miércoles, 26 de octubre de 2011

YANN FOUÉRÉ: PRESENTE



Yann Fouéré: Presente!

Yann Fouéré fue un combatiente ejemplar de la causa identitaria Bretona, de la causa identitaria celtica (perseguido por los jacobinos franceses, vivió en el País de Gales e Irlanda), de la causa de la identidad y la libertad de los pueblos. Él dio todo hasta el final, a Bretaña, a su país, esta tierra de orgullo indomable, esta tierra encantada que mana de las fuentes sagradas de nuestra larga memoria.
Yo conservo entre mis recuerdos más preciados, cuando visité a Yann Fouéré con Jean Mabire, Xavier y Olivier. Teníamos ante nosotros un anciano cuyos ojos brillaban con un joven travieso e inalterable.
Que nuestros camaradas jóvenes se sumerjan en la lectura de los libros de Yann Fouéré. Van a encontrar una lección de inteligencia, el coraje, la tenacidad, y la voluntad imborrable de ser fiel a un ideal.

Pierre Vial.

martes, 25 de octubre de 2011

EN MEMORIA DE GIORGIO LOCCHI.



Hoy, 25 de octubre de 2011, se cumplen diecinueve años de la desaparición física de Giorgio Locchi.
Nuestro camarada Pierre Krebs escribió en su día un poema en recuerdo del autor romano, ahora traducido también al español.
Como una parte significativa de sus escritos se encuentra disponible en la obra Definiciones, publicada por ENR, os invitamos a su lectura y consecuentemente a la reflexión sobre el sentido, la orientación y el alcance de su pensamiento.

A Giorgio Locchi

Sabía los sánscritos arios del alma de nuestros pueblos,
sabía los vínculos que unen a Prometeo con Sigfrido,
conocía los leitmotive de la melodía continua del tiempo de la historia europea,
comprendía los lazos misteriosos de los seres que cantan la música y la metafísica,
conocía las homofonías secretas del espíritu que se escriben con sangre pura.

Sabía que la Última Thule que buscamos surge en el fondo de nuestras certidumbres
cada vez que nos volvemos un poco más nosotros mismos
y que el Graal no está más lejos que el alma eterna de la raza
que habla a nuestra voluntad la lengua de nuestros dioses en cada uno de nuestros actos.

Sabía las Weltanschauungen superiores
y poseía, entre las más altas filosofías,
la de los hombres más raros,
la de los hombres auténticos:
la filosofía que canta el despertar más largo a nuestra memoria perseguida.

En el anillo del destino
su espíritu en punta de lanza había grabado las runas
que él había ya encontrado
en el honor de las legiones romanas
en la fidelidad al astro solar
del Orden europeo del siglo XX.

Él era uno de los pocos que sabían
que la cruz hiperbórea renace siempre de algún sol,
transformando ya en la aurora
lo que creíamos entrever en un crepúsculo.

Sabía que la rueda que se supone rota
en la periferia del ser, de la historia y del mundo,
ya ha repercutido en el centro ubicuo del ser regenerado,
de la historia recomenzada y del mundo recreado.

Su vida no hace sino renacer
en la metamorfosis wagneriana de su espíritu
que nos canta, a nosotros que quedamos,
en el ragnarök de esta baja época,
el gran mediodía nietzscheano y heideggeriano del siglo XXI
que su trabajo y sus ideas ya han preparado.
Honor a su espíritu y fidelidad a su memoria.

Kassel 29 de Octubre de 1992

Pierre Krebs, Vouloir n°109/113, 1993.

extraido de Tribuna de Europa http://www.tribunadeeuropa.com/?p=9763


sábado, 22 de octubre de 2011

FRANZ LIST, 200 AÑOS DE RAPSODIAS HUNGARAS.



Franz Liszt fue un compositor húngaro romántico, un virtuoso pianista y profesor, nacido en Raiding, dentro del Imperio Austrohúngaro, el 22 de octubre de 1811. Su nombre en húngaro era Ferencz Liszt.

Fue el único hijo de Adam Liszt y Maria Anna Liszt. El padre de Liszt, tocaba el piano, el violín, el violonchelo y la guitarra. A la edad de seis años, Franz Liszt comenzó a escuchar con atención a su padre tocar el piano, al tiempo que mostraba interés por la música sacra y la música romaní. Adam conocía la capacidad musical de su hijo y a los siete años le impartió su primera clase de piano. Franz comenzó a componer de manera elemental cuando tenía ocho años, en 1819, y a hacer improvisaciones. Ese mismo año realizó su primera actuación como pianista. Adam consiguió fondos de la nobleza para la educación de su hijo en Viena a manos de Carl Czerny. Franz también estudió composición con Antonio Salieri en la época en la que fue director musical en la corte vienesa. Adam había intentado previamente que Hummel fuese profesor de Franz, pero los honorarios de éste eran demasiado para la familia Liszt. Czerny aceptó dar a Liszt clases diarias de forma gratuita. Su debut en público en Viena tuvo lugar el 1 de diciembre de 1822, en un concierto en el Landständischer Saal, que fue un gran éxito.

En 1823 marchó a París con sus padres, ciudad donde pronto se dio a conocer como pianista. Mientras tanto, tomó lecciones de composición de Ferdinando Paër, compositor de óperas italiano, y de Anton Reicha, compositor y teórico checo-francés, también maestro de Berlioz y de César Franck.

Su estancia en París durante doce años le permitió conocer a numerosas personalidades de la cultura, desde compositores como Hector Berlioz y Frédéric Chopin a novelistas y poetas como Victor Hugo, Alphonse de Lamartine, el alemán Heinrich Heine y el panfletista liberal Félicité Lamennais. Su amistad con Lamartine y Lamennais influyó de forma decisiva en su carrera, así como los conciertos que ofrecía el virtuoso violinista Niccolò Paganini en París a principios de 1831, que despertaron en Liszt el deseo de conseguir con el piano una técnica similar a la que había conseguido Paganini con el violín. En 1833 conoció a la condesa francesa Marie d'Agoult, escritora bajo el seudónimo de Daniel Stern, con quien estableció una relación que duró hasta 1844. Su hija Cósima se casó con el pianista y director alemán Hans von Bülow, y más tarde con Richard Wagner. Entre 1839 y 1847 realizó giras por Europa, desde Lisboa hasta Moscú y desde Dublín hasta Estambul, y consiguió una fama sin precedentes. En 1847 abandonó su carrera como virtuoso, y sólo en contadas ocasiones volvió a tocar en público. Ese mismo año conoció a la princesa rusa Caroline Sayn-Wittgenstein, que permaneció a su lado para el resto de sus días. Desde 1848 a 1861 fue director musical en la corte ducal de Weimar, donde interpretó obras compuestas por Berlioz, Wagner y otros compositores, así como las suyas propias. En 1861 abandonó Weimar para irse a vivir durante 10 años a Roma, donde estudió teología y recibió las órdenes menores. Después de 1871 vivió entre Roma, Weimar y Budapest, y continuó con sus labores de director, maestro, compositor y promotor de la música de Wagner. Murió en Bayreut, Alemania, el 31 de julio de 1886, durante el Festival Wagner que allí se celebraba.

Liszt fue una de las personalidades más importantes de su tiempo. Aparte de sus logros como pianista y director, dio clases a más de cuatrocientos alumnos, compuso unas 350 obras y escribió o colaboró en ocho volúmenes en prosa, sin contar su correspondencia. Además realizó más de 200 paráfrasis y transcripciones de otros compositores para piano. Fue uno de los innovadores de la armonía en el siglo XIX, sobre todo con el uso de complicados acordes cromáticos. También investigó nuevos procedimientos musicales con su técnica de variaciones temáticas, como se pude apreciar en la Sonata en si menor (1853); las sencillas notas del comienzo se van transformando para dotar a la obra del material temático necesario. Esta técnica y sus armonías cromáticas influyeron en Wagner y Richard Strauss. Sus composiciones para piano requerían una técnica difícil y revolucionaria que otorgó al instrumento un color y sonoridades completamente nuevas.

Entre sus obras pianísticas destacan los doce Estudios de ejecución trascendental (1851), las veinte Rapsodias húngaras (1846-1885; nº 20 sin publicar), los Seis estudios sobre un tema de Paganini (1851), el Concierto nº 1 en mi bemol mayor (1849; revisado en 1853), el Concierto nº 2 en la mayor (1848; revisado en 1856-1861), y las piezas que forman los tres volúmenes de Años de peregrinación (1855, 1858, 1877). Algunas de estas últimas anticipan el impresionismo del compositor francés Claude Debussy con su representación de escenas naturales. Las obras orquestales incluyen, aparte de las sinfonías Fausto y Dante (ambas de 1857), trece poemas sinfónicos, género que inventó Berlioz y que Liszt bautizó con ese nombre; Les préludes (1854), el más conocido se basa en un poema de Lamartine. A pesar de que no se conoce el número exacto de sus obras, su originalidad está fuera de toda duda. La armonía y forma que empleó en sus últimos trabajos anticiparon la música de algunos compositores del siglo XX, como el austríaco Arnold Schönberg (en la atonalidad de obras como la Bagatela sin tonalidad) y el húngaro Béla Bartók con sus primeras obras nacionalistas.

jueves, 13 de octubre de 2011

PROHIBIDA LA MESA REDONDA DE TERRE ET PEUPLE



¡QUIEREN AMORDAZARNOS!

“Lobbys y grupos de presión en Francia”: Tal era el tema que habíamos previsto, este año, para nuestra XVI Mesa Redonda de Terre et Peuple {con Sarkozy, a fin de ilustrar nuestra invitación, hablando al Consejo Representativo de las Instituciones judías de Francia (C.R.I.F.)... Para rendirle leal sometimiento, por supuesto}. Todo un tabú. Mas unos “desconocidos” han operado de tal suerte para que se nos prive del lugar que debía acogernos, como en los años precedentes. Por ello nos hará falta encontrar otro lugar de acogida, lo cual nos obliga a posponer nuestra Mesa Redonda a principios de 2012 –por supuesto informaremos debidamente a nuestros amigos sobre el nuevo lugar y la nueva fecha –.

¿Azar? Recibía un servidor un aviso, dos días antes, según el cual debemos pagar 922 euros de multa por unos adhesivos, utilizados por nuestros militantes, juzgados como políticamente incorrectos (puesto que llaman a los europeos a la resistencia identitaria). Todos sabemos que nuestros movimientos, en el campo nacionalista e identitario, no cuentan con ningún apoyo de ricos mecenas, de la industria cosmética o de otros. Trátase pues de hacernos callar arruinándonos. El método ha sido frecuentemente eficaz. Pero a nosotros no nos harán callar.


Pierre Vial
Presidente de Terre et Peuple -Tierra y Pueblo

Nota

Artículo aparecido originalmente en la página electrónica de Terre et Peuple el Lunes, 10 de Octubre de 2011 (enlácese aquí), y reproducido de inmediato por nuestros amigos de la N.D.P. (enlácese aquí) y Synthèse Nationale (enlácese aquí).


domingo, 9 de octubre de 2011

viernes, 7 de octubre de 2011

EL EJEMPLO ITALIANO DE CASA POUND



El proximo sabado 15 de octubre tendra lugar en la localidad francesa de Lorraine una conferencia donde se expondrá la interesante experiencia de los camaradas de CASA POUND en Italia, en ella ademas de otros conferenciantes intervendrá nuestro camarada de Terre&Peuple ROBERTO FIORINI.

lunes, 3 de octubre de 2011

LAS AVENTURAS DE "TINTÍN" EN EL JUZGADO



El intento de prohibición del cómic “Tintín en el congo” se ha convertido en un capítulo más de la desfachatez e idiocia que reina en el mundo y que encuentra en la actual Europa un campo fértil donde germinar y florecer.

El origen de este nuevo espectáculo tienen su origen en un ciudadano congoleño de nombre “Bienvenu Mbutu Mondondo” que decidió en 2007 acudir a los tribunales para reclamar la prohibición de la historieta gráfica por considerar su contenido "ofensivo" para los congoleños y que hace "propaganda de la colonización".

No cabe duda que el Sr. Mondondo pretende ver la paja en el ojo ajeno y buscar mediante prohibiciones absurdas vincular el origen de la dramática situación que su país lleva sufriendo desde la descolonización con una historia de ficción reflejada en un cómic de los años 30, siguiendo así la estela de la automática estigmatización de todo aquel que en algún momento ha podido estar vinculado a los vencidos.

Pero lo más grave no es que un congoleño se sienta molesto por un cómic publicado hace más de 70 años, sino que un tribunal Belga admita la demanda y de curso a un juicio que se está celebrando en estos días y que puede rozar la comedia, demostrando una vez más la necesidad de los europeos purgar el sentido de culpabilidad adquirido a sangre y fuego haciendo todo lo necesario para lograr la complacencia y bendición de cualquiera que cuestione nuestra historia, sobre todo si es de allende los mares.

No deberá sorprendernos pues que debamos tomar medidas en breve cuando algún yanqui se sienta molesto por los pérfidos actos de Mortadelo y Filemón que cuestionan de forma descarada la seriedad y eficacia de la CIA, o bien ante la barbarie de El Capitán Trueno que en sus andanzas con Goliath y Crispín actuaba de forma siempre victoriosa contra el musulmán infiel, sin olvidar ya que nos ponemos a los no tan inocentes pitufos, acusados de abogar por una supremacía cercana a la del KKK, (en ese caso añil más que aria) y que también han caído bajo sospecha del antisemitismo, al fijar en su enemigo natural a Gargamel, nombre de origen alemán judío, que representa el tópico de judío malévolo, con su inseparable Azrael, nombre también judío que representa valores parecidos a los de su amo en un tono más irracional; el sionismo.

Así pues, pongamos en tela de juicio todos los cómics y dibujos infantiles de origen europeo para acto seguido empezar a cuestionarnos si las fábulas y cuentos de larga tradición deben ser actualizados y convertidos en políticamente correctos (pensemos en Blancanieves y sus compañeros de reparto, que tal vez no sean del agrado de la Ministra de Igualdad y deban ser rebautizados o directamente prohibidos) para acto seguido empezar a retirar de las bibliotecas y los museos todo aquel referente de nuestra cultura que pueda molestar al primero que visite la “Alte Pinakothek” de Munich o la Biblioteca Nacional de Madrid.

Mantengámonos pues alerta y en pié de guerra frente a la estupidez y la idiocia que se ha infiltrado en nuestra sociedad y que no solo pretende acabar con el presente y el pasado europeo sino que, en mucha mayor medida, quiere destruir la herencia sobre la que construir un futuro que, de seguir así, va a dejar de pertenecernos.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

RECORDANDO A CARL GUSTAV JUNG

Ha habido pocas figuras más influyentes en el pensamiento contemporáneo que el psicólogo suizo Carl Gustav Jung.  Según relata uno de sus biógrafos, el día de su muerte una tormenta eléctrica se formó sobre su casa en Kusnacht y un relámpago cayó sobre el árbol favorito del Jung, como una especie de sincronicidad en la que el universo atestiguaba su muerte y revelaba un orden secreto en la entropía.
La obra de Jung, su incontenible pasión por investigar la sombra del ser humano para iluminarla, lo convierte probablemente en el más grande arqueólogo del alma que tiene el pensamiento occidental en el último siglo. Entre las múltiples aportaciones de Carl Jung se destaca su teoría de un inconsciente colectivo común a todos los seres humanos, en la profundidad de su psique, el cual está compuesto por una serie de arquetipos (los dioses de la antigüedad habitan en el hombre como símbolos y enfermedades) que solamente se hacen conscientes de manera secundaria pero que dan forma a los contenidos psíquicos del individuo y se trazan como patrones recurrentes. Como médico del alma humana, Jung llamaba a hacer consciente el inconsciente, a afrontar la sombra de la persona, atravesar el inframundo y plantar cara a los demonios de nuestro psiquismo para, cual héroe medieval que asesina al monstruo, poder encontrar nuestra individuación y beber del grial délfico de nosotros mismos, en autoconocimiento y autorrealización —para vivir en el centro de nuestro propio mándala.
A Jung también le debemos ese enigmático concepto de la sincronicidad: eventos que ocurren conjuntamente sin aparente relación causal pero que son observados de manera significativa. Jung creía que la vida no era una serie de eventos azarosos sino la expresión de un orden más profundo, que llamaba Unus mundus (un concepto similar a la Totalidad Implicada de David Bohm o el Spiritus Mundi de W.B. Yeats). La sincronicidad puede ser vista como una manifestación de este orden profundo en la superficie de nuestra existencia cotidiana, a manera de una epifanía concatenante. Jung creía que, al igual que los sueños, la sincronicidad jugaba el papel de dirigir la conciencia egocéntrica del hombre hacia una integración holística.
 Jung dice de la muerte: “Debido a sus peculiares facultades, la psique no está confinada al tiempo y al espacio, puede tener visiones y sueños del futuro [...] sólo los ignorantes desconocen estos hechos, es evidente que existen y han existido por mucho tiempo. Estos hechos señalan que la psique, en parte al menos, no está  sujeta a estos confinamientos. Ya que la psique no está bajo esta obligación de vivir sólo en el tiempo y el espacio, en ese sentido la psique no está sujeta a esas reglas, lo cual sugiere una continuación de una existencia psíquica más allá del tiempo y el espacio”.
Otro de los grandes intereses de Jung fue la alquimia, en la que encontró una analogía de los procesos de la psique humana, haciendo de la transformación de cualquier sustancia en un equivalente de integrar la sombra (los metales bases de la historia psíquica) y producir el oro de la individuación: hacer consciente la individualidad, trascender el ego y llegar a la totalidad del ser.
Al final de su vida Jung mostró interés por el fenómeno OVNI, al que entendió como “cambios en la constelación de los dominios psíquicos, de los arquetipos o ‘dioses’, como se les solía llamar, que traen o acompañan una larga transformación en la psique colectiva”. Jung veía en los OVNI la manifestación de un proceso de transformación psíquica, una proyección del inconsciente colectivo al espacio celeste.
Celebrando a Carl Jung les compartimos una serie de citas encontradas en diversos puntos de su obra que reflejan, con justicia poética, el talento que hace de Jung una de las mentes más brillantes en la historia humanidad y de su obra el gran referente que tiene nuestra civilización en el proceso de desvelar su espíritu y despertar de lo que James Joyce llamó “la pesadilla de la historia”.
“Tus visiones se aclararán sólo cuando puedes ver en tu propio corazón. Quien ve hacia afuera, sueña; quien ve hacia adentro, despierta”.
“Hasta que hagas consciente el inconsciente, dirigirá tu vida y lo llamarás destino”.
“Todo lo que nos irrita en los demás puede llevarnos a un entendimiento de nosotros mismos”.
“Las personas hacen lo que sea, no importa lo absurdo, para evitar enfrentarse con su propia alma”.
“El privilegio de la vida es volverte quien en realidad eres”.
“Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo la oscuridad consciente”.
“Nada tiene una influencia psicológica más fuerte en su ambiente y especialmente en sus hijos que la vida no vivida de un padre”.
“Donde reina la sabiduría, no hay conflicto entre pensar y sentir”.
“Todo depende de cómo vemos las cosas y no de las cosas en sí mismas. La cosa más pequeña con significado es más valiosa en la vida que la cosa más grande sin significado”.
“Existe un pensamiento en las imágenes primordiales, en símbolos que son más viejos que el hombre histórico, que yacen innatos en él desde los tiempos más remotos, viviendo eternamente, más allá de todas las generaciones y que conforman la estructura fundamental de la psique humana. Sólo es posible vivir al máximo cuando estamos en armonía con estos símbolos; la sabiduría es un regreso a ellos”.
“Un hombre que no ha pasado el infierno de sus pasiones nunca las ha superado. Hasta donde podemos discernir, el único propósito de la existencia human es encender una luz en la oscuridad del mero ser”.
“Cada hombre lleva en su interior la imagen eterna de la mujer, no la imagen de esta u otra mujer particular, sino una imagen femenina definitiva. Esta imagen es fundamentalmente inconsciente, un factor hereditario de origen primordial”.
“El hecho de que el hombre que sigue su propio camino acabe en la ruina no significa nada…Debe obedecer su propia ley, como si un demonio le estuviera susurrando nuevos y maravillosos caminos… No son pocos los que son llamados a despertar por esta voz, por la que son separados de los demás… La única vida con sentido es la vida que lucha por la realización individual —absoluta e incondicional— de su propia ley particular. En la medida en la que un hombre traiciona la ley de su propio ser, deja de realizar el significado de su propia vida. La vena aún no descubierta dentro de nosotros es una parte viva de la psique; la filosofía clásica china llama este camino interior Tao y lo asocia con un flujo de agua que se mueve irresistiblemente hacia su meta. Descansar en el Tao significa realización, completud,  el destino individual logrado, la misión personal satisfecha, el inicio, fin y realización perfecta del significado de la existencia innata en todas las cosas”.
“Soy un huérfano, solo: sin embargo, me encuentro en todas partes. Soy uno, pero opuesto a mí mismo. Soy la juventud y un hombre viejo al mismo tiempo. No he conocido ni madre ni padre, porque he tenido que ser llamado de la profundidad como un pez o caído como una piedra blanca del cielo. Me muevo por montañas y bosques, pero estoy oculto en lo más profundo del alma del hombre. Soy mortal para todos y sin embargo el ciclo de eones no me toca”.
“El sueño es una pequeña puerta oculta en los más secretos fueros del alma, abriéndose a la noche cósmica que era psique mucho antes de la conciencia del ego y que permanecerá psique no obstante cuánto se extienda nuestra conciencia de ego”.
“Dios ha dejado de ser contenido por la religión y ha caído en los corazones humanos —Dios encarnando. Todo nuestro inconsciente es un alarido del Dios que quiere conocer y ser conocido”.

lunes, 26 de septiembre de 2011

INCENDIANDO BANCOS: LA OBRA DE ALEX SCHAEFER.



Alex Schaefer lleva a cabo, a través de su pintura, lo que muchos de nosotros quisiéramos hacer: prender fuego a los principales bancos del mundo.

Alex Schaefer era hasta hace poco un discreto pintor originario de California. Impartía clases de pintura en el Art Center College of Design, en Pasadena, y a sus 41 años de edad jamás había vendido una de sus obras en más de mil dólares. Sin embargo, hace unos meses, la carrera artística de Shaefer dio un vuelco que él seguramente nunca imaginó.

Su serie de sucursales y oficinas bancarias ha alcanzado fama internacional y el valor de sus cuadros ha ascendido en un 2,500%. Y es que Shaefer retrata escenarios imaginarios que proyectan lo que millones de personas desearían hacer: incendiar a los culpables de la crisis financiera que ha castigado a buena parte de la población mundial durante los últimos dos años.

“Empecé retratando edificios de todo tipo incendiados pero, a medida que crecía mi frustración contra las entidades financieras, el dinero y la economía, mi pintura evolucionó de manera natural hacia los bancos ardiendo”, A través del más grande sistema de subastas en línea, eBay, este californiano que logró sintetizar el enojo y la frustración colectiva a través de sus pinturas, logró vender un par de obras: la primera, un cuadro que muestra al Bank of America incendiándose y el cual, a pesar de solo medir 15 por 20 centímetros, alguien adquirió en $3,600 dólares superando a otras 39 ofertas; su otra venta superó los $25,000 dólares, luego de que un comprador alemán venciera a otros 69 postores.

Y es que más allá de tener o no una técnica impecable o una propuesta gráficamente novedosa, lo que Schaefer ha logrado es canalizar el sentimiento colectivo, cristalizarlo a través de una expresión artística —una de las funciones básicas del arte.

jueves, 22 de septiembre de 2011

QUE SE VAYAN TODOS


Ha llegado el momento de denunciar a los que han arruinado el futuro de nuestros hijos, los que ganaron premios suecos asegurando que ese era el mecanismo para evitar la recesión. Ahora toca despacharlos y dejarlos en evidencia. A los que no han tenido narices para evitar esto, gestionarlo adecuadamente o informar a la gente para que tomaran las riendas de su destino, no podemos ofrecerles el beneplácito ahora de comandar la salida de este laberinto.

A cada uno su oportunidad, el desastre no lo puede arreglar quien lo ha provocado, o como mínimo, lo ha amplificado. A nosotros no nos toca dar soluciones, aunque las podamos aportar, a los pobres ciudadanos que tuvimos la decencia de denunciar la enorme bola de estiércol que algunos estaban fabricando, nos queda buscarnos una salida de emergencia. En la medida de lo posible, nos toca perder el menor tiempo para afrontar nuestra propia vida.

En menos de seis meses vivir en Europa va a ser un calvario. Sobrevivir en una España intervenida será un infierno. Sueldos a la baja, impuestos progresivos, aumento de sanciones administrativas hasta el ridículo, colectivos diferentes en protesta, aumento de paro, economía de mercado en parada técnica, administraciones en insolvencia, cajas simulando fusiones para alicatar a la valenciana sus boquetes con el fondo de rescate de entidades en quiebra, reducción de estímulos a la investigación y a la creación de un modelo de crecimiento amparado en las nuevas tecnologías, cierre de grandes empresas vinculadas a la obra pública, etc...

Por todo esto y mucho mas, que se vayan todos.

lunes, 19 de septiembre de 2011

ESPAÑA VA BIEN



Lo bien que va esta España monárquica, democrática y parlamentaria queda de manifiesto cuando se comparan los retiros y pensiones que obtienen los políticos cuando cesan en sus puestos y lo que se le da en ese momento a un trabajador normal. Sea éste funcionario público o asalariado privado, para percibir una pensión tiene que haber trabajado anteriormente durante un largo periodo de tiempo (35 años para conseguir la pensión máxima) en el que habrá estado cotizando a la Seguridad Social la cantidad adecuada. Los ministros, diputados o puestos equivalentes les basta tan sólo haber jurado su cargo al tomar posesión del mismo, o como mucho haber trabajado en él 6 o 7 años.
Otra clara prueba de que todo marcha bien entre nosotros la encontramos en el hecho de que ningún grupo político y ningún grupo social hayan hasta ahora protestado de modo diáfano y contundente en contra de que los diputados sean los únicos trabajadores de este país que están exentos de tributar al IRPF un tercio de su sueldo.
Otra muestra más: el ingente número de asesores y empleados -miles y miles- colocados en los tres niveles de la Administración Pública, sea en la estatal, en la autonómica o en la local, con sueldos que ya desearían tener los técnicos más cualificados, por el simple hecho de ser amigos o parientes de políticos dirigentes de la Administración correspondiente; y el también cuantioso número de “liberados” que trabajan a sueldo de sus partidos y sindicatos merced a las subvenciones que estas organizaciones reciben y disfrutan del Estado.
Pero eso sí, gracias al sistema político, económico y social vigente, los españoles podemos disfrutar de  televisiones autonómicas, creadas para servir de cotidianos exaltadores de opiniones, sentimientos e ideas nacionalistas mediocres y trasnochadas; para dar a conocer y propagar la figura y el nombre de políticos, artistas y varios seudo-intelectuales de corto vuelo; y para adocenar a la población de tal forma que reconozcan la labor que estos artistas de la política y el cante jondo han realizado hasta la fecha en este.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

EL NEGOCIO DE LA FINANCIACIÓN PRIVADA DE LOS ESTADOS.



En Grecia la deuda no disminuye, sino que crece. Lo único que disminuye es la exposición del sector privado (bancos, aseguradoras y fondos), gracias a la nacionalización de los riesgos que practica el Banco Central Europeo (BCE) con sus compras. Uno de los problemas es que los estados se financian a través de los mercados, y no directamente vía el BCE.
El BCE presta dinero a un interés de 1,25% a los bancos, que a su vez se lo prestan a los estados a intereses mucho mayores. A Austria, por ejemplo, se lo prestan a un interés del 4,05%. Si el país hubiera sido financiado directamente por el BCE en 2010 se habría ahorrado 4600 millones de euros. En el mismo escenario Alemania se ahorraría 25.000 millones anuales. Y el fardo de Grecia sería menos pesado.

Actualmente Grecia está pagando un interés medio del 4,68% por su deuda, lo que representa que Atenas paga 15.900 millones anuales sólo de intereses, sin reducir un céntimo su deuda. Es decir, dedica el 29% de sus ingresos anuales (55.600 millones) al pago de intereses: casi un euro de cada tres va para los bancos, sin cuya desregulación e irresponsabilidad (invirtiendo en negocios meridionales tan estúpidos y fantasiosos como rentables) nunca se habría llegado al actual problema. Si en lugar de ese esquema el BCE prestara el dinero a un interés, digamos, del 0,5%, Grecia habría pagado por intereses 1700 millones en lugar de los 15.900 y se habría endeudado por 6.400 millones en lugar de por 20.600 millones.
Desde hace casi tres años, el BCE viene practicando esta subvención a la banca privada a cuenta del contribuyente sin que las instituciones digan nada al respecto. Desde hace un año el seudónimo de esta subvención pública a los bancos se llama “rescate de Grecia”, “rescate de Irlanda”, “rescate de Portugal” (con mucho dinero español en riesgo), etc.

Nuestros parlamentos e “instituciones democráticas” tienen en este proceso un papel parecido al de la Asamblea Suprema del Pueblo de Corea del Norte sobre el devenir del país, es decir igual a cero. Quien manda es un politburó no electo de poderes fácticos oligárquicos. Desde la central (Bruselas, Berlín, FMI) ese politburó ha chantajeado descaradamente a Grecia diciéndole textualmente que si no aprobaba nuevos recortes sociales y privatizaciones no le concedería los nuevos créditos del segundo rescate e incluso le retiraría los ya acordados. Es lo que Marlon Brando designa en “El Padrino”, como hacerle a alguien, “una propuesta que no podrá rechazar”.

El nuevo ministro de finanzas griego, Evangelos Venizelos, reconoce que el gabinete de Atenas no gobierna sino que se limita a “cumplir órdenes”. El diario Kathimerini constata que, “un país al completo ha sido convertido en provincia de un imperio más económico que político, que, a su vez, está secuestrado por toda una serie de compañías de inversión y agencias de calificación con monstruosos poderes y codiciosas aspiraciones”.

lunes, 12 de septiembre de 2011

12 de Septiembre de 1683: La batalla de Viena.



La unión de los príncipes europeos salva la civilización de la invasión turca. También siglo y medio antes la intervención del Rey de España había sido fundamental para salvar Viena, de la misma manera de la posterior batalla de Lepanto.

El escenario político-militar en la segunda mitad del siglo XVII, el siglo terrible que trastornó y cambió para siempre a Europa, se presenta todo menos pacífico. La Guerra de los Treinta Años (1618-1648), iniciada como guerra de religión, prosiguió como conflicto entre la Casa reinante francesa de los Borbones y los Habsburgo para quitar a estos últimos la hegemonía sobre Alemania, derivada de la autoridad imperial. Para alcanzar este objetivo el primer ministro francés Armand du Plessis, cardenal duque de Richelieu (1585-1642), inaugurando una política fundamentada en el sólo interés nacional en detrimento de los intereses de la Europa católica, se alía con los príncipes protestantes.
Los Tratados de Westfalia de 1648 sancionan el debilitamiento definitivo del Sacro Imperio Romano en Alemania, asolada y dividida entre católicos y protestantes y fraccionada políticamente, y establece la hegemonía del rey de Francia Luis XIV (1638-1715). El papel predominante alcanzado en Europa empuja al Rey Sol a aspirar a la misma corona imperial y, con esta perspectiva, no duda en buscar la alianza con los otomanos, mostrándose indiferente a todo ideal cristiano y europeo. En las postrimerías del siglo la Europa cristiana está abatida y replegada en sí misma entre divisiones religiosas y luchas dinásticas, mientras la crisis económica y el descenso demográfico, consecuencias de la guerra, completan el cuadro y lo vuelven especialmente vulnerable.
La ofensiva turca
El imperio otomano, que ya había conquistado los países balcánicos hasta la llanura húngara, fue detenido el 1 de agosto de 1664 en su avance por los ejércitos imperiales guiados por Raimundo Montecuccoli (1609-1680) en la batalla de San Gotardo, en Hungría.
Poco tiempo después, empero, bajo la enérgica guía del Gran Visir Kara Mustafá (1634-1683), la ofensiva turca se reanuda, alentada inconscientemente por Luis XIV en su desaprensiva política anti-habsburgo, y se aprovecha de la debilidad en que se hallan Europa y el Imperio.
Sólo la República de Venecia entabla combate con los turcos a lo largo de la costa del Egeo y por cada metro de Grecia y Dalmacia, combatiendo orgullosamente en la que fue su última y gloriosa guerra como estado independiente, que culmina en la caída de Candia en 1669, defendida heroicamente por Francisco Morosini el Peloponesiaco (1618-1694).
Tras Creta, en 1672 la Podolia - parte de la actual Ucrania - es sustraída a Polonia y en enero de 1683, en Estambul, los estandartes de guerra son orientados hacia Hungría y un inmenso ejército se pone en marcha hacia el corazón de Europa, bajo la guía de Kara Mustafá y del sultán Mehmet IV (1642-1693), con la intención de crear una gran Turquía europea y musulmana con capital en Viena.
Las pocas fuerzas imperiales - apoyadas por milicias húngaras guiadas por el duque Carlos V de Lorena (1643-1690) - tratan inútilmente de resistir. El gran caudillo al servicio de los Habsburgo toma el mando a pesar de estar todavía convaleciente de una grave enfermedad que lo había llevado al umbral de la muerte.
Las "campanas de los turcos"
El 8 de julio de 1683 el ejército otomano se desplaza de Hungría a Viena, llegando el 13 de julio e iniciando su sitio. Durante el recorrido fueron asoladas las regiones por las que pasó dicho ejército, que saqueó ciudades y aldeas, destruyendo iglesias y conventos, masacrando y esclavizando a las poblaciones cristianas.
El emperador Leopoldo I (1640-1705), tras haber confiado el mando militar al conde Ernst Rüdiger von Starhemberg (1638-1701), decide abandonar la ciudad y alcanzar Linz para organizar desde allí la resistencia de los pueblos germánicos contra el tremendo peligro que se cernía sobre ella.
En el imperio tocan a rebato las "campanas de los turcos", como ya había ocurrido en 1664 y en la centuria anterior, y comienza la movilización de los recursos imperiales, mientras el emperador teje febrilmente negociaciones para convocar a todos los príncipes, católicos y protestantes, iniciativa que fue torpedeada por Luis XIV y por Federico Guillermo de Brandenburgo (1620-1688), y solicita la inmediata intervención del ejército polaco, invocando el supremo interés de la salvación de la Cristiandad.
El cerco
Mientras tanto, en Viena, invadida por los exiliados, se consuma el vía crucis del cerco, que la ciudad soporta heroicamente. 6.000 soldados y 5.000 hombres de la defensa cívica se oponen, aislados del resto del mundo, al inmenso ejército otomano, armado con 300 cañones. Todas las campanas de la ciudad son reducidas al silencio excepto la de San Esteban, llamada Angstern, "angustia", que con sus incesantes tañidos convoca a los defensores. Los asaltos contra los baluartes y los enfrentamientos cuerpo a cuerpo son diarios y cada día puede ser el último, mientras los socorros están todavía lejos. Inducido por el Papa y por el emperador, a la cabeza de un ejército, se desplaza a marchas forzadas hacia la ciudad sitiada el rey de Polonia Juan III Sobieski (1624-1696), que ya por dos veces había salvado Polonia de los turcos. Finalmente, el 31 de agosto se une con el duque Carlos de Lorena, que le otorga el mando supremo y, cuando se le reúnen todos los contingentes del imperio, el ejército cristiano se pone en marcha hacia Viena, donde la situación es extremadamente dramática. Los turcos han abierto brechas en las murallas y los defensores supervivientes, tras haber rechazado dieciocho ataques y realizado veinticuatro salidas, están exhaustos, mientras los jenízaros atacan, encendidos por sus predicadores y los jinetes tártaros recorren Austria y Moravia. El 11 de septiembre Viena vive con angustia la que parece su última noche y von Starhemberg envía a Carlos de Lorena su último mensaje desesperado: "No perdáis más tiempo, clementísimo Señor, no perdáis más tiempo".
La batalla
Al amanecer del 12 de septiembre de 1683 el venerable Marcos de Aviano, tras haber celebrado Misa ayudado por el rey de Polonia, bendice al ejército en Kalhenberg, cerca de Viena: 65.000 cristianos se enfrentan en una batalla campal contra 200.000 otomanos.
Están presentes con sus tropas los príncipes del Baden y de Sajonia, los Wittelsbach de Baviera, los señores de Turingia y de Holstein, los polacos y los húngaros, el general italiano conde Enea Silvio Caprara (1631-1701), además del joven príncipe Eugenio de Saboya (1663-1736), que recibe su bautismo de fuego.
La batalla dura todo el día y termina con una terrible carga al arma blanca, guiada por Sobieski en persona, que pone en fuga a los otomanos y concede la victoria al ejército cristiano: éste sufre solamente 2.000 pérdidas contra las más de 20.000 del adversario. El ejército otomano se da a la fuga en desorden, abandonando todo el botín y la artillería y tras haber masacrado a centenares de prisioneros y esclavos cristianos. El rey de Polonia envía al Papa las banderas capturadas acompañándolas con estas palabras: "Veni, vidi, Deus vincit".
Al día siguiente el emperador entra en Viena, alegre y liberada, a la cabeza de los príncipes del Imperio y de las tropas confederadas y asiste al Te Deum en acción de gracias, oficiado en la catedral de San Esteban por el obispo de Viena-Neustadt, luego cardenal, el conde Leopoldo Carlos Kollonic (1631-1707), alma espiritual de la resistencia.
El retroceso del Islam
La victoria de Kalhenberg y la liberación de Viena son el punto de partida para la contraofensiva dirigida por los Habsburgo contra el imperio otomano en la Europa danubiana, que conduce, en los años siguientes, a la liberación de Hungría, de Transilvania y de Croacia, dando además la posibilidad a Dalmacia de seguir siendo veneciana. Es el momento en el que se manifiesta con mayor fuerza la grandeza de la vocación y de la misión de la Casa de Austria en la redención y la defensa de la Europa sur-oriental. Para realizarla moviliza bajo las insignias imperiales los recursos de alemanes, húngaros, checos, croatas, eslovacos e italianos, asociando venecianos y polacos, construyendo aquel imperio multiétnico y multirreligioso que dará a la Europa Oriental estabilidad y seguridad hasta 1918.
Por el giro impreso a la historia de Europa Oriental, la batalla de Viena puede ser comparada a la victoria de Poitiers en 732, cuando Carlos Martel (688-741) detiene el avance de los árabes. Y la alianza que en 1684 es ratificada con el nombre de Liga Santa registra un acuerdo único entre alemanes y polacos, entre imperio y emperador, entre católicos y protestantes, alentada e impulsada por la diplomacia y por el espíritu de sacrificio de un gran Papa, encaminado a la consecución del objetivo de la liberación de Europa de los turcos.

Renato Cirelli.

domingo, 11 de septiembre de 2011

LA EVIDENCIA DEL 11-S

Toda verdad pasa por tres etapas: Primero es ridiculizada, luego, violentamente rechazada, y finalmente, aceptada como obvia".
Arthur Shopenhauer




Presentamos este videoclip para remover un poco mas las dudas de todos aquellos que no se creyeron la versión oficial del 11-S. Y también para sembrar la duda entre aquellos bien pensantes que se creen a pies juntillas todas las mentiras del sistema.

Desde aquí recordar una vez mas a todas las victimas inocentes de aquel auto-atentado, en el que una vez mas se demuestra la poca estima que tienen los gobernantes de los Estados Unidos de América a la vida de las personas, incluidas las de sus propios compatriotas. 

Cuando pasen varias décadas saldra a la luz la verdad, como ha ocurrido con otros episodios de la historia, pero para entonces ya no importaran las miles de victimas de los daños colaterales de estos hechos. Solo se acordaran de ellos sus familiares y amigos. Igual que nosotros nos acordamos de camaradas y héroes de épocas pasadas, siempre presentes en nuestra memoria.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

LOS CIEGOS DE ESPAÑA.


Paseando sus tristezas bajo los cielos límpidos y ardientes de Castilla, estos hombres sucios y picarescos, alegres en su miseria, con esa grave alegría de los campesinos de las mesetas centrales, arrastran consigo no sé qué vago espíritu de raza. Yo veo en ella toda la grandeza y toda la pequeñez de esta nuestra España, altiva y rastrera, idealista y sórdida, que engendró un pueblo de mendigos con traza de hidalgos, y un pueblo de hidalgos con alma de mendigos. Ellos son los continuadores de aquel de quien don Diego Hurtado de Mendoza, dijo: «Desde que Dios crió al mundo, ninguno formó más astuto ni sagaz»; ellos son lo único que nos va quedando de la leyenda española, de esa leyenda magnífica y brutal. ¿No habéis pensado alguna vez que estos inquietantes ciegos llevan en su facha desastrosa, en sus harapos horribles, en su semblante, que el sol de Castilla curtió, toda la melancolía de una tradición desvanecida y toda la suprema nobleza de una raza que muere dignamente? Yo los he visto así, a la luz de esta revelación luminosa, testimoniando toda nuestra historia, toda nuestra historia nacional. Yo los he seguido, por escudriñar con avidez en sus ojos sin luz el espíritu de los siglos muertos. Yo he caminado, acomodándome a su pasico vacilante, y he oído sus charlas truhanescas. Todos son adustos; todos tienen el rostro anguloso, la color cetrina y tostada y el gesto picaresco; todos saben oraciones contra males, y son rezadores, por achaque de su oficio, sin que les importe un comino de Dios. Yo creo que esos ciegos son la repetición de una sola e idéntica personalidad, el ciego castellano de un solo carácter, que perdura a través de muchos individuos. He aquí dos productos genuinamente españoles: el ciego y el pícaro. A veces se diferencian; casi siempre se confunden. Porque el ciego español es el ciego único, que no se parece a ningún mendicante de ningún país. Vosotros habréis visto bajo los árboles de los paseos, y de noche en las esquinas de algunas calles, ciegos mendigando con su filarmónica o con su violín, sublimes también en su miseria y trágicos en su vulgaridad. Ésos tienen su epopeya, más delicada, menos repulsiva, pero no más grandiosa que la de estos ciegos castellanos, manchegos o aragoneses. Para escribir la epopeya de aquellos, basta con ser artista; para hablar de éstos hay que ser español. Aquélla se graba en estrofas de sabor verleniano; ésta en prosa maciza y cervantesca. Olvidad, pues, que aquellos existen; no recordéis sus filarmónicas desafinadas, que arrancan valses de La Gran Duquesa, o sus violines desbarnizados, donde suelen sollozar en las tardes sentimentales del domingo, cuando la gente alegre cruza los paseos, habaneras desvaídas y suaves. Son muy hermosos esos ciegos con alma de niño, que lloran cuando acordan sus melodías destempladas; son muy hermosos sí, pero son afrancesados. El ciego español es otro; es el que todos habéis visto por alguna calle desierta de los barrios remotos, que arrastra junto a sí una mujer vieja, acompañante de su tartajoso canto; o ese que lleva un lazarillo, y que rasguea un guitarrico viejo. Son los que entonan siempre la misma copla, con el mismo tono e idéntica cadencia final.
Los unos invocan su ceguera,
para que las almas buenas,
suelten una perra chica;
Los otros cantan a la Virgen del Pilar,
que no quiere ser francesa...

Y todos repiten la misma copla rancia y monótona, pero bella, que si dice nostalgias de amor, lo hace con todo el galante petrarquismo de las endechas árabes y toda la seca ferocidad de las tristes tonadas castellanas. Sí, son inconfundibles esos ciegos, con sus sombreros de fieltro lanoso o sus boinas azules, que caminan por las carreteras con la guitarra remendada a la espalda y la calabaza de vino colgada de la cintura. En su ambular sin rumbo, limosneando por los lugares pobres, contemplo yo la historia de nuestro pueblo salvaje y heroico, misérrimo y generoso.

Así, pues, cuando en la calle de Puñonrostro, o en la calle del Almendro, o en cualquiera de esas calles solitarias que hay en Madrid, y que guardan todavía el perfume de los tiempos viejos; cuando en una de esas calles sombrías donde todavía hay casas con rejas moriscas en que se columpian los jazmines, o con balcones tenebrosos, en que se proyectan las sombras alargadas de los pasillos y de las salas medrosas; cuando en una de esas calles, tropecéis con un ciego castellano, pensad que ese hombre lleva en su semblante, en su porte, en su guitarra, el alma de vuestro pueblo, que es sucio, mezquino y arrogante como aquel hidalgo vallisoletano que comía con singular deleitación los pedacicos de pan que Lázaro de Tormes, su criado, alcanzaba pordioseando.

Pedro González-Blanco

Revista Alma Española
Madrid, 27 de marzo de 1904

lunes, 5 de septiembre de 2011

TRADICIONES DE NUESTRAS TIERRAS: LA FIESTA DE LOS GANCHEROS



La Fiesta de los Gancheros se celebra desde hace diez años en el Alto Tajo, en la provincia de Guadalajara el primer fin de semana de septiembre. Este año le ha correspondido el turno a la localidad de Zaorejas.

Se trata de un homenaje a los gancheros que realizaron un notable esfuerzo para arrastrar los troncos hacia el río y, una vez allí atarlos y guiarlos, hasta la orilla en un trabajo en el que no siempre acompaña la corriente.

A través de esta fiesta ganchera se trata de mantener el recuerdo, hacer un homenaje permanente a las actividades rurales tradicionales que han forjado la vida y la cultura de la gente de nuestros pueblos, así como fomentar la convivencia entre las comunidades vecinales de los distintos pueblos de la zona del Alto Tajo.

El oficio, tradicional en Castilla-La Mancha, no estaba exento de dureza y los gancheros manchegos debían luchar contra la fuerza de las aguas, con extraordinario equilibrio y arrojo, equipándose con una larga pértiga terminada en gancho y que les servía para ayudarse y conducir los inmensos troncos de árboles.

Ahora sus descendientes rinden homenaje a estos hombres valientes y sacrificados que usaron este sistema de vida, patente en el libro de José Luis San Pedro -luego llevado al cine en 1989- “El río que nos lleva”. La “maderada” fue transportada así desde el siglo XVI y hasta la década de los 50 del siglo pasado, a través de las corrientes del Ebro, el Segura, el Tajo, el Júcar y el Turia.

Durante la celebración de la fiesta ganchera, los vecinos de los pueblos de la comarca, se atavían con la ropa tradicional de los gancheros y realizan exhibiciones de corta de pino con hachas, para después hacer una suelta de troncos. Además, los actos festivos se completan con degustaciones gastronómicas de platos típicos de la zona.