miércoles, 18 de mayo de 2011

CORRUPTOPOLIS


¿Qué son los partidos politicos actuales?

Los partidos a los que los políticos profesionales están afiliados no son necesariamente grupos de ciudadanos altruistas que comparten puntos de vista. Son esencialmente burocracias estructuradas jerárquicamente que buscan obtener poder estatal para el propio partido a través de sus candidatos. Su mayor interés es el poder, no el bienestar de sus electores.
Lejos de expresar los deseos de los ciudadanos, los partidos funcionan precisamente para contenerlos, para controlarlos y manipularlos.
Por mucho que los partidos compitan entre ellos y por mucho que estén en desacuerdo, todos se caracterizan por aceptar el Estado y actuar dentro de sus parámetros.
Profesionalizados, manipuladores e inmorales, estos sistemas de élites y masas simulan la democracia, burlándose de los ideales democráticos. Reducen a los ciudadanos a contribuyentes, electores y votantes. Sólo les dejan participar cada cuatro años en las elecciones. El resto del año se olvidan de ellos.


Pincha en el enlace para ver el mapa de la corrupción politica en España.
Mapa de corrupción en España por localidades y partidos políticos.
Fuente: Corruptódromo
http://wiki.nolesvotes.org/wiki/Corrupt%C3%B3dromo

martes, 17 de mayo de 2011

LA DEFENSA DE LAS DIFERENCIAS CULTURALES.


Cuando se habla de igualitarismo, con este término se hace referencia a la negación de la existencia de diferencias radicales y sustanciales entre los individuos que componen una sociedad- o, por lo menos, a la voluntad de “eliminarlas”, tanto psicológicamente como en la realidad.
 Entendido en este sentido, el igualitarismo se presenta como una característica constante de las ideologías hoy dominantes y, más bien, constituye quizás el principal hilo conductor que las liga entre sí, haciendo posible la supervivencia del sistema en que, en la actualidad, se encarnan social y políticamente. Sin embargo, existe otra forma de igualitarismo canalizado por estas, no menos importante, con carácter “horizontal” en lugar de vertical: el universalismo.
 Nacido de las grandes religiones monoteístas, siempre reduccionista, siempre intolerante, el universalismo se resuelve en la afirmación de que hay una única “Verdad”, un único ”Bien” válido para todos los hombres y para todos los pueblos, y se manifiesta a través de la incapacidad para aceptar al “Otro” y su diversidad, para comprender que precisamente esta diversidad es la riqueza del género humano (1).
 Para quien acepta este punto de vista, la existencia misma del Otro- que, en concreto, son las otras culturas, las otras tradiciones, las otras civilizaciones- se convierte en algo insoportable, por cuanto representa una absurda persistencia en el “mal”, en la “falsedad”, en el “error”. A partir de ahí, sólo hay dos posibles soluciones para esta molesta situación: o la “conversión” de quien no tiene la misma identidad cultural, o su destrucción, poco importa si llevada a cabo a través de una auténtica política de exterminio, como sucedía en las guerras de religión, o con el medio más sutil del etnocidio cultural, la suerte que hoy amenaza a Japón, a Europa y a los llamados países del Tercer Mundo.
 Por otra parte, hay que aclarar que un decidido rechazo de esta concepción política e ideal no tiene la más mínima necesidad de desembocar en el pacifismo o en el moralismo tercermundista, que colorea, por ejemplo, más o menos hipócritamente, las actitudes de organizaciones como la ONU. Más bien hay que reafirmar que desde siempre la situación geopolítica de un pueblo está determinada por las relaciones de fuerza y que la voluntad de poder es fisiológicamente inherente a toda Cultura que no se haya convertido todavía en una Civilización. Sin embargo, esta forma de imperialismo, la forma, digámoslo así, “normal” y europea en sentido originario, no estaba dirigida en absoluto hacia la destrucción de los otros pueblos, ni mucho menos hacia la destrucción de su identidad, de su “conciencia de sí”.
Al contrario, la existencia de los otros pueblos resultaba en este marco necesaria, ante todo, para definirse distinguiéndose de los otros (“Civis romanus sum”), por tanto, para ejercer sobre ellos la propia voluntad de poder, asumiendo su guía y ligándoles al propio destino, al propio “proyecto”, o, en cualquier caso, midiéndose con ellos.
 El imperialismo cultural, en cambio, no tiene “enemigos”, adversarios a quienes se reconoce el derecho de ser tales y por quienes se puede incluso sentir estima y respeto, sino que conoce solamente, según su más específica caracterización ideológica, “infieles”, “primitivos”, “atrasados”, “bárbaros” a quienes hay que convertir, hacer progresar, reeducar, salvar de su estado- en una palabra: fagocitar y aniquilar, borrar en tanto que son distintos. Cuando uno se sitúa en esta óptica, en la óptica de tener que matar al Otro para salvarlo de sí mismo, se adquiere, entre otras cosas, una aterradora buena conciencia: como se está de la parte de los justos, no existen límites, ni reglas de juego, todo respeto de la personalidad ajena se convierte más bien en una culpable negligencia, en desinterés inmoral con respecto al prójimo que no puede y no debe ser abandonado a sí mismo, fuera de la “Verdad”, de la “Civilización”, del “Progreso”, de “sus derechos”.
El sistema universalista y mundialista que hoy amenaza a todos los pueblos y a todas las culturas ha sido definido de varios modos. Haciendo referencia a la actual fuente central de esta infección, que está realizando una experiencia social de fin de la historia mucho más eficaz que la buscada por el marxismo ortodoxo, se ha hablado de americanismo (2). Otros, ampliando esta definición juzgada como reduccionista, han hablado más recientemente de occidentalismo, de civilización occidental (distinguiendo radicalmente esta última de la civilización europea) (3). En cualquier caso, este es el fruto monstruoso del encuentro entre la cultura europea, de la que ha tomado el dinamismo y el carácter emprendedor, pero a la cual se opone radicalmente, y las ideologías nacidas de la secularización del monoteísmo judeocristiano. Su proyecto es la imposición de una civilización universal fundada en el predominio de la economía, despolitizando a los pueblos en beneficio de una “gestión” mundial, con el objetivo de asegurar en todas partes el triunfo del tipo y de los valores burgueses, al término de una dinámica homogeneizante y de un proceso de involución cultural general.
 Es oportuno distinguir claramente la civilización occidental del sistema occidental, designando con este último la fuerza aplicada a la expansión de la primera. Además, hay que resaltar que el mismo sistema no puede ser descrito en los términos de un poder homogéneo, completamente organizado o constituido en cuanto tal. Este se organiza de hecho mediante una red mundial de microdecisiones, coherente pero inorgánica, tanto más temible porque es difusa, diluida y difícil de captar, que parte de los ambientes de negocios de los llamados países desarrollados, de los estados mayores de un centenar de multinacionales, de un cierto porcentaje del personal político de las naciones “occidentales”, de una parte de los cuadros de las organizaciones internacionales, de las grandes instituciones bancarias, de las “élites” conservadoras de los países pobres. Su fuerza está en la capacidad de la civilización occidental para digerir las contestaciones sociopolíticas de los pueblos colonizados a través de la difusión de un way of life unitario, a través de la imposición de los standard habits. Gritar “Yankees go home” entre sorbo y sorbo de Coca-Cola, escuchando disco-music llevando los Levi’s puestos, significa no entender a qué nivel acontecen ciertos procesos históricos. Así, el sistema occidental, que tiene hoy su epicentro en los Estados Unidos, no es de naturaleza estatal o política en sentido estricto, sino que procede mediante un imperialismo mixto económico-cultural. Estos dos aspectos permanecen ligados ya que el universalismo en el terreno cultural lleva a querer exportar por todas partes el propio modelo basado en el predominio de la economía, mientras, por otro lado, la producción de masas que caracteriza la estructura económica del sistema necesita un consumidor-tipo, indiferenciado, universal, de demandas uniformadas. Sin preocuparse directamente de los estados, de las fronteras, de las religiones, la “teoría de la praxis” del sistema occidental reposa no tanto sobre la constricción o sobre la difusión de un corpus ideológico declarado, como sobre una modificación radical de los comportamientos culturales, orientados hacia el modelo americano.
 Este neocolonialismo “occidental”, como se ha manifestado en todas las partes del mundo, en Irlanda como en Irán, nace esencialmente de la ideología liberal americana, que se ha impuesto con facilidad en las organizaciones internacionales. En la medida en que esta civilización realiza plenamente el ideal americano y en que este último se ha construido sobre un “rechazo de Europa”, su misma esencia es la ruptura con la cultura europea de la que se venga con el etnocidio cultural y la neutralización política.
 Uno de los principales subproductos ideológicos de la civilización occidental es, por otro lado, precisamente la religión de los derechos humanos que constituye el punto de llegada ( así como también de repliegue, después de la caída de las esperanzas y de las perspectivas revolucionarias) de todas las ideologías nacidas del iusnaturalismo y del universalismo, la zona de “síntesis” en que se reencuentran demócratas, liberales, radicales, socialistas, conservadores, new left, etc en torno al discurso occidentalista. Ahora, defender los “derechos del hombre” significa en concreto servir a un complejo coherente de intereses; significa, al servicio de éste, negar los derechos de los hombres y de los pueblos. Si derecho, rigurosamente, significa en sentido subjetivo “facultad garantizada por un ordenamiento jurídico-político positivo de pretender un comportamiento dado de los otros participantes en el ordenamiento y de la comunidad misma hacia sí”, ninguna tutela le puede venir de un punto de vista universalista que apunta exactamente a la destrucción de la civilización y de la cultura de la que surge ese concreto y típico ordenamiento particular.
 Se trata así de destruir las formas políticas y de soberanía características de cada civilización a favor de la democracia, destinada a integrar a los pueblos en la civilización (y en el mercado) occidental. Esto no sucede obviamente de manera indolora, al chocar generalmente esta operación con tradiciones arraigadas a nivel incluso etnobiológico. La introducción formal de un sistema democrático que ha ido a implantarse sobre una precedente estructura política anarco-tribal milenaria, por ejemplo, ha iniciado en África central la época de las masacres y de los genocidios, de los Bokassa y de los Amin Dada, en base a una serie de conceptos que en la mayor parte de las lenguas africanas no son ni siquiera traducibles, poniendo en crisis un sistema a su modo equilibrado. La civilización occidental, así, ha instituido la peor esclavitud y ha asesinado la primera de las libertades, la que consiste para un pueblo en gobernarse según su propia percepción del mundo.
 El mismo discurso “fraternal” de la ayuda al desarrollo del Tercer Mundo muestra irregularidades demasiado importantes. Esta noción presupone que los pueblos del Tercer Mundo tienen necesariamente que seguir el mismo camino de los países “desarrollados” hacia la industrialización.
 Por otra parte, se ha demostrado varias veces que el mismo “nivel de vida global” de los países “en vías de desarrollo”, que son considerados ya como casi “desarrollados”, resulta a menudo mucho menos elevado que el que habían alcanzado tradicionalmente. Inversamente, el nivel de vida global de los países más “pobres” es sin excepción superior al que quieren hacer creer las cifras de los economistas occidentalistas. Hasta hoy, los únicos verdaderos beneficiarios de la industrialización de América latina han sido los EEUU. Pero no es tanto la industrialización misma lo que hay que criticar, como la forma de esta industrialización, librecambista y servilmente imitativa del modelo americano, cuyos efectos se revelan hoy desastrosos. 
Así, hemos entrado en la era de la guerra cultural: “La guerra clásica apuntaba al corazón para conquistar, la guerra económica tradicional apuntaba al vientre para explotar y enriquecerse, la guerra cultural ataca a la cabeza para paralizar sin matar, para conquistar a través de la putrefacción, para enriquecerse con la descomposición de las culturas y de los pueblos (4).
 Aliados de Europa, la víctima más ilustre de esta agresión, son hoy en todo el mundo los movimientos etnonacionales. De África a Méjico, de China al renovado mundo islámico, hoy estamos ligados por intereses históricos y de supervivencia a este movimiento de redescubrimiento y defensa de la propia identidad cultural y de la propia economía política.
 Superar política y psicológicamente el atlantismo y el occidentalismo es el primer paso para liberarse del monolingüismo anglosajón, de la religión de los derechos del hombre- cuya propaganda es realizada por las llamadas ligas por los derechos humanos y por las varias Amnistía Internacional- del american way of life, del sometimiento a las corrientes culturales americanas, de las ideologías democráticas y universalistas, del conductismo social, de la primacía de la economía sobre la política.
 Hoy, a la lógica del desastre y al movimiento entrópico de la guerra cultural americana y occidental, Europa debe oponer su propia voluntad de vida y de poder, su propio derecho a la diferencia y a la identidad cultural.
 
Stefano Vaj

 Notas:

(1) Cfr. Alain de Benoist, Les idées à l'endroit, Editions libres Hallier, París 1980 (trad. italiana Le idee a posto, LEdE-Akropolis, Roma 1983). Véase también del mismo autor “ L'idea nominalista. Fondamenti di un atteggiamento verso la vita" en l'Uomo libero n. 7. 

(3) Cfr. Guillaume Faye, «Pour en finir avec la civilisation occidental» en Eléments n.34. (http://www.grece-fr.net/textes/_txtWeb.php?idArt=387)
 
Texto original publicado en: L'uomo libero 

domingo, 15 de mayo de 2011

EL CAPITALISMO EXPLOTA A LAS PERSONAS Y DESTRUYE A LOS PUEBLOS.


« Le capitalisme exploite les hommes et tue les... por terreetpeuple

Discurso pronunciado por Pierre Vial, presidente de Tierra y Pueblo en la manifestación unitaria en contra de la globalización en París el 08 de mayo de 2011.

viernes, 13 de mayo de 2011

¡Francia regresa! ¡Todos unidos contra el mundialismo! ¡Llamamiento a la resistencia nacional y europea!

Tal y como anunciamos a primeros de Marzo pasado, un año más, el Comité du 9 Mai (C9M) convocaba la gran manifestación unitaria nacional-revolucionaria que, en memoria del joven militante social-patriota Sébastien Deyzieu, ¡Presente!, muerto en extrañas circunstancias, a la edad de veintidós años, cuando era perseguido por los esbirros armados del Sistema durante una manifestación antiimperialista y antiyanqui celebrada en París el 7 de Mayo de 1994, tiene lugar en la misma capital parisina alrededor del 7 de Mayo de cada año desde entonces. Manifestación que, obviamente, también es organizada tradicionalmente en memoria de Juana de Arco, la guerrera y la santa, por lo demás patrona de Francia y figura altamente evocadora en el espíritu de todos nuestros camaradas galos, que, justamente por ello, suelen celebrarla también todos los años a primeros del mismo Mayo. Ocasión, pues, que el C9M aprovecha para dar a la gran reunión identitaria que nos ocupa un carácter no sólo nostálgico si no, más allá y ante los tiempos que vive nuestra gran patria europea, político y reivindicativo, militante y revolucionario. Y tal y como anunciamos también en aquella ocasión, que Tierra y Pueblo participaría en tal manifestación, por supuesto, allí estuvimos. Este año bajo el lema de ¡Francia regresa! ¡Todos unidos contra el mundialismo! ¡Llamamiento a la resistencia nacional y europea!
Inicialmente, el Comité du 9 Mai (C9M) convocaba unitariamente junto al Groupe Union Défense (G.U.D.), las Jeunesses Nationalistes Révolutionnaires (J.N.R.), la Nouvelle Droite Populaire (N.D.P.), el Renouveau Français (R.F.), Terre et Peuple (T&P) y la Troisième Voie (3ème Voie); así como implícitamente la revista y portal en la red Synthèse Nationale, dirigida, tal y como demostró sin cese a lo largo de todo el gran fin de semana militante parisino, por el siempre dinámico Roland Hélie. Mas a la cita militante del pasado Domingo, 8 de Mayo, acudieron también otras organizaciones y publicaciones nacional-revolucionarias y social-patriotas de toda la geografía francesa, tales como el Forum Étudiant, el Front Comtois, el Front des Patriotes, el Lyon Dissident, el Mouvement d’Action Sociale (M.A.S.), el Mouvement National Républicain (M.N.R.) (con su secretaria general, Annick Martin), los Nationalistes Autonomes, los identitarios flamencos “franceses” del Opstaan y la Vlaams Huis (V.H.) y el Parti de la France (P. de la F.) (con su secretario general, Thomas Joly); así como conocidos miembros de la gran familia patriota francesa, como Yvan Benedetti; Alexandre Gabriac, el joven militante identitario y consejero regional expulsado por la “respetable” Marine Le Pen del F.N. recientemente en virtud de su “incorrección política demasiado comprometedora”; Olivier Grimaldi {del Cercle Franco-Hispanique (C.F.-H.)}; el pintor búlgaro Borislav Prangov; o los escritores Arnaud Raffard de Brienne y Hervé Ryssen. Pero es más, el carácter de la jornada militante transcendió a lo meramente “francés” y, sin ninguna duda, fue en realidad de dimensión europea, habida cuenta de la presencia de organizaciones venidas expresamente desde toda Europa, mostrando con ello que los pueblos de Europa tenemos, en virtud de un origen común ayer y una encrucijada vital común hoy, un mismo destino y una misma lucha mañana. Así, allí nos encontramos con los camaradas de Genève non conforme (G.N.C.) (Suiza), el Movimiento Social Republicano (M.S.R.) (España), Nation (Valonia) (a cuya cabeza figuraba el siempre activo Hervé Van Laethem), la Nieuw-Solidaristisch Alternatief (N.-S.A.) (Flandes), la Sinistra Nazionale (S.N.) (Italia) y Terre et Peuple ~ Renaissance Européenne (T&P) (Valonia) (con nuestro veterano amigo y camarada Georges Hupin); como también con otros militantes nacional-revolucionarios procedentes de Alemania, Bulgaria, Croacia, España (Asturias, Barcelona, Castellón, Sevilla y Valencia), Polonia, Portugal y Serbia, junto a quienes marchó nuestro nutrido grupo de Tierra y Pueblo. Y si ayer fueron las Termópilas, Poitiers, las Navas de Tolosa, Viena, Lepanto, el Frente del Este, Budapest o Belgrado, hoy, en París, tuvimos el convencimiento pleno de que, con voluntad de hermanamiento, hay un camino imparable y seguro hacia la victoria de la Europa joven y revolucionaria frente a la marea negra que nos invade y las apátridas y cosmopolitas alimañas que, desde sus discretos tabernáculos capitalistas y los burgueses y pomposos salones de decadente opereta vienesa de sus vendidos lacayos, instigan y alientan a los invasores en beneficio propio y en destructivo detrimento de nuestra milenaria gran patria europea.
 Pero, incluso, la gran jornada militante que nos ocupa tuvo una víspera de trabajo también bien cargada. Así, llegábamos a la magnífica ciudad de la luz el Sábado, 7 de Mayo, de buena mañana. Tras una breve visita a los Inválidos y el impresionante mausoleo del Emperador Napoleón Bonaparte, Tierra y Pueblo acudía a un almuerzo de trabajo junto a camaradas de Terre et Peuple y otros militantes identitarios balcánicos, eslavos e italianos, estrechos colaboradores de Casa Pound Italia y Radio Bandiera Nera, afincados en París. Por la tarde, tenía lugar el 4º Consejo nacional de la N.D.P., dirigida por Robert Spieler; hoy ya mucho mejor informado sobre la precisa realidad identitaria en España. Se constataba el panorama nacional, popular y social actual en nuestro país hermano así como el progresivo abandono de genuinas posiciones identitarias del F.N. de Marine Le Pen en aras al “pragmatismo” y la “respetabilidad” en el marco del actual Sistema político establecido siguiendo, cómo no, la deriva tomada ya por otros partidos de la extrema-derecha europea atlantista y prosionista. No en vano, por ejemplo, la misma tarde del 7 de Mayo tenía lugar en Colonia una pretendida “Marcha por la Libertad” a la que acudían los principales dirigentes de esa misma extrema-derecha y se adherían públicamente otros políticos de su misma órbita, incluso desde tierras españolas ciertos con un peculiar sentido “identitario” que, ante todo, defiende “primero a los de (su) casa”, junto a agentes estadounidenses y dirigentes israelíes. Siguiendo, a fin de cuentas, las pautas de una ya bien conocida estrategia diseñada realmente desde Washington y Tel Aviv y que algunos agentes a sueldo llegados a buen puerto en Europa, con la connivencia interesada de algunos aprendices de brujo del lugar y mediante una elaborada propaganda presentada y justificada como propia de la “alta política”, han propalado en el área de la militancia identitaria, sembrando la confusión por doquier, durante los últimos años, llegando incluso, presa de una inequívoca inquietud ante el crecimiento de las organizaciones genuinamente identitarias y nacional-revolucionarias francesas, a aleccionar a los miembros del F.N. para que no acudan a manifestaciones organizadas por otros partidos y organizaciones, más allá del F.N., sin haber solicitado previamente la debida autorización a la dirección del partido. De ahí la necesidad de unificar criterios y acciones futuras con otras formaciones, tales como el M.N.R. o el Parti de la France, a fin de constituir un nuevo, verdadero y sólido frente político confederal, libre al mismo tiempo de quiméricas pero peligrosas desviaciones, que sea capaz de afrontar los decisivos retos de supervivencia que se ciernen ya sobre Francia y Europa entera a corto plazo. Llegada la noche, se mantenía una nueva reunión de trabajo, esta vez también con miembros del M.S.R. español presentes, recién llegados a Lutecia por la tarde. Ni qué decir tiene, ciertamente, que todos los encuentros y conversaciones mantenidos durante esta larga jornada sirvieron para aclarar muchas ideas y proyectar futuras y estimulantes acciones conjuntas, algunas de las cuales verán la luz en breve tiempo.
El Domingo, 8 de Mayo, estábamos convocados en la plaza de la Madeleine a las 10 horas. Presumíamos que iba a ser un gran día; acudimos, pues, temprano y allí encontramos entre los primeros, como bien suponíamos, a nuestro fiel e incombustible Jefe, Pierre Vial, bandera de Terre et Peuple ~ Tierra y Pueblo enarbolada. Finalmente, nuestras expectativas quedaron satisfechas con creces. Ante el “¡Llamamiento a la resistencia nacional y europea, todos unidos contra el mundialismo!” y las consignas de la N.D.P., coorganizadora de nuestra manifestación identitaria europea y antimundialista, tales como “No, no, no, no nos someteremos en absoluto a la dictadura del mundialismo cosmopolita”, “No, no aceptamos en absoluto ver a nuestros hijos condenados al paro mientras que el gran capital se harta”, “No, no aceptamos ser carne de cañón de los intereses americanos e israelíes”, “No, no aceptamos ver nuestra tierra invadida”, “¡Queremos una Francia libre y fuerte! ¡Queremos una Europa independiente!”, “¡Viva la libertad! ¡Viva la reunión de la Resistencia nacional y europea”; nos reunimos unos 1.500 militantes identitarios y nacional-revolucionarios venidos de toda la Galia y Europa entera; destacando al centenar largo de camaradas flamencos y valones, encuadrados en las organizaciones arriba descritas; al numeroso grupo de militantes alsacianos de la N.D.P., que aprovechó la ocasión para continuar con su activa campaña por la liberación del militante nacionalista húngaro György Budaházy, líder del movimiento Hunnia y encarcelado en su país; y a los aguerridos chicos de las J.N.R. que, capitaneados por Serge Ayoub y bajo la divisa de “Creer, combatir y obedecer”, como siempre, resultaron ser un convincente y eficaz servicio de orden. Tras organizar el impresionante cortejo, banderas al viento y al redoble de los tambores, la marcha se inició con una hora larga de retraso, pues, para gran decepción de nuestra motivada militancia, la gendarmería y policía antidisturbios, presente por centenares de efectivos y a fin de evitarles males mayores, tuvo que ejercitarse a fondo previamente y despejar a una contra manifestación de unos 400 ultraizquierdistas y multiculturalistas, demócratas, “empáticos”, “higiénicos” y “tolerantes” por lo demás, que pretendían, a decir verdad un tanto ingenuamente, “dar la cordial bienvenida” a nuestra marcha militante desde las calles adyacentes, con los líderes identitarios y social-patriotas a la cabeza (por la Association de Défense de la Mémoire de Jeanne d’Arc, Jean~Pierre Nicolas; por el M.N.R., entre otros, Bernard Brès, director también de su órgano, Le Chêne; por la N.D.P., François Ferrier, Roland Hélie, Florence Raffard de Brienne, Jean~Claude Rolinat y Robert Spieler; por el P. de la F., en ausencia de Carl Lang, Thomas Joly; y por T&P, Pierre Vial; así como Jacques Oudin, antiguo responsable de la D.P.S., y Eric Pinel, antiguo diputado europeo por el F.N. y responsable de la asociación France Écologie Environnement) y llevando una pancarta en la que se podía leer “Comité de Resistencia Nacional”, por la calle Real hacia la inmensa plaza de la Concordia, para tomar seguidamente la calle de Rivoli y desembocar en la plaza de las Pirámides, donde se encuentra la estatua de Juana de Arco. A lo largo de todo el trayecto tronaron al aire nuestros gritos de guerra y tanto parisienses como turistas, estupefactos, nos contemplaron, fotografiaron y oyeron alto y fuerte –sin vanidad alguna, todos coincidieron en que Terre et Peuple ~ Tierra y Pueblo se dejó oír bien lo suyo...–: “¡Sébastien, presente!”, “¡Una Tierra, un Pueblo!”, “¡Europa, Juventud, Revolución!”, “¡Libres, sociales y nacionales!”, “¡Nietzsche, Sorel, Drieu la Rochelle!”, “¡Azul, Blanco, Rojo; Francia es de los franceses!”, “¡Islamismo fuera de Europa!”, “¡Sionismo fuera de Europa!”, “¡Periodistas: Colaboracionistas!”, “¡Antifas: Ja, ja, ja...!”... Así mismo, nuestros cantos de combate y militancia identitaria, entre ellos el emotivo Los lansquenetes, fueron coreados una y otra vez por nuestra sana juventud; la misma que dejó evidente en todo momento que nuestra lucha lo es, fundamentalmente, por el arraigo y la soberanía de todos los pueblos en sus respectivas tierras; contra el capitalismo y el mundialismo apátridas y destructores de todas las identidades.
 Llegados ya cerca de la estatua de Juana de Arco y reunido al efecto todo el cortejo militante, fue el momento para las intervenciones de los líderes de las organizaciones convocantes. Inició los parlamentos Thibaut de Chassey, responsable del Renouveau Français, quien dijo, en un discurso centrado en la figura de Juana de Arco, que «ciertamente, hemos de pensar en el futuro, pero hemos de seguir estando siempre arraigados en nuestra historia y en nuestra cultura». Le siguió Édouard Klein, responsable del estudiantil G.U.D., quien manifestó, en un llamamiento de imperativa resistencia nacional ante el imperdonable servilismo de los “gobernantes” actuales que «Juana de Arco, que es el símbolo de nuestra revuelta. Revuelta contra la pauperización programada de nuestros espíritus. Revuelta contra la opresión y la sumisión que se nos impone».
 Tras las intervenciones de los líderes más jóvenes, llegó el turno para los más veteranos. Primero, nuestro Jefe y presidente de Terre et Peuple ~ Tierra y Pueblo, Pierre Vial, de quien destacamos las siguientes palabras: «El capitalismo explota a los hombres y mata a los pueblos. Su arma privilegiada es hoy el mundialismo. El capitalismo explota a los hombres y, cuando éstos se revuelven, los masacra. Sin contemplación. (...) Somos los resistentes identitarios contra los colaboracionistas de la burguesía cosmopolita. Esa que sueña con imponer por doquier al mundialismo. (...) Para mejor explotar a los hombres, todos los hombres, y matar a los pueblos, todos los pueblos, la inmigración es un medio radical que permite ejercer un chantaje mediante salarios bajos contra los trabajadores europeos y sumergir progresivamente a las poblaciones blancas. (...) Laurent Fabius, que declaraba en 2003, en el congreso del partido socialista, que, cuando la Mariane de nuestros ayuntamientos tome el bello rostro de una joven francesa surgida de la inmigración, ese día habremos dado un paso haciendo vivir plenamente los valores de la República. Los valores de la República son bellos, como dice Marine Le Pen. (...) Dicho de otro modo, dicho de otro modo, mis camaradas, y con ello concluiré, la realidad, la fuerza de la realidad, va a darnos la razón, está ya a punto de darnos la razón. ¡El mañana nos pertenece! ¡Viva la revolución identitaria!».
 Seguidamente, Robert Spieler, delegado general de la N.D.P., hizo un vigoroso llamamiento a la resistencia y la reconquista francesa y europea: «Amigos y camaradas: Sois, somos, la vanguardia de la resistencia nacional. Sois, somos, la vanguardia de la resistencia europea. Nuestro combate por la liberación de Francia empieza aquí. Sois el honor de esa resistencia. Mañana, Francia deberá volver a ser francesa y Europa europea. No aceptamos a una Francia argelina; no aceptamos a una Europa africana. Camaradas: No estamos solos en este combate. No estamos solos. De Carlos Martel a Santa Juana de Arco, de Bastien~Thiry a Robert Brasillach, todos cuantos murieron por nosotros en todas aquellas guerras marchan en espíritu en nuestras filas. Nuestros antepasados, qué duda cabe, se dicen y nos dicen: ¿Qué habéis hecho de Francia? ¿Qué habéis hecho de Europa? ¿Cómo habéis podido aceptar que hoy Francia sea esclava? Y nos llaman a la ardiente revuelta, a la ardiente revolución nacional y europea que debe liberarnos mañana de nuestras cadenas. Mañana, una parte importante de quienes ocupan nuestro suelo, contra nuestra voluntad y contra la voluntad del pueblo y a petición del gran capital cosmopolita, una gran parte de esas personas deberán regresar a su casa. No aceptamos, ante todo, el dominio del gran capital mundialista sobre nuestros pueblos; ese gran capital que mata a nuestros pueblos, que mata a nuestros empleos. Debemos luchar y echar fuera de Francia a todos esos banksters que esclavizan a nuestro pueblo. Debemos constituir la gran unión de las naciones europeas asociada a Rusia, no esa “Europa” de enanos de Bruselas, si no una verdadera Europa poderosa, una Europa resistente, que nos permitirá reaccionar, que nos permitirá liberarnos del dominio de los lobbys americanos. Es inaceptable que hoy Francia sea la servil colega de los Estados Unidos. Como digo muchas veces, como digo muchas veces, nada se nos ha perdido en Afganistán, nada se nos ha perdido en Libia. Nuestro combate no está en Afganistán, no está en Irán, no está en Libia, no está en Palestina y no está ni mucho menos en Israel. Nuestros soldados no han de morir ni por Washington ni por Tel Aviv. Mañana, Europa, Francia y Europa, se liberarán de sus cadenas. Mañana, constituiremos la gran comunidad nacional y europea, una comunidad que será europea. No. Francia ya no será argelina. No. Europa ya no será africana. ¡Viva la resistencia! ¡Viva la libertad! ¡Viva la liberación de Francia y de Europa!».
 Y, finalmente, Serge Ayoub, responsable de las J.N.R. y la 3ème Voie, puso magistralmente un broche dorado con su ardiente intervención: «Juana, tú, la santa, tú, la guerrera, dime, dinos: ¿Quién estuvo siempre a tu lado, en la pena y en el sufrimiento, en el combate y en el sacrificio? Voy a decíroslo: Los oscuros, los sin título, los rapados, los tatuados, los de a pie, el pueblo, nosotros. ¡Siempre nosotros! Que, desde hace 1500 años, luchamos contra todas las invasiones y contra todas las opresiones. (...) Quienes rechazaban la rendición, la sumisión, la capitulación, éramos nosotros. Estábamos en todos los frentes, en todas las trincheras, en el Marne y en Verdún, en el barro y en el horror. (...) Sí. Me siento orgulloso de ser francés. Sí. Me siento orgulloso de estar entre vosotros hoy. Vosotros, la vanguardia de esa Francia sin concesiones. Así que prevengo a los vampiros de las finanzas internacionales: Habéis mundializado al planeta entero pero a nuestros corazones nos los tendréis ¡Jamás! Os apelo a que, juntos, respondamos a la que es nuestra alma y nuestra razón, nuestra espada y nuestro escudo, en un grito de guerra, en un grito de libertad, en un grito de esperanza: ¡Francia! ¡Francia! ¡Francia!».
 Así mismo, preguntado por los medios a sueldo del Sistema, Serge Ayoub les respondía: «Sí. Estamos en guerra contra el mundialismo. La guerra no se hace con margaritas; se hace con combatientes. Nosotros somos militantes y combatientes. Es una revolución contra el capitalismo. Sí. Tomamos las armas».
 Y, a su vez, Robert Spieler hacía lo propio: «Sí. Somos mucho más numerosos este año que el año pasado. Hay una verdadera movilización. Hay una verdadera reunión de la resistencia nacional y europea. Y creo que hemos demostrado hoy que hay una verdadera posibilidad de alternativa al Front National de Marine Le Pen que mañana estará a las órdenes de la U.M.P. (...) Bueno, en todo caso, por mi parte, prefiero a un skinhead nacionalista a un pequeño burgués del Front National que sueña en convertirse en agregado de un parlamentario de la U.M.P.».
 Concluido el gran acto identitario europeo, los miembros de la comunidad militante de Terre et Peuple ~ Tierra y Pueblo marchamos a un típico bistrot parisino donde celebramos debidamente el exitoso fin de semana. Tras el almuerzo y aprovechando la ocasión, mantuvimos una reunión de trabajo con Pierre Vial y otros camaradas europeos, estableciendo un estimulante calendario de actividades para el presente año.
 Por su parte, la 3ème Voie culminaba la jornada militante con la primera gran reunión europea de la Première Inter-Nationale Solidariste. Un congreso en el que participaron Genève non conforme (Suiza), con Christophe Sigg; el M.S.R. (España), con Jordi Garriga i Clavè; Nation (Valonia), con Jean~Pierre Demol; la Nieuw-Solidaristisch Alternatief (Flandes), con Kris Roman; la Sinistra Nazionale (Italia), con Fabrizio Fiorini; y la anfitriona 3ème Voie, con Serge Ayoub. Un congreso a cuyos más de doscientos asistentes les quedó bien claro que la lucha por Europa lo es tanto por su identidad popular como por su comunidad social frente al apátrida mundialismo y su imperio de la usura. Y, parafraseando al mismo Serge Ayoub, a quien conocíamos ya desde primeros de los años 1980, un congreso que también dejó bien claro que la Tercera Vía está en marcha. Imparable. Nuestros amigos lo saben; nuestros enemigos también. Es lo que hay...
 Para concluir, dedicamos, desde lo más profundo de nuestros corazones, estas líneas que describen nuestra lucha común a un gran y viejo amigo y camarada que, víctima de una terrible enfermedad pero estoica y serenamente, nos dejó, justamente, el mismo Domingo, 8 de Mayo, para emprender su último viaje... Sabemos que, desde allá arriba en la Polar, con su sempiterno buen humor, sigue entre nosotros, sigue formando parte de nuestra eterna comunidad de lucha y victoria... Daniel Nauwelaers, ¡Presente!
 El largo camino continúa; la eterna lucha continúa... Siempre fielmente por nuestro pueblo y nuestra tierra; siempre fielmente por Europa...

Tierra y Pueblo

Vídeos de la manifestación del C9M en París el 8 de Mayo de 2011:



miércoles, 11 de mayo de 2011

LA LUCHA POR LO ESENCIAL


¿Qué es esa impotencia que paraliza a nuestros pueblos y que los cobardes llaman “tolerancia”? ¿Qué es esa renuncia que pudre la voluntad y que los traidores denominan “prudencia”? ¿Qué es esa resignación que quiebra el valor y que los pusilánimes loan como “sensatez”? ¿Qué es esa mentira que no cesa de presentar todo lo que es falso como arquetipo de lo bueno, persiguiendo y reprimiendo a la vez todo aquello que es verdad? ¿Qué sacrílego dios ha roto el pacto de amistad entre el hombre y la naturaleza? ¿Qué sentido debe darse a los valores existenciales que no se miden por las acciones del espíritu o del carácter sino que se pesan en las balanzas del mundo de los mercaderes? ¿De qué pantanos del espíritu se alza ese constante renegar de sí mismo, esa autocensura de la propia identidad, del  Yo originario, esa concepción patológica de asumir la propia particularidad y la propia originalidad sólo a través del  remedo del Otro? Todo un cúmulo de problemas se cierne sobre el yermo de la espiritualidad contemporánea allanada, domesticada. Una maraña de cuestiones que la historia ha entrelazado en un nudo gordiano que pareciera  imposible desatar. Nosotros estamos decididos  a desenredarlo, como lo habría  querido la leyenda y como el propio presente exige. Es necesario destruir las raíces de una epidemia que amenaza a la totalidad del planeta y que se llama “Civilización Occidental”. Es penoso pero resulta vano negarlo. La época actual, teñida con todos los síntomas de una decadencia que no encuentra barreras, es un tiempo despreciable. Bajo sus estructuras, que se descomponen a la luz del sol como un cadáver, la disolución social, política y cultural está sacando a la luz poco a poco la porosa osamenta de una civilización igualitaria condenada a muerte, haciendo patente así la absoluta desgracia que se abate sobre Europa y que puede abocarla al naufragio. En este estado de cosas, se comprende por qué en el mundo del arte lo deforme, lo débil o lo abiertamente patológico ha ido sustituyendo paulatinamente a lo bello, lo fuerte  y lo armonioso, por qué en la escena política de nuestros parlamentos se paga a actores incapaces y sin escrúpulos para que día a día traicionen al pueblo que los ha elegido con ingenuidad y buena fe, por qué las redacciones de los mass media rebosan de profesionales de la tergiversación  que dejarían de entender el mundo si un día tuvieran que dejar de envenenar palabras, sonidos e imágenes con sus mentiras, por qué en la era de la fisión nuclear, la cibernética y la genética, dogmas oscurantistas pugnan por uniformizar cada vez más la diversidad humana, contrayendo paulatinamente la multiplicidad de los valores, de manera que paso a paso el mundo se precipita en la desesperante monotonía de la uniformidad, de la mediocridad, de la repetición de lo Igual y del aburrimiento absoluto.
Resumiendo: Porqué lo económico, lo materialista y lo mecanicista determinan cada vez en mayor medida la concepción del mundo dominante  en detrimento de lo político, lo espiritual y  lo orgánico.
Pierre Krebs. “La lucha por lo esencial”

martes, 10 de mayo de 2011

EUROPA RETORNA


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domingo, 8 de mayo de 2011

EL APRENDIZ DE BRUJO

Todos aquellos que en el mundo llamado "Occidental" son esclavos, consciente o inconscientemente, de la ideología cosmopolita cuyo brazo armado esta representado por el eje Washington-Tel Aviv se regocijan en voz alta por la muerte de Bin Laden, apresurándose a celebrarlo, ya veremos si su entusiasmo no se torna rápidamente en lágrimas de sangre.
Todo aquel que quiera estar informado, sabe hace tiempo que la marca Bin Laden fue fabricada por la CIA, surgiendo por tanto muchas preguntas sobre la manipulación que ha realizado el tándem Washington-Tel Aviv del personaje, como si fuera el Coco, útil especialmente en los países europeos. Pero al mismo tiempo Bin Laden se convirtió para muchos musulmanes en el símbolo de su deseo de poder.
Los servicios de EEUU, así como los de Francia, saben desde hace tiempo donde esta Bin Laden. Entonces, ¿por qué golpear ahora? Quizá lo sabremos algún día. Ahora los Yankees han ganado una victoria Pírrica al afirmar que Al Qaeda se ha debilitado. Toda causa necesita un mártir y ahora el Islamismo lo tiene. ¿Quién sino va a conjurar a los nuevos combatientes, borrachos de venganza, listos para cualquier cosa?
Los occidentales pagaremos un alto precio.
Luchamos contra la ideología de todos los monoteísmos hijos de Abraham,  pero como buenos paganos respetamos todas las religiones siempre y cuando no sirvan como coartada para la conquista de nuestra Tierra y la sumisión de las naciones de Europa.
A diferencia de los que ven en el Islam una buena herramienta para sus campañas electorales y que sin embargo se muestran reacios a formular la pregunta correcta, nosotros la exponemos a bocajarro y respondemos.
La lucha contra la inmigración no es un tema religioso sino racial.
El Islam que se practique fuera de Europa funcionará pero a medida que nuestra ecuación "Una Tierra, un Pueblo" no sea respetada y que la invasión de nuestra tierra, Europa, se haga en nombre de Alá, nosotros levantaremos los estandartes por la liberación y la reconquista de Europa.

Pierre Vial

viernes, 6 de mayo de 2011

INAUGURACIÓN DEL CASAL EUROPA.



Cerca de cincuenta personas asistieron a la inauguración del local de la bandera de Tierra y Pueblo en la Catalunya del Norte, algunos de los cuales procedían de Barcelona, Toulouse, Montpellier, Carcasona, Nimes y Lyon.

Casal Europa quiere ser un lugar para volver a la actividad, amigable y festiva. Conferencias, presentación de libros, de reflexión, deportes, biblioteca, taller de cultura popular y la música serán las próximas actividades a realizar en nuestro local. Este lugar es el resultado de la voluntad de los activistas y la culminación de un proyecto de larga duración.

Hemos elegido este año para consolidar las fechas de los Sant Jordi (patrón de Cataluña, pero también fiesta de nuestra bandera) y una fecha próxima al Primero de Mayo, que simboliza la celebración de los trabajadores, al inaugurar nuestra sede. Es bajo el signo de la identidad y el socialismo que hemos marcado ese día. Comenzamos con una tarde de trabajo durante la cual se han sucedido varias conferencias.

Primero fue el dirigente de nuestra Bandera Catalana (Llorenç P. A.), quien tuvo el honor de abrir la serie de conferencias sobre el tema del localismo, una revolución agraria que defendemos como ecológica y solidaria, y la absoluta necesidad de energía local y continental a través de la independencia energética a la vez que limpia y renovable.

Seguidamente, fue el turno de Roberto Fiorini (Secretario General de Tierra y Pueblo) para hablar sobre la economía y las maquinaciones de todo tipo que se suceden en el mundo de las finanzas. Mediante un cuidadoso estudio bastante ameno, con el de apoyo de numerosas fuentes documentales, fue capaz de desmontar el sistema de capitalismo especulativo y presentar soluciones para el futuro económico de nuestro pueblo, las soluciones comparables con las claves básicas para liberarnos de los grilletes del liberalismo.

Finalmente tuvimos el placer de cerrar esta jornada con Pierre Vial (presidente de Tierra y Pueblo). Como complemento de los temas anteriores abordó la cuestión del socialismo orgánico que como nos indicó "es claramente anti-capitalista, porque el capitalismo explota a las personas y mata a la gente" y nos recordó que el liberalismo y el marxismo son dos formas de "mesianismo secularizado" que por su carácter puramente económico, por lo tanto lejos de nuestra cosmovisión de la vida son claramente antagónicas a ninguna realidad tanto orgánica como de la comunidad nacional. Con estas dos ideologías, tiene sentido la famosa frase del socialista francés Saint-Simon "La explotación del hombre por el hombre". El Socialismo francés del siglo XIX fue conocido a través del famoso revolucionario Louis Auguste Blanqui, y del pensador Pierre-Joseph Proudhon.

Algunas conclusiones en términos generales sobre el socialismo orgánico: "Anteponer el interés individual por el interés de la comunidad," a cada cual según su trabajo, "Cada uno debe recibir en relación con lo que aporta."

Anunciar también que un libro a cerca del socialismo orgánico se encuentra actualmente en preparación, el cual será publicado próximamente. Una próxima conferencia de Pierre Vial sobre la figura de Pierre-Joseph Proudhon será programada en el Casal Europa

El día se concluyó con una comida de hermandad.
Agradecemos la asistencia a todos los camaradas que estuvieron presentes en esta jornada.
Casal Europa estará abierto todos los viernes y sábados a partir de las 18:30 horas, excepto los días que se celebre algún acto o conferencia en el que se indicara el horario.


jueves, 5 de mayo de 2011


El próximo sábado 7 de mayo la asociación juvenil Iberia Cruor os convoca a todos a la marcha-concentración que organizamos en la ciudad de Jaén. El lema elegido en esta ocasión es "Rebélate, en defensa de la identidad española".
El acto comenzará a las 7 de la tarde en la Plaza de los Jardinillos donde se iniciará la marcha pasando por las calles Madre Soledad Torres Acosta, Roldan y Marin y finalizando en la Plaza de la Constitución donde se realizara el acto principal.
Esperamos la asistencia de todos.
El sábado 7 de mayo REBÉLATE y no te quedes en el sofa.
¡Demostremos que la juventud de Jaén está viva!