Jean Mabire, siempre ¡Presente! entre nosotros...

Antes del escritor militar con éxito, hubo el Jean Mabire cazador alpino(2), el teniente de reserva ya treintañero llamado de nuevo bajo las banderas para realizar su período en el djebel argelino(3). Un cuerpo militar(4) no necesariamente como los otros, al que Mabire permaneció fiel durante toda su vida(5). Nada sin embargo predestinaba al escritor normando para tocarse con la célebre boina azul real de los cazadores. Su atracción por las tropas de elite y otros hombres de guerra (dos títulos de sendas revistas que dirigió durante los años ochenta) no puede ser explicada tampoco sin ese conocimiento íntimo que Mabire adquirió en la Argelia en guerra y de quienes la hacen. Cada uno a su manera, Philippe Héduy y Dominique Venner han cantado al carácter iniciático de aquella guerra que rechazaba llamarse por su nombre. Tras los números ‘Vagabondages’ (‘Paseos erráticos’) y ‘Patries charnelles’ (‘Patrias carnales’), el ‘Magazine des Amis de Jean Mabire’ (‘Magazín de los Amigos de Jean Mabire’) ha decidido, pues, rendir homenaje en su última entrega al escritor y al soldado.

El siempre dinámico Bernard Leveaux inicia la marcha con un regreso a la serie de libros que Jean Mabire consagró a las unidades paracaidistas(6), su otra saga (no menos de once volúmenes) junto a la historia de la Waffen~SS(7). ‘Légion Wallonie’ (La Legión Wallonie), ‘Les panzers de la Garde noire’ (‘Los panzers de la Guardia negra’), ‘Mourir à Berlin’ (‘Morir en Berlín’)(8)Éric Lefèvre, su documentalista, seguramente hoy en día uno de los mejores conocedores al respecto en Francia, regresa en ‘L’Internationale SS’ (La Internacional SS) a esa parte ineludible de la obra de Mabire, por otra parte sin embargo erróneamente dada a ser resumida. ¡La biografía del maestro −con su paso por el 12e BCA(9)− no es olvidada y comprendemos, al leer su artículo ‘Chasseur un jour...’ (‘Cazador un día...’), porqué el Capitán (R) Louis~Christian Gautier tuvo que reprimirse con fuerza para no hablar mal de las tropas de montaña!

El dossier es completado finalmente con la relectura, confiada a vuestro servidor, del libro ‘Les samouraïs (La plume et le sabre)’ {‘Los samuráis (La pluma y el sable)’}(10) y los recuerdos muy vivaces de los años de servicio en Rhodesia de Yves Debay, redactor jefe de la revista ‘Assaut’ (‘Asalto’) −¡El bien llamado “Mercenario”!−. A cada nueva aparición, una publicación que se mejora a sí misma, tanto en el fondo como en la forma.

Texto y traducción al castellano a cargo de Les Copains de la Belle Étoile

Notas del Traductor

0.- Artículo aparecido previamente en la página electrónica de la revista identitaria gala Synthèse Nationale: <http://synthesenationale.hautetfort.com/> y <http://synthesenationale.hautetfort.com/archive/2011/03/04/jean-mabire-l-ecrivain-soldat.html>.

1.- Para mayor información sobre Jean Mabire Mait’Jean para quienes fuimos (y seguimos siendo) sus amigos y camaradas (París, 8 de Febrero de 1927 - Saint~Malo, 29 de Marzo de 2006 e. c.), aconsejamos al lector visitar la página electrónica de la Association des Amis de Jean Mabire: <http://amis.mabire.free.fr/pages/accueilpag.html>.

2.- Cazador de alta montaña o escalador-esquiador, según la terminología militar española.

3.- Período agitado de su vida que retrata magistralmente en la obra de carácter autobiográfico novelado ‘Les Hors-la-Loi’ (‘Los Fuera de la Ley). Existiendo una versión ulterior revisada y corregida bajo el título de ‘Commando de chasse’ (‘Comando de caza’). Período del que, como hombre de guerra que ha vivido lo que tal experiencia cruda y determinante supone en la forja del mismo, extraerá una enseñanza propia de los hombres que alcanzan la verdadera sabiduría, la de aquellos que llegan a conocer profunda más sencillamente el alma y la condición humana y, con una simple mirada a los ojos, son capaces de adivinar, raramente con lugar para el equívoco, la personalidad primera y última de aquel que pueda cruzarse en su camino. Por ello, era frecuente en Jean Mabire, cuando alguien se cruzaba en su senda, oírle decir después: «Con este me iría a la guerra...» o, por el contrario, «con este no me iría a la guerra...». Y raramente se equivocaba.

4.- Dedicando a las tropas de montaña las siguientes obras: ‘Chasseurs alpins, des Vosges aux Djebels. 1914-1964’ (‘Cazadores alpinos, de los Vosgos a los Djebels. 1914-1964’). La Saga de Narvik. Combats au-delà du Cercle Polaire. Printemps 1940’ (La Saga de Narvik. Combates más allá del Círculo Polar. Primavera de 1940’) de la que existe una versión en castellano, La Batalla de Narvik’, editada por Inédita Ediciones, 2007; y, también, RBA Coleccionables, 2007−. La Bataille des Alpes. Novembre 1944 - Mai 1945 (I): Maurienne’ (La Batalla de los Alpes. Noviembre de 1944 - Mayo de 1945 (I): Maurienne’). La Bataille des Alpes. Novembre 1944 - Mai 1945 (II): Tarentaise’ (La Batalla de los Alpes. Noviembre de 1944 - Mayo de 1945 (II): Tarentaise’).

5.- Si de Jean Mabire hay que destacar una cualidad superior por encima de todas esa es, sin ninguna duda, la fidelidad. Jean Mabire fue fiel al Norte, a sus Dioses, a su raza, a sus camaradas, a los suyos, a todos y cada uno de los compromisos que adquirió... Jean Mabire encarnó, a fin de cuentas y como pocos, una máxima que fue una constante durante toda su vida: Mi honor es la fidelidad. Y ahí está si no una de sus habituales frases con la que condensada y magistralmente manifestaba la esencia de su ser y la fidelidad que le era inherente: «No cambiaremos al mundo, no hay que hacerse ilusiones, no somos nosotros quienes vamos a cambiar al mundo, pero el mundo no nos cambiará».

6.- Con los siguientes títulos dedicados a los paracas:

Unidades paracaidistas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial: ‘Les Diables verts de Cassino. Italie 1943-1944’ (‘Los Diablos verdes de Montecassino. Italia 1943-1944’). ‘Les Paras de l’Afrikakorps’ (‘Los Paracas del Afrikakorps’). ‘Les Paras de l’enfer blanc. Front de l’Est. 1941-1945’ (‘Los Paracas del infierno blanco. Frente del Este. 1941-1945’). ‘Les Paras du matin rouge’ (‘Los Paracas del amanecer rojo’) existiendo una reedición posterior abreviada bajo el título de ‘Les Paras du Reich. Fer de lance de la Blitzkrieg (‘Los Paracas del Reich. Punta de lanza de la Blitzkrieg). La Crète, tombeau des Paras Allemands’ (‘Creta, tumba de los Paracas alemanes’) existiendo una reedición posterior abreviada bajo el título de ‘Objectif : Crète’ (‘Objetivo: Creta’).

Unidades paracaidistas británicas durante la Segunda Guerra Mundial: ‘Bérets rouges en Normandie’ (‘Boinas rojas en Normandía’). ‘La 6e Airborne, des Ardennes à la Baltique (‘La 6ª Aerotransportada, de las Ardenas al Báltico’). ‘Les Diables rouges attaquent la nuit. Paras Britanniques. 1940-1943’ (‘Los Diablos rojos atacan en la noche. Los Paracas británicos. 1940-1943’).

Unidades paracaidistas estadounidenses durante la Batalla de Normandía: ‘La nuit des Paras. Les Aigles hurlants de la 101e Airborne dans la Bataille du Cotentin. 6-14 Juin 1944’ (‘La noche de los Paracas. Los Águilas chillonas de la 101ª Aerotransportada en la Batalla de Cotentin. 6 a 14 de Junio de 1944’). ‘Les Paras du Jour J’ (‘Los Paracas del Día D’). ‘Les Paras perdus. 6 Juin, 2 heures du matin...’ (‘Los Paracas perdidos. 6 de Junio, 2 horas de la madrugada...’).

7.- Inmensa obra la de Jean Mabire versada sobre la Waffen~SS, compuesta por los siguientes títulos:

Historia general de la Waffen~SS y de las unidades de componente alemán: La Division «Tête de Mort» (Totenkopf). Sur le Front de l’Est. 1941-1945’ {La División «Calavera» (Totenkopf). En el Frente del Este. 1941-1945’}. ‘Les Waffen SS’ −escrito bajo el pseudónimo de Henri Landemer y del que existe una versión en castellano, ‘Las Waffen SS. ¡La historia de la Orden Negra!’, editado por Asesoría Técnica de Ediciones (A.T.E.), Barcelona, 1980; reeditado como ‘Waffen~SS’, por Asociación Cultural Editorial Ojeda, Barcelona, 2005; y reeditado, nuevamente, como ‘Las Waffen SS. La historia de la Orden Negra, por Ediciones Ojeda, Barcelona, 2008−. Les Généraux du Diable. La Waffen~SS en Normandie’ (‘Los Generales del Diablo. La Waffen~SS en Normandía’). ‘Les jeunes fauves du Führer. La Division SS «Hitlerjugend» dans la Bataille de Normandie’ (‘Las jóvenes fieras del Führer. La División SS «Hitlerjugend» en la Batalla de Normandía’). ‘Les panzers de la Garde noire’ (‘Los panzers de la Guardia negra’). ‘Les SS au poing-de-fer. La Division «Götz Von Berlichingen» au combat en Normandie’ (‘Los SS del puño-de-hierro. La División «Götz Von Berlichingen» en combate en Normandía’). ‘Panzers Marsch! Sepp Dietrich, le dernier lansquenet’ (‘¡Panzers Marsch! Sepp Dietrich, el último lansquenete’). ‘Panzers SS dans l’enfer normand. «Hohenstaufen» et «Frundsberg» pendant l’Été 1944’ (‘Panzers SS en el infierno normando. Las Divisiones SS «Hohenstaufen» y «Frundsberg» durante el Verano de 1944’). ‘Skorzeny. L’homme le plus dangereux d’Europe’ (‘Skorzeny. El hombre más peligroso de Europa’). ‘SS en France. Mai-Juin 1940’ (‘SS en Francia. Mayo y Junio de 1940’). ‘Waffen~SS - L’album’ (‘Waffen~SS - El álbum’).

Los voluntarios escandinavos de la Waffen~SS: La Division Nordland. Les volontaires scandinaves sur le Front de l’Est. 1941-1945’ (La División Nordland. Los voluntarios escandinavos en el Frente del Este. 1941-1945’). La Division Wiking. Dans l’enfer blanc: 1941-1943’ (La División Wiking. En el infierno blanco, 1941-1943’). La PanzerDivision SS Wiking. La lutte finale: 1943-1945’ (La PanzerDivision SS Wiking. La lucha final, 1943-1945’).

Los voluntarios franceses del Heer y la Waffen~SS: La L.V.F. 1941. Par -40º devant Moscou’ (La L.V.F. 1941. A -40º ante Moscú’) junto a Eric Lefèvre. La Légion perdue. Face aux partisans. 1942’ (La Legión perdida. Frente a los partisanos. 1942’) junto a Eric Lefèvre. ‘Sur les pistes de la Russie Centrale. Les Français de la L.V.F. 1943’ (‘Sobre las pistas de Rusia Central. Los franceses de la L.V.F. 1943’) junto a Eric Lefèvre. La Brigade Frankreich. La tragique aventure des SS Français’ (La Brigada Frankreich. La trágica aventura de los SS Franceses’) junto a Pierre Demaret. La Division Charlemagne. Les combats des SS Français en Poméranie’ (La División Charlemagne. Los combates de los SS franceses en Pomerania’). ‘Mourir à Berlin. Les SS Français derniers défenseurs du bunker d’Adolf Hitler’ (‘Morir en Berlín. Los SS franceses últimos defensores del búnker de Adolf Hitler’) (véase la nota número 8) existiendo una versión posterior abreviada de la obra original que, sin embargo, incluye dos tercios inéditos sobre los combates en Dantzig y Kolberg, bajo el título de ‘Mourir pour Dantzig. Les SS Français en Poméranie (Belgard, Dievenow, Kolberg, Gotenhafen)’ {‘Morir por Dantzig. Los SS franceses en Pomerania (Belgard, Dievenow, Kolberg, Gotenhafen)’}.

Los voluntarios walones del Heer y la Waffen~SS: ‘Légion Wallonie au Front de l’Est. 1941-1944’ (La Legión Wallonie en el Frente del Este. 1941-1944’) existiendo una reedición posterior abreviada bajo el título de ‘Brigade d’assaut Wallonie’ (‘Brigada de asalto Wallonie’). ‘Division Wallonie sur la Baltique. 1944-1945’ (La División Wallonie en el Báltico. 1944-1945’) existiendo una reedición posterior abreviada bajo el título de ‘Division de choc Wallonie’ (‘División de choque Wallonie’). ‘Léon Degrelle et la Légion «Wallonie». 1941-1945’ (‘Léon Degrelle y la Legión «Wallonie». 1941-1945’) junto a Léon Degrelle y Eric Lefèvre.

8.- ‘Mourir à Berlin’ (‘Morir en Berlín’). Título del que existe una versión en castellano, ‘Morir en Berlín. Los SS franceses’, editado por Agustín De Quinto en su sello AQ Ediciones, S. A., Madrid, 1976; reeditado como ‘Morir en Berlín. Historia de los SS franceses. Los últimos defensores del búnker de Adolf Hitler’, por Ediciones Ojeda, Barcelona, 2005; y reeditado, nuevamente, como ‘Muerte en Berlín. Historia de los SS franceses. Los últimos defensores del búnker de Adolf Hitler’, también por Ediciones Ojeda, Barcelona, 2006.

9.- 12e BCA ó 12º Batallón de Cazadores Alpinos.

10.- ‘Les Samouraïs’ (‘Los Samuráis’). Obra escrita junto a Yves Brehérét y de la que existe una versión en castellano, ‘Los Samuráis’, editada por Asesoría Técnica de Ediciones (A.T.E.), Barcelona, 1981.